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catastrophe23
24 May 2012 @ 10:21 pm
No, ya os digo de ante mano que la perra no se había cagado en mitad del pasillo.
Sencillamente seguía allí sentada en medio del pasillo donde la había dejado.
Se incorporo del todo y me miro como diciendo “¿Has visto? Sigo sentada tal y como me dijiste. Quiero mi premio.”
Estuve tentado de dar media vuelta y volver a mi cuarto, pero mi estomago se opuso firmemente a aquella decisión.
Avance por el pasillo.
La perra estaba justo en medio y no hizo ningún movimiento por apartarse.
Al contrario, si iba a un lado o a otro ella me seguía con la cabeza.
Me plante frente a ella sin saber que hacer.
Podría tratar de pasar de lado con mucho cuidado, pero tenia miedo de pisarla y acabar liando la cosa.
- Tira para allá.- dije señalando hacia donde quería ir.
Y lo hizo.
Me quede sorprendido y más aún cuando al llegar a la puerta se detuvo para mirarme en plan “¿no vienes?”
Fui.
Me siguió al interior de la cocina.
- ¿Ves como no es tan terrible?- comento mi hermana.
- Eso dices ahora. Cuando te despiertes en plena noche y descubras que te esta devorando ya veremos si cambias de opinión.
- Qué no es un lobo.- repitió con un tono cansado al tiempo que le ponía a Gata un cuenco rosa bastante feo lleno de comida.
- ¿Es que no había un cuenco más feo para la pobre? Ya sé que los perros ven en blanco y negro y se guían más por su sentido del olfato, pero es que es horrible.
- A ella le gusta.
- A ella le gustara la comida, no el plato. ¿Por qué no le puedes poner uno de esos plateados como tienen todos los perros?
- Pero a mi me gusta.
- A veces puedo olvidar lo barbie que puedes llegar a ser.
- Además, yo voy a cuidarla yo...
- Eso no lo dudes.
- ... y lo haré como yo quiera.
- Mientras no me involucres...- di por terminada la discusión sentándome a la mesa para poder cenar tranquilamente.
- ¿Qué te pasa?
- He tenido un día malo y extraño.
- ¿Y llegar a casa y descubrir que ahora tienes un perro no te anima?
- Eso solo ha hecho el día más raro y extraño, aunque estando tú y tus amigas de nuevo en mi vida no sé porque me extraño.
- Yo lo decía porque tú siempre has querido tener un perro o un gato...
- ¿Has olvidado lo que paso con Don?
- Cariño, tienes que superarlo.- dijo cogiendome la mano.
- ¿Cómo quieres que supere la muerte de Don? Ni siquiera pude enterrarlo.
- Alex, se escapo.
- ¿Cómo se va a escapar de casa una tortuga?- pregunte por enésima vez desde que ocurrió aquel horrible incidente.- Si podía dejarla por la noche en medio del salón y por la mañana no había llegado ni a la mitad del pasillo... y que encima nuestros padres me lo ocultaran diciendo que se había escapado no ayudo nada de nada.
Sentí ganas de llorar al recordarlo.
Mi pobre Donatello... si le puse el nombre de mi tortuga ninja favorita, ¿qué pasa?
De pronto sentí algo en el regazo que me asusto y me hizo dar un brinco.
Se trataba de Gata, que había puesto su cabeza en él y se me quedo mirando con ojitos tristes por haberme apartado de ella o tal vez por haberme asustado.
- No asustes a Alex.- le dijo Jen llevándola de nuevo junto a la comida.
Termine de cenar y me volví a mi cuarto.
Durante un buen rato no supe que hacer.
No tenia muchas ganas de hacer nada, pero entre unas cosas y se hizo casi la hora de irse a dormir para tener fuerzas para enfrentarme a otro horrible día de trabajo.
Fui al baño a lavarme los dientes y mis necesidades, cuando regrese a mi habitación me quede paralizado en el marco de la puerta desde donde pude ver como mi cama estaba ocupada por Gata.
Me di media vuelta, fui a la habitación de Jen, la tome de la mano, la lleve a mi habitación y señale a la perra.
La luz de esperanza en los ojos de Jen murió mientras sacaba a la perra de allí.
- Vamos, Gata.- la ordeno bajándola de la cama y sacándola de la habitación al pasillo.- ¿Quieres que me quede contigo para hacerte compañía?
- Eh, déjame que lo piense¡No!- y cerré la puerta y el pestillo.
Me volví a mi cama... y la perra volvía a estar sobre ella.
Seguramente habría vuelto a entrara mientras Jen y yo discutíamos.
- En fin, seguramente tú serás menos peligrosa que Jen. Pero la cama es mía, así que abajo.- le señale la alfombra y se bajo.
Se quedo allí sentadita, vigilante mientras apagaba la luz.
 
 
catastrophe23
22 May 2012 @ 10:01 pm
- ¡SOCORROOOOO! ¡QUE SE ME COMEEEENN!- grite aterrado cuando el lobo me empujo contra la puerta poniendo sus patas delanteras prácticamente sobre mis hombros y me llenaba la cara de babas.
- ¡No, no, no!- grito mi hermana Jen saliendo disparada del salón y tratando de quitarme al lobo de encima.- ¡Gata mala, eso no se hace!
Para cuando finalmente consiguió quitarme aquella bestia de encima ya estaba prácticamente empapado y eso que el ataque apenas había durado unos segundos.
Saque un pañuelo del bolsillo para limpiarme algo la cara, aunque lo más probable es que tuviera que acabar tirando directamente el pañuelo a la basura, mientras Jen seguía diciéndole que aquello no se hacia.
El lobo miraba a Jen no como si no comprendiera nada de lo que le dijera, si no como si la entendiera perfectamente pero le diera igual.
- ¡JEN!- acabe gritándola después de llamarla dos veces sin respuesta.
- ¿Qué?- pregunto asustada.
- ¿Qué hace un lobo en mi casa?
- No es un lobo, es un perro. Creemos que es una mezcla de malamute y...
- ¿Cómo que no es un lobo? Ha tratado de comerme.
- No estaba tratando de comerte.
- Me ha tratado de comer como si fuera un helado.
- Solo estaba siendo cariñosa... Y es un perro... quiero decir perra, no un lobo.
- Vale, replanteare la pregunta. ¿Qué hace un perro en mi casa?- grite de nuevo estirando ambos brazos en su dirección.
El perro debió de creer que le quería dar un abrazo, porque se me volvió a tirar encima para llenarme de babas.
- Le has caído muy bien.
- Sí, como aperitivo. Quítamela de encima.
- Vamos, Gata, no seas mala. Deja a Alex tranquilo.- la medio ordeno.
- ¿Gata?
- Si, se llama Gata. ¿A qué es un nombre muy original?
- Jen, ¿qué hace un perro en mi casa?
- Bueno, es que en lo de hacer horas para la comunidad nos mandaron a ayudar a la protectora de animales municipal. Gata fue a parar allí cuando su dueño murió hace unos años. Nunca tiene ganas de jugar y se pasa el día suspirando en su caseta, pero al parecer le caí bien y me pidieron que la cuidara una temporada para ver si se animaba y...
- ¿Y la traes a mi piso sin consultarme?- pregunte tratando de no gritar y de hacerle entender la locura de todo aquello.- ¿Mi piso de alquiler? El casero me va echar y se quedara con mi fianza.
- No, no te va a echar. Fuimos las tres a explicarle la situación y pedirle que la dejara quedarse.
Me imagine la situación.
El pobre casero totalmente indefenso ante tres chicas preciosas con largos escotes y lagrimas en los ojos suplicando clemencia.
No tuvo ni la más mínima oportunidad de defenderse.
Con toda seguridad conmigo no iba a ser tan clemente la próxima vez que nos viéramos y acabaría pagando el pato.
- Primero Kim, ahora esto... ¿Por qué no os vais las tres a casa de nuestros padres? Hay mucho sitio.
- A mamá no le iba a hacer ninguna gracia.
- En eso tienes razón...
Ambas se me quedaron mirando fijamente.
Contra Jen estaba inmunizado, pero es que contra la perra...
- Esta bien, esta bien... que se quede. Pero tú te encargaras de cuidarla y de todo lo demás.- fue más una orden que otra cosa al tiempo que me iba a mi cuarto a cambiarme seguido por la perra.- No. No me sigas. Quieta.- la ordene en medio del pasillo y allí se quedo sentadita.
Me cambie, estuve un rato haciendo cosas con el ordenador, chatee un rato con Stormy, más que nada para quejarme de mi hermana y que me había metido un lobo en casa (que dijera lo que quisiera Jen, yo seguía pensando que aquello era un lobo) al mismo tiempo que Victor me echaba otra buena bronca y navegaba por internet hasta la hora de cenar.
“Gata. Vaya nombre para un perro” pensé saliendo de mi habitación hacia la cocina. “Original desde luego lo es. Su dueño tenia un peculiar sentido del humor, eso sin lugar a dudas...
- ¡¿Pero que...- solté interrumpiendo mis pensamientos nada más doblar la esquina del pasillo.
 
 
catastrophe23
17 May 2012 @ 10:16 pm
- ¡Corre, corre, corre!- me gritaban por la radio.
- ¿Y que creéis que llevo haciendo los últimos cinco minutos?- pregunte casi sin aliento.
Tanto que me tuve que parar un momento a recuperarlo tras un contenedor de basura.
- ¡Cuidado, por detrás!- me gritaron de nuevo por la radio.
Un coche patrulla apareció derrapando por la esquina.
- ¡Solo pedía un minuto, no un segundo!- grite echando a correr seguido por el coche patrulla.
- ¡ALTO, DETENGASE!- me gritaron por los altavoces.
- ¿De verdad piensan que alguien se detiene en estas circunstancias?
- ¡No malgastes el aliento!- me grito Victor.
El coche patrulla estaba cada vez más cerca.
- Me van a pillar y no quiero darle una paliza a unos policías. Va contra la ley.
- ¿Sabes que técnicamente huir de la policía cuando te han dado el alto también lo es?- comento Horas.
- ¡Eso son tecnicismos!... Espera un segundo.
Casi me detuve en seco cuando recordé algo.
En vez de eso seguí corriendo hasta alcanzar una farola y usarla para dar un giro de ciento ochenta grados sin disminuir la velocidad.
El coche patrulla dio un giro, pero el tardo unos segundos más permitiéndome alcanzar un callejón que había pasado de largo.
El callejón era estrecho, pero no lo suficiente para impedir que el coche patrulla me siguiera por él.
- Nooooo.- gritaron casi todos por radio.
Unos segundos después, otro coche patrulla entro por el otro lado cortándome el paso y cualquier opción de salida salvo unas escaleras anti-incendios.
Corrí hacia ellas y los conductores de ambos coches se percataron de ello ya que aumentaron la velocidad para impedirlo.
- ¡Teletransportate!- me grito Victor y todos los secundarios.
No conseguiría alcanzar las escaleras a tiempo.
Si estuviera en plena forma, tendría una posibilidad, pero con mi condición física era imposible.
Desafortunadamente para el coche patrulla que me pisaba los talones, aquel no era mi plan de escape.
Con un ruido como el de un cientos de personas arañando cientos de pizarras, el coche patrulla se detuvo en seco en mitad del callejón totalmente atascado.
Me detuve lo justo para dar la vuelta, correr hacia el coche patrulla atascado (y sin posibilidad de que sus ocupantes salieran de él) y trepe por él para alcanzar el otro lado y mi libertad.
La verdad es que escape por los pelos de la policía.
Tengo que darle las gracias a JD por enseñarme donde están prácticamente todos los callejones estrechos de la ciudad, en especial aquellos que se estrechan a la mitad y los coches patrulla se quedan encajados sin poder moverse.
Cuando finalmente pude llegar al trabajo, Sheyla me esperaba con un hacha enorme y una cesta donde llevar mi cabeza.
La bronca fue horrible.
Claro que todas las broncas de Sheyla lo son.
Me resigne y aguante el chaparrón como pude, aunque me hizo desear seguir luchando contra las hermanas Wingfire, Dorkam y un montón de Terrores Nocturnos.
¿Qué curioso que Dorkam no los convocara?
Supongo que eso le hubiera arruinado la diversión.
El resto del día fue como siempre. Un montón de trabajo y con Sheyla y Kaitlyn aprovechando cualquier ocasión para hacerme la vida un poquito menos soportable.
Al menos Victor se apiado de mi y no me echo mucho la bronca.
Esperaría al día siguiente para terminar de echármela.
Tuve que quedarme para recuperar el tiempo perdido, lo cual me pareció justo dadas las circunstancias. Claro que cuando me encontraba abriendo la puerta de casa, no pensaba aquello ni por asomo.
- Hola, ya estoy en casa.- anuncie evidentemente agotado por el largo día que había tenido mientras depositaba las llaves en su lugar y me disponía a cerrar la puerta tras de mí.
Pero nada de eso importaba ya, lo importante es que estaba en mi casa sano y salvo y que..... ¡UN LOBOOOOOOOO!
¡Un lobo ártico acababa de aparecer por la puerta del salón!
- ¡Aahhhh!- grite asustado y sorprendido dando un paso atrás y terminando de cerrar la puerta en el proceso.
El lobo cruzo corriendo el espacio que nos separaba y se abalanzo sobre mí.
 
 
catastrophe23
15 May 2012 @ 10:29 pm
La tensión era más que evidente.
Y para colmo Dorkam podía atacarme en cualquier momento.
Sin olvidar tampoco a Wingtill
La cual, lejos de atacarme agarro a su hermana del brazo y tiro de ella.
- Nos vamos.- fue una orden tajante.
- ¡¿Qué?! Pero si no...
- ¡He dicho que nos vamos!
- ¡Esto no ha terminado!- grito Bellfire mientras su hermana se la llevaba de allí casi arrastrando como si fuera una niña pequeña con una rabieta.- ¿Me has oído?
- Ains, que triste es no recordar la de veces que habré sido amenazado por una chica preciosa y completamente loca.- suspire con aceptada resignación.- Por lo menos ya tengo un problema menos.
- Estupendo. Empezaba a pensar que te habías olvidado de mí.- comento Dorkam acertándome de pleno en la sien con una patada voladora.
- Oh, por favor. No sabes como lamentaría que eso te hiciera sentir mal.- creo que me pase un poco con el sarcasmo.
Dispare un par de clavos en su dirección.
Dorkam los esquivo fácilmente, dándome tiempo para ponerme en pie una vez más y contraatacar.
La cruz en la cara de Dorkam comenzó a iluminarse.
Lejos de saltar a un lado para esquivar el ataque, me tire al suelo y le hice una entrada digna de tarjeta roja directa y expulsión clarísima.
Mi deseo de que cayera de bruces al suelo para que se rompiera la cara y dejara de dispararme quedo en un simple deseo cuando dio una voltereta en el aire y callo de pie como si fuera un gato gigante.
- Interesante. Te confesare algo. Es cierto que he venido a matarte, pero no hoy. Aún no es mi turno por así decirlo.
- Deja que adivine entonces. Has venido por investigación.
- Excelente.- comento con el mismo tono que usa un maestro de parvulitos cuando un niño aprende a sumar uno y uno.
- Supongo que eso significa que no tienes demasiada confianza en los próximos congeneres tuyos que vengan a atacarme.
- Oh, no. Tengo confianza en ellos. Llamémosle mejor “simple precaución”.
- ¿Y qué has averiguado? A parte de que no tengo ni la más remota idea de cómo tratar a las mujeres.
- No, eso parece algo muy común entre los machos de tu especie.
- ¿Te refieres a los frikis o a los hombres en general?
- Lo que he averiguado es que tu mayor punto fuerte es al mismo tiempo tu mayor punto débil y eso es lo que usare para destruirte.
De un salto imposible se subió a lo alto de una farola cercana.
- Un ultimo consejo antes de irme. No hagas planes a largo plazo.
Su cruz se ilumino nuevamente y un coche cerca de mi estallo en una enorme bola de fuego cuya onda expansiva me envió por los aires.
Me estrelle bruscamente por el suelo y rodé por él para esquivar la metralla que caía por todo lados.
Una vez más trate de ponerme en pie con dificultad con un horrible pitido mezcla de la explosión y de la radio provocado por varias voces preguntándome por mi estado.
Solamente me pude quedar allí de pie mirando el lugar en donde había estado parado Dorkam mientras parpadeaba con incredulidad buscando un significado a todo lo que había pasado.
- ¡¿Y PARA TODO ESTO VOY A LLEGAR TARDE AL CURRO?!- no pude evitar gritar a los cuatro vientos.
Solo obtuve el sonido de las sirenas de la policía aproximándose como única respuesta.
Era la respuesta de “salir aquí pero ya”, definitivamente no era que buscaba pero teniendo en cuenta la circunstancia salí corriendo antes de que me pillaran.
Ya había empezado demasiado mal el día (y la semana) como para encima me pasara eso.
 
 
catastrophe23
10 May 2012 @ 10:55 pm
Lo habitual en estos casos sería que me invadiera aquella sensación de calma y tranquilidad que suele inundar mi alma antes de que aparecieran los poderes de Ultra Rider Manta para salvar la situación.
Pero aquella vez no.
Con un grito de esfuerzo que al final no pude lograr reprimir, el hielo cedió despegándose del suelo y actuando de escudo contra la bola de fuego de Bellfire.
El impacto me hizo dar un giro completo sobre mi pierna libre como una bailarina que se hubiera pasado un poco con el alcohol.
Tras apoyar el pie de nuevo en el suelo tuve que detener un par de segundos para mover todos los dedos del pie un par de veces. Estaba seguro de que los tenia todos, pero no me lo acababa de creer.
Y lo mismo le debía de pasar a Bellfire que se quedo asombrada preguntándose como es que no había muerto.
Salí corriendo hacia ella sin que todavía reaccionara, a diferencia de su hermana que fue más rápida y trato de congelar el suelo bajo mis pies una vez más.
Di un salto en el aire con un giro de ciento ochenta grados y cambie de objetivo esquivando y golpeando las estalactitas que me lanzaba.
Sin detenerme la agarre por las solapas de su traje, la levante del suelo y la empotre contra una furgoneta.
- Escúchame y escúchame bien, pareces más inteligente que tu hermana, así que te sugiero encarecidamente que te la lleves de aquí. Esto no es ningún juego para vuestros titulares. Yo no soy ningún vendido como los Legends Force y Dorkam os matara sin contemplaciones. ¿Me he expresado con claridad?- un reflejo de pánico en sus ojos fue la única respuesta que recibí.- ¡Mantas azules!- gruñí tirandonos a ambos al suelo.
A medio camino del suelo, un impacto de energía de Dorkam corto la furgoneta en cuatro.
- ¿Ves lo que trato de decirte?- pregunte más como una queja que como una comprobación.
- ¡No toques a mi hermana, puerco azul!- grito Bellfire disparando sus bolas de fuego contra Dorkam.
Las bolas de fuego se estrellaron una tras otra en su pecho.
Dorkam ni se inmuto.
Al cabo de unos pocos impactos, dio la impresión de aburrirse y empezó a caminar hacia Bellfire que no había dejado de dispararle sus bolas de fuego en ningún momento.
Con cada paso que daba Dorkam acercándola hacia ella, Bellfire perdía un poco más de calma y empezaba a retroceder visiblemente asustada.
La cruz de la cara de Dorkam empezó a iluminarse cuando le hice un placaje por la derecha que le pillo desprevenido e hizo que ambos acabáramos en el suelo.
- Otra cosa que deberías saber de mí, es que odio que me dejen plantado por una chica.- le explique poniéndome casi encima de él para soltarle un par de puñetazos bien dados antes de saltar para esquivar un disparo casi a bocajarro.
Rodee por el suelo y me puse en pie velozmente antes de que lo hiciera Dorkam.
Y a penas un par de segundos después estuve de nuevo en el suelo por culpa de una bola de fuego de Bellfire que me alcanzo en toda la espalda.
- ¡Además de rencorosa eres una desagradecida a más no poder, que lo sepas!- grite alzando un dedo en su dirección pero sin separar la cara del suelo.
Necesite un par de segundos más para comenzar a ponerme de pie.
Tiempo suficiente para que Dorkam también se pusiera en pie, recorriera la distancia que nos separaba a ambos y me lanzara una patada a la cara que me alcanzo de lleno.
Rodé de nuevo por el suelo para separarme todo lo posible e intentar ponerme en pie una segunda vez. Esta vez lo hice con una rodilla clavada en tierra y apuntando a Bellfire con mis lanzadores.
Dispare.
- ¡Aaahh!- Bellfire lanzo un grito y salto a un lado mientras se llevaba una mano a su mejilla.
Cuando retiro la mano se pudo ver un fino arañazo del que caía una pequeña gota de sangre.
- Es la ultima advertencia que te hago. Los dos próximos irán a los ojos.
Se quedo dudando.
En sus ojos leí que la duda era si conseguiría matarme con uno de sus ataques antes de que disparara de nuevo contra ella.
 
 
catastrophe23
08 May 2012 @ 10:46 pm
- ¡Por la Gran Manta! Pensé que tú eras la lista de las dos.- no pude evitar gritar a Wingtill.
No me contesto porque ambas estaban demasiado ocupadas esquivando los ataques de Dorkam.
Aquello hizo que las cosas estuvieran complicadas a terriblemente complicadas.
Intente sacar el pie sin ningún éxito.
El bloque de hielo me llegaba prácticamente hasta la rodilla lo que básicamente impedía algo tan simple como sacar el pie dejando la bota allí abandonada.
Los refuerzos del traje habían impedido que mi pobre pie hubiera acabado en un apestoso helado.
Y que Wingtill no alcanzara los niveles de poder de Lady Winters también influyo bastante.
- Muy bien. Estoy atrapado luchando contra tres enemigos que pueden atacar a distancia...- repase en voz baja, algo que me solía ayudar a veces.- Lo prudente sería procurar ofrecer un perfil muy bajo para dejar que se ataquen entre ellos y ver si esto se derrite lo suficiente como para poder escapar mientras tanto.
- Pero no puedes dejar que esa cosa haga daño a esas dos preciosidades.- casi pude oír llorar a Omega al otro lado de la radio.
- Debería.- sentencio Victor.- Pero no lo hará. Es idiota.
- Hay maneras menos crueles y dolorosas para decirlo.
- Es lo que vas a hacer, ¿no?
- Ehh... puede.- comente con los brazos levantados para disparar contra Dorkam
- Te recuerdo que te estoy viendo.
- No tengo nada más que decir por el momento.
Y dispare mis clavos contra Dorkam.
Una vez más dejo de prestar atención a las chicas para prestármela a mí.
- ¿En serio?- pregunto volviéndose hacia mí.- ¿Estas atrapado sin poder escapar y prefieres atacar para salvarlas en vez de permanecer en segundo plano?
- ¿Por qué todo el mundo me dice lo mismo?
- Porque es de sentido común.- me gritaron por radio, especialmente Victor.
- “Hay veces en las que hay que seguir a tus ideales en vez de a tu sentido común” de Ultra Rider Manta, capitulo once.
- ¡Eres un friki!- exclamo Bellfire con evidente disgusto.
- Y a mucha honra.- le grite olvidando a Dorkam por un segundo.- Y te recuerdo que este friki te partió la cara... y pienso volver a hacerlo como no os larguéis de aquí.
- ¿Quién era todo un caballero al que no le gustaban aquellos que pegan a las chicas?- pregunto Dorkam volviendo mis palabras contra mí al tiempo que se plantaba frente a mí y me lanzaba un puñetazo.
- Tecnicismos.- replique bloqueando el puñetazo.
Intercambiamos unos cuantos puñetazos, fue como muy raro. Dorkam podría haberme matado con su ataque fácilmente, pero no lo hizo. Únicamente se limito a pelear conmigo. Podría decir que era algo parecido al honor, pero daba la impresión que únicamente se limitaba a evaluar mis habilidades.
Era mucho desear que Bellfire y Wingtill me hicieran caso y se largaran de allí. Así que no me sorprendió mucho que nos atacaran. Lo que si me sorprendió fue que lo hicieran a patada limpia, que lo hicieran por la espalda no tanto.
Lo bueno de haber peleado tantas veces contra los Terrores Nocturnos es que uno se acostumbra a las peleas de ese tipo. La experiencia me dio una pequeña ventaja, que prácticamente quedaba eclipsada por la incapacidad de no poder moverme del sitio.
Aunque los ataques de los tres se concentraban sobre todo en mí, no parecía importarles mucho si algún golpe se les escapaba... cosa que procuraba alentar.
Intercepte una patada de Dorkam y tiraba de ella hacia atrás para que golpeara a Wingtill que me atacaba por la espalda y luego la soltaba hacia la izquierda para ver si alcanzaba a Bellfire.
Esquivo la patada por muy poco, pero pude agarrarla del pelo y tirar de aquella mata de pelo rojo fuego obligándola a inclinarse para no quedarse calva. Al hacerlo se llevo un puñetazo de Dorkam directamente a las costillas.
Y su hermana un codazo mío para que dejara de atacarme por la espalda.
Bellfire dio unas cuantas de volteretas para poner una distancia entre los dos. Se detuvo finalmente echando su pelo alborotado hacia atrás con un gesto que no tuvo nada que envidiar al de los anuncios de champú al tiempo que una enorme bola de fuego empezaba a nacer entre sus manos y cuyo destinatario era más que evidente.
- Muy bien. Ya me he hartado.
Levante la pierna izquierda para soltar un buen pisotón en el suelo y una vez más trate de escapar del bloque de hielo.
Bellfire lanzo la bola sin haberlo conseguido.
- ¡VAMOS!- grite llamando a todas mis fuerzas.
 
 
catastrophe23
03 May 2012 @ 10:38 pm
- ¡Por todas las mantas que surcan los océanos! ¿No se supone que estabais en el otro lado de la ciudad?- grite al cielo ya que todavía estaba tirado en el suelo.
En efecto, se trataba de las hermanas Wingfire.
Bellfire, la que me había gritado de aquella manera, con su melena hasta la cintura color rojo pasión que dejaba pálido al rojo de los coches de bomberos y su piel perfectamente bronceada. Vestía su uniforme habitual con los hombros al descubierto y sin mangas complementados por falda corta, guantes largos y botas casi hasta la rodilla todo a juego con su pelo.
Junto a ella como si fueran mellizas se encontraba su hermana mayor Wingtill, la que había congelado el suelo, que por ironías del destino era la mas baja de las dos. Su piel era casi de porcelana (y de la buena) de lo blanca que era. Tenia el pelo corto hasta la altura del cuello y lo llevaba tenido de azul celeste casi tirando a blanco que hacia juego con su traje, idéntico al de su hermana salvo por el color.
- ¡SIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!- a pesar del bajo volumen pude oír perfectamente el grito de felicidad de Dustin y Omega.
- He destruido los alrededores en espera que aparecieras para hacerte pagar por lo de mi hermosa nariz...
- Yo te la veo igual que siempre.- comente todavía en el suelo aunque inclinando la cabeza un poco hacia atrás para verla.
- Pero has preferido pasar de nosotras y venir a luchar contra esta horterada de monstruo.- era obvio que estaba enfadada.
- Espera un segundo...- comento Dorkam interviniendo en la discusión.- ¿A quién le estas llamando hortera? ¿Es que no te has mirado al espejo recientemente?
- Mirad, que haya aparecido Dorkam aquí presente, el cual dicho sea de paso no tiene nada de hortera con esos colores...
- Gracias.
- ...no tiene nada que ver con que no fuera a pelear contra vosotras. Era algo que sencillamente no pensaba hacer desde un principio.
Las chicas se me dan fatal.
Pero hay ciertas cosas que debería de saber después de pasar tantos problemas con Jen y sus amigas.
Una de ellas, es que hay cierto tipo de chicas que se molestan muchísimo cuando son ignoradas.
Curiosamente, eso era algo que ya sabía de sobra... lastima que no lo recordara a tiempo ya que seguramente me hubiera ahorrado la bola de fuego que me lanzo Bellfire.
Rodee instintivamente para esquivarla, pero no hizo falta.
Dorkam la destruyo fácilmente con uno de sus ataques. Sin mediar palabra volvió la vista hacia la pareja de hermanas y las disparo sin contemplaciones.
Wingtill aparto a tiempo a su hermana.
- Luego me ocupare de vosotras.- prometió antes de apartar la vista de ellas y volverse hacia mí.- Ahora tengo cosas más importantes que atender...- un gancho de derechas en su mandíbula le hizo terminar abruptamente la frase y tambalearse hacia atrás más por la sorpresa del golpe que por el golpe en sí.
- Te contare una cosa que obviamente no conoces sobre mí. Soy todo un caballero. No me gustan aquellos que pegan a las chicas... y menos aquellos que tratan de trocearlas a lo bestia.
- ¡Te recuerdo que me rompiste la nariz!- grito Bellfire desde el suelo.
- ¡¡Y tú quemarme vivo!!- la recordé a su vez.- Así que largaos de aquí antes de que os maten.
- El único que va a morir vas a ser tú, escoria. Y esa jodida cosa.- escupió en dirección a Dorkam.
Algo que no le sentó muy bien porque volvió a prepararse para disparar contra ellas sin mediar palabra.
Entre los buenos reflejos de Wingtill y el puñetazo que logre acertarle en la mejilla a Dorkam logrando desviar su disparo ligeramente, ambas pudieron salvarse por los pelos.
- Tú pelea es conmigo.- le recordé a Dorkam.
- Mi pelea es contra toda la humanidad, tú solo eres un escombro en el camino de nuestro Emperador que hay que quitar para evitar que tropiece.
- Entonces me asegurare que se caiga de bruces contra el suelo lleno de barro.
Trate de recorrer la distancia que nos separaba para atacarle de nuevo. El primer paso fue bien, el segundo ni por asomo.
Mi pie no se movió en absoluto.
- ¡¿Pero qué...- gruñí bajando la vista.
Tenia el pie derecho atrapado en un bloque de hielo.
 
 
catastrophe23
01 May 2012 @ 10:14 pm
- ¿Sabes? Es terriblemente descortés hablar de matar a una persona cuando estas teniendo una tranquila conversación con ella.
- Tienes todas las razón. Mis disculpas... aún que debes tener en cuenta que si hubiera querido ser tremendamente descortés te habría atacado por la espalda.
- Lo cortes no quita lo valiente.
- Buen punto.
Acto seguido, dio un par de pasos hacia delante. Se inclino de forma muy caballerosa y educada para hacer una reverencia bastante vistosa.
Casi pude sentir como sonreía mientras la hacía.
- Soy uno de los generales del Oscuro Emperador que envolverá este mundo en la oscuridad y desesperación. Asesino de inocentes y dentro de poco conocido como el exterminador del autoproclamado protector de los inocentes, defensor de la esperanza y guerrero de los sueños. Lord Dorkam.
- Me encantaría decir que es todo un placer y honor, pero comprenderás que no lo haga por eso de querer intentar matarme.- tuve la delicadeza (o no) de recalcar la palabra intentar.
- Mejor de lo que crees.
- Permíteme presentarme correctamente pese a que ya pareces saber quien soy. Ejem, ejem.- carraspee un poco tal vez de forma un tanto teatral.- Soy el elegido por la Gran Manta que envuelve al mundo con su amor y bondad. El protector de los inocentes, defensor de la esperanza y guerrero de los sueños.- me puse recto con el pie derecho apoyado en el talón izquierdo y llevándome dos dedos a la frente en señal de saludo, di un giro completo terminando en una media reverencia.- Ultra Rider Manta.
- Encantador.- comento aplaudiendo con cortesía.
- Gracias. Sinceramente creo que solo es superada por el original.- no pude evitar decir con cierto orgullo por mi parte.- Dado que el tiempo para nuestra inevitable pelea se acerca, ¿estarías dispuesto a contestarme amablemente algunas preguntas? Ya sabes, del tipo “¿quién es ese Oscuro Emperador nuestro y qué esa luz que esta tan empeñado en destruir?”
- ¿Realmente lo estas preguntando en serio?- creo que por primera vez le vi dejar de lado aquella actitud para observarme detenidamente.
- ¿Lo de responderme a las preguntas o las preguntas en sí?
- ¿No sabes que es la luz?
- Ehhh.... sí.- fue una mentira muy poco convincente.
Aquello provoco un nuevo ataque de risa en Dorkam.
Fue tan intenso que tuvo que inclinarse apoyando las manos en la rodillas.
- Me da la impresión que éste no va a contestar a ninguna pregunta.- oi a Horas por la radio.- Y eso que parece majo.
- ¿Majo?- pregunto Dustin incrédulo.- Bueno, la verdad es que un poco si lo es.
Aquello dio pie a una pequeña discusión que me obligo a bajar el volumen.
- Eso es tan...- empezó a decir Dorkam casi recuperado.- Ni siquiera estoy seguro de cual sería la palabra adecuada para describirlo...
- Me da la impresión que tienes un par de respuestas bastante interesantes a mis preguntas.
- Oh, créeme las tengo. Y podría decírtelas. Pero ¿sabes qué? Así tendrás algo que hacer después de muerto.
- Supongo que eso significa que la amigable charla ha terminado.
La cruz de Dorkam se ilumino y una cruz de luz plateada salió disparada de ella dándome el tiempo justo de apartarme a un lado y agacharme hasta casi rozar el suelo con la frente.
Ahora el coche partido en dos lo estaba en cuatro pedazos en forma de cruz.
- Sí, definitivamente la charla ha terminado. Es la hora de correr.- casi grite cuando empecé a correr para esquivar el siguiente ataque de Dorkam.
Dorkam se limito a girar levemente su cabeza y disparar de nuevo.
El impacto dejo una enorme marca de cruz en la pared del edificio tras esquivarla por muy poco.
Trate de correr haciendo un pequeño circulo para acercarme lo suficiente a él.
Hubo un instante en el que finalmente tuvo que mover su cuerpo para seguir apuntándome. No fue más que un instante pero tenia que bastar.
- ¡Mi turno!- grite corriendo directamente hacia él.
Me faltaba menos de dos metros para alcanzarle, estaba preocupado porque a esa distancia no estaba muy seguro de poder esquivar uno de sus ataques, por eso que el suelo bajo mis pies se congelara haciéndome resbalar me pillo desprevenido.
- ¡Mantas rayadaaaaaaaaaassss!- grite sin poder hacer otra cosa que dirigirme hacia Dorkam sin control.
Dorkam tuvo que saltar para esquivarme al tiempo que una vez más trataba de atacarme con su cruz-láser.
- ¡Tú, sucia lagartija, vas a pagar caro lo que le hiciste a mi nariz!- juro una voz femenina que ya había oído anteriormente.
 
 
catastrophe23
26 April 2012 @ 10:00 pm
Con cautela toque la marca de corte del coche.
Pude sentir un leve calor a través del guante.
- El corte esta caliente.- informe por radio más para poner mis ideas en orden que por otra cosa.- Lo cual quiere decir que esto ha sido realizado por algún tipo de láser o similar. Así que creo que podemos descartar la idea de que esto haya sido realizado por algún nightmare con forma de tijera gigante.
- Si esta caliente, eso quiere decir que esta cerca.- recalco Ridli.
- Gracias, Capitán Obvio. El problema ahora será encontrarle.
- Eso no será un problema muy difícil de solucionar.- comento una voz profunda a mis espalda.
Pegue un respingo sin moverme del sitio.
- Podíais haberme avisado que estaba detrás de mí.- gruñí entre dientes mientras empezaba a darme la vuelta muy lentamente procurando dar el aspecto de alguien al que no hubieran sorprendido en absoluto.
- Esta fuera del ángulo de la cámara.- comento Omega.
Casi pude oír de fondo el sonido de alguien que tecleaba febrilmente tratando de lograr una imagen mejor.
Termine de darme la vuelta y me encontré con el nighmare tranquilamente apoyado en el coche que había aparcado al otro lado de la calle.
Su aspecto me choco ligeramente.
Era prácticamente azul.
Tenia algunas pinceladas y detalles en plateado y negro pero básicamente era azul. Eso fue lo que más me llamo la atención porque era un azul idéntico al de mi traje.
Lo segundo fue su aspecto en general.
No sabía si llevaba una armadura o ese era su aspecto natural. Era como si llevara una armadura elaborada y totalmente practica sin ningún tipo de florituras que pudieran estorbarle en el momento menos adecuado. Pero no una armadura moderna y reluciente, si no la que llevaría un samurai o un ninja en el antiguo Japón feudal.
Excepto por la cabeza.
Era azul con una cruz plateada que le cruzaba la cara verticalmente desde más allá de la frente hasta pasada la barbilla siendo cortada justo en la línea de los ojos como para dejar claro que aquella era su cara.
Estaba allí de pie, desprendiendo un aire de absoluta tranquilidad mezclado con una total indiferencia hacia mi persona. Una mezcla que solo se conseguía cuando uno sabía de sobra que podía aplastar a su oponente con más facilidad que a una hormiga medio muerta.
- Bonito color.- comente con total tranquilidad sin dejarme impresionar aquellos aires. Los había olido más que de sobra durante el instituto.- Me alegra saber que por lo menos hay uno de vosotros con buen gusto.
- Gracias. Permíteme devolverte el cumplido.- comento con una tranquilidad aún mayor al tiempo que me dedicaba una reverencia.
- Obra tuya, supongo.- señale al coche detrás de mí.
- Era la forma más rápida de conseguir un poco de intimidad. Hubiera intentado la cortesía, pero no suele ser tan eficaz.
- El dueño del coche no estaría de acuerdo contigo.
- Deberías estar más preocupado por el hecho de que voy a hacerte lo mismo que al coche.
- Ya lo había supuesto, pero prefería no pensar en ello.- volví a observarle de nuevo atentamente.
No se había movido ni un ápice.
Cada vez me daba más miedo, pero me aferre a mi fuerza de voluntad para seguir inmutable sin moverme un ápice.
- He de suponer que eres el famoso Emperador de los Nightmares.
Se rio.
No de forma desagradable o con una risa de loco de esas que ponen los pelos de puntas... Fue algo mucho terrible.
Una sincera carcajada de diversión ante el comentario más estúpidamente ingenuo que hubieras oído en toda tú vida.
- Por el Oscuro Emperador, por supuesto que no soy él. Solo soy uno de los muchos sirvientes que se inclinan ante él con temor y respecto.
Aquello no ayudo a que aumentaran las ganas de conocer algún día al Emperador.
- Entonces, ¿cómo debería referirme...
- Creo que como tú verdugo seria lo más correcto.
 
 
catastrophe23
24 April 2012 @ 10:42 pm
El lunes por la mañana llego como ese amigo o familiar pesado que siempre se presenta sin avisar y que a pesar de que ya deberíamos estar acostumbrados a él nunca lo estas.
Principalmente si te llaman cuando aún te queda una larga media hora antes de despertarte.
- ¿Diga?- ya empezaba a tener experiencia en distinguir el timbre de mi móvil del despertador incluso medio dormido y cuando todo suena similar.
- Las Sister Wingfire están atacando el centro de la ciudad.- dijo Victor al otro lado del teléfono.
- Estoy teniendo un deja vu acojonante en estos instantes.- le informe frotándome los ojos y la frente para tratar de despertarme.
- Ese el motivo. Están bastante enfadadas y están destrozándolo todo exigiendo que aparezcas para vengarse por lo de la otra vez.
- Ok, muchas gracias por informarme. Buenas noches.- y colgué el teléfono para seguir durmiendo.
Cosa que evidentemente es muy difícil si te vuelven a llamar.
- ¿Es que no tuviste bastante con las palizas que me diste ayer que ni siquiera me vas a dejar recuperarme de ellas dejándome dormir en paz?
- ¿Es que no piensas ir?
- No es mi departamento. Para eso están la policía o los Legend Force... ¿se te ha ocurrido pensar que puede ser otra estratagema de marketing?
- Eres un superhéroe...
- ... que lucha contra los Nightmares.- ni siquiera me moleste en corregirle sobre lo de superhéroe.- Así que cuando ataque uno, iré raudo y veloz. Hasta entonces, buenas noches.
Y me volví a dormir.
La larga media hora que me quedaba se paso en un triste abrir y cerrar de ojos.
Con un gruñido y la esperanza de que las Sister Wingfire ya estuvieran entre rejas me levante y me dirigí al baño para mi rutina mañanera antes de ir a trabajar.
No llegue ni a la puerta de la habitación cuando el móvil volvió a sonar con urgencia.
Me quede un momento allí de pie sin saber si coger primero el móvil o ir al baño.
Elegí ambas.
- ¿Me has llamado hace media hora o solo ha sido una pesadilla?- le pregunto a Victor nada más descolgar.
- Hay un Nightmare atacando el centro de la ciudad.
- Hoy va a ser uno de esos días...- declare con un suspiro.
- Así que ya sabes. Te toca ir raudo y veloz.
- Si llego muy tarde dile a Sheyla... o mejor aún recuérdale sutilmente que hoy tenia que ir a una revisión del medico.
Me vestí velozmente, tome la bolsa de deportes con mi traje y unas barritas energéticas de Kim que devore en el tren antes de salir disparado.
Una vez llegue a mis destino tras ponerme el uniforme me encontré caminando por el medio de una calle principal inesperadamente desierta para un lunes por la mañana en plena hora punta.
- ¿Se puede saber que haces caminando por en medio de la carretera?- me grito Ridli por la radio.
- Hombre, es la forma más fácil de encontrarle... espera, ¿cómo sabes lo que estoy haciendo?
- Alguien ha pirateado las cámaras de trafico de la zona.- comento Omega en plan orgulloso.
- Alguien, ¿no?
- Si, no es muy complicado si se sabe hacer.
- Generalmente, si te metes en la pagina de web de trafico puedes ver lo que emiten las cámaras sin problemas.- informo NecroGeorge.
- Aguafiestas.- gruño Omega.
- ¿Eh, chicos? ¿Estáis viendo esto?- pregunte deteniéndome frente a un coche aparcado.
No llamaría la atención de no ser porque algo lo había partido por la mitad limpiamente como en las películas. Una parte iba desde el parachoques delantero hasta los asientos del conductor y la otra desde los asientos de los pasajeros hasta el parachoques trasero.
Fuera lo que fuera, no solo había cortado limpiamente el coche, si no también dejado una enorme marca de cruz en el edificio detrás de él.
 
 
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19 April 2012 @ 10:00 pm
- Victor, más despacio, por el amor de lo que quieras.- le suplique.
No recuerdo mucho de lo que paso después en la comida.
Salvo el dolor.
Y menos mal que llevaba la coquilla puesta.
- No pienso volver a casa de mis padres el día que haya sopa para comer... Y adora la sopa de mi madre que le sale riquísima... bueno, vale... volveré... pero me quedare fuera hasta que se haya enfriado un poco.
- ¿Te das cuenta que te lo estas diciendo todo tú solito, verdad?
- Y qué quieres que haga si tú no dices nada, que cualquiera diría que ha sido a ti a quien se le ha caído la sopa encima.
- No quiero hablar de ello.- gruño.
Tuve que apretar el paso. Durante unos segundos camine como un cowboy que se estuviera meando pero conseguí adelantar a Victor y pararme frente a él.
- Victor.- le llame por su nombre poniendo mis manos sobre sus hombros.- Sabes que soy tu amigo. Que me has ayudado un montón con todo este lío en el que estoy metido. Y te juro por la Gran Manta, que si necesitas mi ayuda, te la daré sin hacer ningún tipo de preguntas. Así que... ¿qué te pasa?
- No quiero hablar de ello... y menos contigo.- respondió eludiéndome fácilmente y siguiendo su camino.
- Vale.- me quede llorando allí de pie.
- Aunque te voy a tomar la palabra en lo de ofrecerme tu ayuda.
- ¿Es demasiado tarde para retirarlo?- pregunte tímidamente saliendo tras él.- Te he pedido que no corras.
- ¿Y qué la gente me vea con un vaquero con hemorroides? Ni hablar.
- Eso solo me paso una vez.- lloriqueé apretando el paso cuanto pude.
Pude alcanzarlo cuando se paro a abrir la puerta de la tienda de Dragons Realms.
- Hola, chicos.- nos saludo Tdjicun y se quedo mirando mi ojo morado.
- Ha sido la policía psicópata del otro día.- explique con toda tranquilidad.
- Guau, que maravilla.- soltó Ridli pasando de todo ya que toda su atención había sido acaparada por la nueva adquisición de la tienda.
En una de las paredes principales estaba expuesto en un vitrina con forma de cuadro una de chaquetas de las fuerzas especiales de apoyo que traje el otro día.
Dado la forma en que estaba expuesta, llegue a la conclusión de que se trataba de la que tenia el pequeño agujero en la espalda.
- ¿Es de verdad?- pregunto mientras la examinaba junto con otros cuantos curiosos. Algunos incluso sacaban fotos o la grababan con sus móviles.- Si que lo es.- se respondió el solito mientras la examinaba.- ¿De dónde la habéis sacado?
- ...De un amigo...- respondió Tdjicun después de hacerle gestos para que no dijera nada y guardara silencio.
- Qué pasada... Lo que daría por una de ellas para mis partidas de airsoft.- de golpe se giro hacia mí con los ojos cerrados salvo por dos ligeras rendijas escrutadoras.- ¿No podrías pedirles a tus “amigos” una de ellas?- susurro con dureza.
- La próxima vez. Lo juro.
Se volvió de nuevo hacia la chaqueta, lo cual me permitió soltar el aire de preocupación que estaba reteniendo.
- Decidido.- exclamo Victor girándose en redondo hacia nosotros.
- ¿El qué?
- Mañana vamos de entrenamiento...
- Quieres decir usarme de blanco para tus practicas de airsoft, ¿no?
- Y no pienso parar de entrenarte por mucho que supliques piedad.
- Y eso se diferencia de las otras veces en...- le anime a que terminara la frase con un gesto con la mano.
- Empezaremos con las emboscadas y los ataques sorpresa, continuaremos con...
Yo empecé a retirarme lentamente hacia el mostrador y dejaba a Victor divagar sobre los planes sobre como me mataría al día siguiente.
- ¿Qué tal, Alex? ¿Todavía de una pieza?- se intereso Ekwer.
- Hasta mañana parece que si.- comente dejando que mis manos fueran directamente a la caja donde tenían los sobres de las SH Kombat.
- Si tratas de encontrar los sobres que tengan trozos de uniforme, te diré que ya se te han adelantado.
- El otro día me regalaron un montón de sobres y no me salió nada bueno... alguna que otra rara, pero no de las guays.
- Es mejor la suerte te sonría en otros aspectos de tu vida.
- Pues también es verdad.- elegí tres sobres al azar y los puse sobre el mostrador.
- ¿Quieres el álbum también?
- No, ya tengo.
- Toma, seguro que esto te animara.
Comento entregándome lo que parecía una carta de las SH Kombat.
Era una SH Kombat de Ultra Rider Manta... es decir, de mí con mi uniforme de combate.
Le di la vuelta rápidamente de forma instintiva para ver la información pero en el reverso venia el logotipo de la tienda.
Se trataba simplemente de publicidad... pero me emociono.
- Muchas gracias, chicos.
- Menos mal que te hemos guardado un par.- comento dándome un par de ellas más de tapadillo con los sobres.- Se han agotado en cuestión de minutos.
Trate de contener las lagrimas y cuando no pude más, un oportuno tentáculo de Chilloff me cubrió de forma disimulada para que nadie se diera cuenta.
 
 
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17 April 2012 @ 10:31 pm
- ¡Hola, mamá!- grito Jen nada más abrir la puerta de casa.- Ya estamos aquí.
- ¿Por qué habéis tardado tan...- empezó a preguntar saliendo de la cocina.- ¡Alex, ¿qué te ha pasado ahora?
- ¿Lo dices por lo del ojo?
- ¡Claro que lo digo por eso!
- Pues...- dirigí una rápida mirada nerviosa a ambos lados.- Me he caído.
- Parece reciente.
- Ha sido al salir del coche.
- Y parece un puñetazo.
- Voy a buscar el botiquín.- declare dando por terminado aquel interrogatorio.
Me di media vuelta y fui al cuarto de baño a buscar el botiquín.
- Te sacare un filete...- comento mi madre con un suspiro de resignación.
Durante el trayecto me encontré con mi padre que solo hizo una única pregunta.
- ¿Megan?
- Y Jen...- mi padre fue a decir algo otra vez.- No quiero hablar de ello en estos instantes.
Y me metí en el baño a curarme el ojo morado.
Al menos tuve suerte y me pegaron en el mismo ojo.
Un rato después me encontraba comiendo tranquilamente con un filete crudo en la cara sujeto con una venda para poder comer con las dos manos.
- Ya ni puedo recordar cuantas veces hemos comido contigo en este estado.- comento mi madre mirando mi aspecto al tiempo que lanzaba otro de sus suspiros de cansada resignación.
- En navidades fue la ultima.- comente con toda la naturalidad del mundo sin dejar de comer.
La verdad es que uno se acostumbra rápido a hacer los quehaceres de la vida cotidiana con un trozo de carne en la cara.
- Fue un accidente.- se disculpo Kim.- No pensé que el corcho saliera con tanta fuerza.
- Ni tú, ni la lámpara, ni el cuadro... Y al único que culpo de lo sucedido es a él.- comente señalando con el pulgar a mi padre.
- Yo estaba de espaldas.- se excuso por enésima vez.- No me di cuenta de lo que ocurrió hasta que el cuadro y tú estuvisteis en el suelo.
- Eres policía. Se supone que debes estar acostumbrado a no bajar la guardia nunca ante situaciones de evidente peligro.
- ¿Tiene eso algo que ver como que estemos comiendo con cubiertos de plásticos?- pregunto Kim con una ligera suspicacia.- Lo digo porque estamos comiendo sopa.
- Lo sé. Por eso me he puesto lo más lejos posible de ti.
Ella estaba en la esquina superior derecha, yo en la inferior izquierda... y no estaba más lejos porque mi madre no me había dejado comer en el cuarto de estar.
- Aunque la verdad, mamá. Tiene razón. Esto esta tan caliente que mi cuchara esta a punto de derretirse.
- ¿Y qué tal el campeonato?- pregunto mi madre para cambiar de tema de conversación.
Ya que ella había sido quien había puesto los cubiertos de plástico.
- Bastante bien. He quedado tercera, pero para llevar solo seis meses compitiendo no esta tan mal.
- ¿Y cuando es el próximo?
- Dentro de tres semanas... pero como tengo pendiente el asunto de los servicios sociales tendré que perdérmelo.
- Vaya, que lastima.
- Un momento, ¿y dónde te vas a quedar hasta entonces?- pregunte cayendo en la cuenta.
- Pues en casa de Jenny.- contesto como si fuera lo más obvio del mundo.
- ¡¿Has encontrado casa propia?!- le pregunte a Jen adueñándome durante un instante de toda la felicidad del mundo.
- En realidad, se refiere a tu apartamento.- aclaro.
Toda la felicidad se esfumo y fue reemplaza de golpe por una profunda depresión que me dejo en un estado similar al de un muerto en vida.
- ¿Alguien quiere algo más de beber?- comento mi madre poniéndose en pie para ir a la cocina.
- Yo la ayudo.- comento Kim poniéndose en pie velozmente y saliendo tras mi madre...
... Sin ni siquiera quitarse el trozo de mantel que estaba usando para protegerse de las manchas de sopa.
Resultado final, mi plato de sopa aún caliente me callo directamente en la entrepierna.
Salí de mi estado de shock lo suficiente para alargar la mano hacia mi refresco helado y echármelo encima sin pestañear.
 
 
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12 April 2012 @ 12:04 am
“Calma y tranquilidad. Has salido de situaciones mucho peores.” me tuvo que tranquilizar mentalmente mi mente lógica y racional. “Recuerda. Te has enfrentado a Nightmares, te perdiste en una fabrica de Tech, estuviste atrapado en una alteración del tiempo en donde todo intentaba matarte... si hasta incluso has realizado el saludo de Astroid en publico.”
“Así que si has sobrevivido a todo eso, podrás aguantar un simple viaje en coche durante treinta míseros minutos”
Una vez más tenia toda la razón del mundo, mi mente racional demostraba con su lógica tener toda la razón... salvo que ya llevaba cinco minutos en aquel auto y quería irme de allí.
Megan había tenido la “amabilidad” de venir a buscarnos con su coche.
Como habría de esperarse de tal ofrecimiento, trate de escapar con todas mis fuerzas, objetivo que es obvio no conseguí.
Esa era la principal razón con la que me encontraba agazapado, en guardia y procurando ocupar lo menos posible en el coche de Megan, conducido por esta. Con mi hermana de copiloto, Kim a mi izquierda (era demasiado peligroso tenerla de copiloto) y Violet a mi derecha porque no le gustaba ir delante ya que se mareaba ligeramente.
Desde que montamos en el coche y Megan consiguió arrancarlo, un silencio agobiante cargaba la atmósfera hasta hacerla prácticamente insoportable.
Aún había algunos temas pendientes que habían sido los que básicamente había roto el grupo de amigas que tantas veces había odiado.
- Yo quería haber ido en metro...- solté con una ligera vocecilla.
- Cualquier hombre en su sano juicio estaría encantando de ir un coche rodeado de chicas guapas.- replico Megan.
- Vale. Voy a tener que aclararte un par de puntos acerca de las diferencias entre esa situación que tú has descrito y esta. En primer lugar, definir “esto” como un coche es un insulto a cualquier medio de locomoción con ruedas.
- ¡EEEHHH! Puede que este un poco viejo, pero aún funciona.
- ¡Por todas las man...- me controle para no terminar la frase.- ¡Has tapado un agujero en el suelo del coche con cinta aislante!
- ¿Y quien te manda quitar las alfombrillas?
- Se han movido ellas solas cuando hemos entrado. En segundo lugar...- continué ya que esperaba que de esa forma el tiempo pasara más rápido o como mínimo que no volviera el incomodo silencio.- La conductora es una maldita psicópata.
- Te la estas ganando.- gruño bastante molesta.
Creo que falto un pelo para que soltara el volante y tratara de pegarme.
- Deberías dar gracias que no es Miranda quien conduce.- comento Violet de pasada y con la mirada perdida en el paisaje.
- Es que entonces no tendría reparos de ningún tipo en hacer que el coche se estrellara.
- ¿Nos matarías a todas?- pregunto Kim.
Estaba tan escandalizada y asombrada que se volvió de golpe hacia mí de tal forma que al girar el cuerpo le acabo dando un codazo a Megan en la cabeza.
El coche dio un brusco vaivén que nos hizo cambiarnos de carril y luego casi nos fuimos fuera de la carretera cuando Megan dio un volantazo para volver a poner el coche en el carril correspondiente.
Una vez a salvo gracias a los reflejos de Megan al volante, adquiridos gracias a su paso por la academia de policía, dio un frenazo y se giro hacia nosotros.
- ¡Kiiiimmm, eres una... ¿Se puede saber que estas haciendo?- el tono de enfado con Kim paso al tono de enfado que solía emplear conmigo.
- ¡ALEX!- grito Jen enfadada.
Y eso que solo me encontraba semí-abrazado a Violet con casi con la cabeza entre sus pechos.
- Estooo... ¿Protegerla?- respondí algo inseguro antes de incorporarme como un rayo.
Ni siquiera me atreví a mirarla de reojo.
- Ya hablaremos cuando lleguemos.- casi dijeron al unísono ambas.
- ¿Alguna queja más?- pregunto Megan antes de volver a arrancar el coche.
- Si, ¿por qué tengo yo que ir en medio?
- Porque tienes una fea costumbre de tratar de bajarte de los coches en marcha.
- Eso no es cierto. Solamente lo hago de los coches que tú conduces. Es mucho más seguro.- dije pese a que nos acabara de salvar la vida.
- Os acabo de salvar la vida.
- ¿Y quien ha dejado sentarse a Kim detrás del conductor?
- Cierra el pico.- ordeno arrancando el coche de una vez.
- También podría haber ido en autobús...- suspire de nuevo con una ligera vocecilla al cabo de un par de minutos.
 
 
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10 April 2012 @ 10:28 pm
- ¿Mi qué?- pregunte aturdido.
- Tu evaluación como héroe.
Mi cuerpo se quedo rígido totalmente como si se hubiera vuelto de piedra espontáneamente. Mi mente, no obstante, pego un alarido corto y seco antes de entrar en pánico total.
“¡Por la Gran Manta, un examen nooooo! ¡Qué no he estudiadooo! ¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hagooooooooo?”
Así que entre mi cuerpo paralizado de terror y mi mente entrada en pánico la media entre los dos me permitió lograr preguntar:
- ¿Y qué tal?- conseguí decir en un increíble tono neutro.
- Has aprobado...
Suspire aliviado.
Mi cuerpo paso de ser una piedra rígida a una gelatina temblorosa que estuvo a punto de hacerme ver el suelo muy de cerca.
- Aunque un poco por los pelos.- añadió Wade.
- ¿Por los pelos?
- La forma de acabar con los hombres-planta, encontrar la tarjeta de acceso de los guardias o evitar que K-ctil corriera en el puente fueron un par de cosas que te subieron puntos
- Bueno, lo de buscar las tarjetas de acceso es algo básico en todo jugador de videojuegos que se precie.
- Lo que té bajo puntos fue haberte quedado al descubierto en medio del pasillo y el haber entrado en pánico cuando corrías por el puente.
- No estaba en pánico... Corría con los ojos cerrados.
- E ibas corriendo con los ojos cerrados porque...
- Porque el suelo se estaba viniendo abajo y sentí que no podía correr lo suficientemente deprisa...
- Y te dejaste llevar por el pánico.- concluyo Wade.
- Lo importante es que he aprobado.- recalque.- Y sin estudiar.
- Por los pelos.
- Es la forma en la que he estado sobreviviendo desde que me puse este traje hasta ahora.
- Es por eso que debes tener cuidado... La suerte no dura eternamente.
- Creo que la buena es la que más suele agotar... el cual es básicamente el motivo por el cual los casinos siguen abiertos y ganando pasta.
- Pero ni esto es Las Vegas ni tú no eres un casino.
- Tendré más cuidado a partir de ahora.- incline la cabeza en señal de vergüenza por mi comportamiento irresponsable.
- Eso espero. He ido a demasiados funerales y no se vuelven más soportables ni de lejos.
No supe que contestar a eso.
Fue un alivio que Wade continuara hablando.
- Ahora mismo Hipersoldier no puede recibir visitas, incluso con su organismo todavía tardara un par de días más en recuperarse.
- Lo siento.- me volví a disculpar.
- Ya te he dicho que no ha sido culpa tuya... estoy seguro que ni por estas dejara de comer tanto chocolate.
- Creo que volveré a casa.- comente con un suspiro de resignación.- Tengo que volver antes de que mi hermana despierte... oh, casi lo olvido. Gracias por ayudarme a traerlas de vueltas.
- De nada. Aunque alguien ya había empezado a mover los hilos para ello.
- Ya. Mi padre tiene algunos buenos contactos.- comente dando media vuelta.
- No lo sabes tú bien.
Me detuve en seco.
- ¿Qué has querido decir con...
- Hasta pronto.- me corto un segundo antes de transportarme.
- ...eso?- termine de decir devuelta en mi habitación.
Empecé a quitarme el uniforme y a mentalizarme para la comida familiar que tendría ese día.
Como Megan también fuera serían ya cuatro de mis pesadillas reunidas... el día en que estuvieran todas reunidas me aseguraría que Wade me transportara a... Por la Gran Manta, no sé me ocurre ningún sitio lo suficientemente lejos para estar a salvo.
 
 
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05 April 2012 @ 10:17 pm
Casi no me dio tiempo a vanagloriarme porque cuando la compuerta estaba a medio abrirse una enorme tromba de agua estuvo a punto de arrastrarnos.
El chorro de agua nos derribo a K-ctil y a mí haciéndonos rodar un par de metros. Wade logro agarrarse a la compuerta.
- ¡GARS!- grito Wade.- ¡Somos nosotros!
La tromba de agua se detuvo de golpe.
Algo empapados nos empezamos a incorporar.
- Lo siento.- se disculpo Garscap entrando para asegurarse que estábamos bien.
- Podías haber usado agua templada.- no pude evitar recriminarle.
- Con los delincuentes no se usa agua templada, no son prendas delicadas.
- ¿Os acordáis de la auto-destrucción?- quiso saber K-ctil haciendo un gesto hacia las luces de alarma y la sirena junto a la amable voz femenina recordándonos amablemente el poco tiempo que quedaba para que todo volara por los aires.
Un estruendo a nuestras espaldas ahogo y termino con todo aquello.
Todos, salvo Garscap que ya miraba en aquella dirección, nos volvimos hacia el origen del ruido.
Una raíz gigante acababa de echar abajo las paredes de fondo del pasillo.
- ¿Eso es un tentáculo gigante?- quiso saber el pobre Garscap.
- Una raíz. Corre.- le grite haciendo caso de mi propio consejo.
- ¡Deltas, reunios!- ordeno Wade a través del comunicador saliendo al exterior.
Tuve que parpadear un par de veces al salir después de él y no fue debido al cambio de luz, sino al cambio tan bestial que había sufrido el entorno.
Había pasado de ser la típica guarida de supervillanos con la ultima tecnología en defensa a un edificio post-apocalíptico cuya función se hubiera perdido en los mares del tiempo siendo casi imposible de conocer.
- Ganaríais una pasta como equipo de demolición.- silbe impresionado por el espectáculo.
- Bueno, técnicamente es a lo que nos dedicamos.- comento Wade con una medio sonrisa.
Still y Korthen fueron los últimos en llegar. Still venia conduciendo un jeep y Korthen disparando la ametralladora que tenia instalada en la parte de atrás.
Ni siquiera se tomaron la molestia de frenar, sencillamente saltaron en marcha y dejaron que se estrellara contra un deposito de combustible para crear una nueva explosión seguida de una enorme llamarada que alcanzo el rotor de unos de los pocos helicópteros de combate.
El piloto perdió el control y se llevo por delante al ultimo de los helicópteros que aun quedaba volando en el aire.
- ¿Ya os habéis divertido?- quiso saber Wade.
- Solo estábamos entrando en calor...- se encogió Korthen de hombros.
- Y caldeando el ambiente de paso, ¿no?- solté provocando que casi todos me miraban.- ¿Qué? Me lo ha dejado a huevo.
- Treinta segundos para la autodestrucción.- aviso el sistema de megafonía.
- ¿Nos olvidamos de alguien o de algo?
- No.
- Pues para casa.- ordeno activando el teletransporte.
Y todo volvió a cambiar en menos de un parpadeo.
- Voy a tarda a acostumbrarme a esto del teletransporte.- murmure para nadie en particular.
Los chicos empezaron a discutir mientras Wade sacaba su móvil del abrigo para ver vía satélite mostrando como el invernadero sé venia abajo con una implosión.
- Muy bien, gente. Planta destruida y las fuerzas de defensa encargándose de atrapar a los malos que huyen con el rabo entre las piernas.
- ¿Ha sobrevivido el árbol?- quise saber acercándome para echar un ojo.
- Parece que no pero es un poco pronto todavía para saberlo.
- Esperemos que no vuelva a brotar.
- Lo que yo digo es que es una tontería avisar a la gente cuando quedan menos de treinta segundos... en ese tiempo la mayoría de la gente seria incapaz de correr para ponerse a cubierto.- comento Korthen siguiendo una conversación previa con Still mientras se retiraban a la sala de reuniones.
- Eso siempre depende de sí es una explosión o una implosión.
- Lo de las explosiones suelen ser en las películas. En la realidad son más practicas las implosiones.- intervino Garscap.
- Hombre, ya, pero no es tan espectacular.
- Manta, ¿tienes un momento?- pregunto Wade cuando me dispuse a seguirles aunque sonó más a una orden.
- Claro. Iba a ver como se encontraba Hipersoldier.
- Es sobre tu evaluación.
 
 
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03 April 2012 @ 10:49 pm
- Creo que seria mucho más seguro ir por el otro lado.- comente señalando hacia atrás con el pulgar sin despegar la vista del inquietante árbol.
Aún tarde un par de segundos en darme la vuelta tras decir aquello y ver como los últimos dos soldados escapaban a través de la segunda compuerta de seguridad.
- Hasta la vista, capullos.- soltó uno de ellos antes de disparar contra el panel de seguridad que controlaba la puerta.
Intente atravesar la distancia que me separaba de la puerta aún sabiendo que no lo lograría, pero un agarrón por parte de Wade me lo impidió desde el principio.
- De vuelta al plan A.- comento con toda naturalidad.
- Pues si que me ha durado poco la ilusión de tener mi propio rifle de plasma.- comente dejándolo sobre una mesa.
Si tocaba correr por mi vida una vez más, era mejor hacerlo lo más ligero de peso posible.
- ¿Preparados?
- ¿No podemos usar el teletransporte?
- Qué poco te gusta el ejercicio físico.- comento K-ctil
- Lo que no me gusta es la idea de hacer puenting sin cuerda elástica ni puente como esa cosa se le cargue.
- No podemos. Han construido este sitio especialmente para eso. Es algo que últimamente viene de serie en las guaridas de los malos.
- Pues nada... Tonto el ultimo.- grite echando a correr.
A pesar de aquella pequeña trampa infantil por mi parte, tanto Wade como K-ctil no tardaron mucho en alcanzarme y superarme.
Por un segundo me sentí como en un sueño o de vuelta a clase de educación física en donde corres y corres pero no pareces moverte de tu sitio y el profesor siempre se te queda mirando con mala cara antes de suspenderte.
Cerré los ojos fuertemente para alejar aquella idea de mi mente y trate de correr aún más.
No sé cuanto faltaba para alcanzar el otro lado cuando un tremendo temblor sacudió todo el puente.
El sonido fue tan atronador que por un segundo pensé que la autodestrucción se había hecho explotar todo el edificio con nosotros aún dentro.
Intente ir aún más rápido.
Pronto empecé a notar como el suelo bajo mis pies empezaba a ceder y caer con cada paso que daba como si estuviera corriendo sobre un hielo muy fino.
Cerré aún más fuertemente los ojos y con una pequeña suplica a la Gran Manta para que me protegiera trate de correr más rápido.
El pánico me cegó.
Una parte de mí quiso abrir los ojos para ver cuanto faltaba para llegar al otro lado, otra parte sabía que si los abría y descubría que aun quedaba medio camino haría que me rindiera o que se me fuera la moral por los suelos.
Al final, ambas llegaron a un pequeño acuerdo y abrí ligeramente mi ojo derecho.
Me encontraba en un pasillo y daba la sensación de que hacía un buen rato que había dejado el puente atrás. Tampoco había rastro de mis compañeros por ningún lado. No me pude fijar en mucho más, ya que los cuatro guardias fuertemente armados al final del pasillo que me apuntaban con sus armas capto toda mi atención.
- ¡ALTO!- grito cuando prácticamente estaba encima de ellos.
“Ojala pudiera” pensé cerrando de nuevo el ojo y sin aminorar mi velocidad en lo más mínimo.
Me los lleve por delante sin darles tiempo a disparar.
Otra de las ventajas fue que me ayudaron a poder detenerme.
Wade y K-ctil aparecieron poco después por la misma dirección en la que lo había hecho yo cuando terminaba de levantarme de aquel lío de brazos y piernas.
- Tío, vaya forma de correr.- comento K-ctil tratando de recuperar el aliento.
- El pánico.- fue mi única respuesta.
- Mierda. No logro abrir la compuerta.- gruño Wade que se había acercado a ella mientras K-ctil y yo recuperábamos el aliento.
- Estáis atrapados...- logro decir logro decir uno de los guardias.- Las compuertas de seguridad se han cerrado y nadie puede entrar ni salir...
- Excepto los guardias y científicos de alto nivel.- comente acercándome tranquilamente hacia la puerta.
- Lastima para vosotros que no lo seamos...- se burlo luchando para no caer en la inconsciencia.
- Pero a los que derrotamos antes si lo eran.- comente sacando una tarjeta de seguridad y abriendo la compuerta.- ¿Veis como siempre es útil saquear los cuerpos?
 
 
catastrophe23
29 March 2012 @ 10:28 pm
- ¿Y cual es el plan?- pregunte tratando de desviar la mirada de aquel árbol.
- Esperad a mi señal.- fue la única respuesta por parte de Wade antes de ponerse en pie y empezar a caminar.
Es increíble como una acción tan natural como aquella pudo llegar a dejarme tan sorprendido.
Estaba cruzando aquella pasarela bajo la atenta mirada de aquel árbol como si fuera el pan de cada día... hasta que caí en la cuenta de un pequeño detalle.
Y es que aquella cosa seguía siendo un árbol. No tenia ojos y seguramente para él un humano no se distinguiría de otro ser humano. Tal vez ni siquiera fuera capaz de distinguir a una humano fuera de combate de otro que no lo estuviera.
Solamente había que actuar con naturalidad como estaba haciendo Wade, mientras no le atacáramos o le provocáramos, seguiría ignorándonos.
A medio camino de la pasarela, Wade nos hizo una señal con la mano para que le siguiéramos y empezamos a caminar hacia él.
- Tío, no me gustaría ser el encargado de tener que podar a esta cosa.- comento K-ctil sin dejar de mirar descaradamente el árbol.
- Pues anda que el que tenga que barrer las hojas.
- Estas conteniéndote para no sacarle una foto con el móvil, ¿verdad?
- ¿Para qué? Si ya lo estas grabando tú con el tuyo.
Wade se encargo de abrir la puerta usando un pequeño aparato electrónico que no pude ver con claridad. Debía de tratarse de algún tipo de descodificador o similar.
Oímos tiros y ruidos de pelea en el interior. K-ctil empezó a camuflarse pero le sujete por el hombro antes de que terminara de hacerlo.
- Quieto.- susurre casi silaba por silaba y señale al árbol.
Algunas de sus ramas habían empezado a agitarse de forma muy poco natural... aunque era muy raro distinguir que era natural o no en él.
K-ctil asintió y siguió caminando.
Cuando llegamos, la pelea había terminado.
Wade se encontraba apoyado sobre la pared con su habitual tranquilidad, una media docena de soldados fuertemente armados se encontraban tirados por todas partes y un par de científicos de bata blanca acurrucados en un rincón.
- Haz tu magia.- le pidió a K-ctil.
- Como siempre.- y se volvió hacia los dos científicos.- ¿Serían tan amables de darme sus claves de acceso?
- ¿O qué? ¿Nos matareis?- pregunto con un desafió el que tenia pinta de ser el superior de los dos.- Los héroes de pacotilla como vosotros no matan a la gente.- comento señalando los cuerpos inconscientes de los guardias.
- Cierto.- concordó Wade sin mirarle.- Aunque como científico supongo que sabrá cuantos huesos pueden romperse sin ocasionar la muerte.
- La contraseña es Overdrive.- casi lloriqueo.
- Gracias por su cooperación... podría haberlo conseguido sin su ayuda, pero ¿para qué perder el tiempo tontamente?
Con Wade cubriendo la entrada aunque no lo pareciera y con K-ctil obrando su “magia” yo me dedique a lo que estaba más acostumbrado en ese tipo de situaciones cuando los malos están derrotados y tienes un momento de descanso.
Saquear los cuerpos de los enemigos en busca de algo útil.
- Mantaaa.- me grito Wade.
- ¡¿Qué?! Es a lo que estoy acostumbrado en el WoW. Como soy muy torpe, mi misión principal es asegurarme que no nos dejemos ningún cuerpo sin saquear.
- Si eso no me parece mal. Lo digo por el rifle de plasma.
- Es que siempre he querido tener uno.
- ¿Y cómo vas a explicarlo cuando tu hermana lo descubra?
- No lo hará. Lo esconderé debajo de la cama.
- Lo encontrara.
- No lo hará. Ahí es donde escondo el traje y todavía no lo ha encontrado.
- Ya pero lo guardas en la bolsa de la ropa del gimnasio... al cual por cierto deberías ir. Se supone que eres un héroe.
- Ehhh, ya he conseguido perder un par de kilos desde que empecé a luchar contra los Nightmares.- replique ofendido y dolido.
Una alarma empezó a retumbar por todo el edificio.
- Autodestrucción activada.- comento K-ctil echando a correr hacia la puerta.
- Podías haber avisado antes.- grite echando a correr tras él.
- Sí lo he hecho.- protesto.
Cualquier protesta por mi parte quedo ahogada y olvidada cuando al salir nos encontramos al diabólico y gigantesco árbol agitando sus ramas descontroladamente.
 
 
catastrophe23
27 March 2012 @ 10:42 pm
- Si te sirve de consuelo no es la primera vez que nos pasa.- trato de consolarme K-ctil.- Fue mucho peor lo que ocurrió una vez con Remarkable.
- ¡K-ctil!- le reprendió Wade.
- Solo lo he comentado, no se lo iba a explicar.
- ¿El qué?- pregunte tímidamente.
- ¡Nada!- respondieron al unísono.
- Vale, vale...- comente alzando las manos en señal de paz o de rendición.- pero habéis sido vosotros quienes habéis sacado el tema de conversación.
- Hay algunos temas de los que no nos gusta hablar.- explico Wade aunque también pudo ser una advertencia a K-ctil.- Cuando lleves más tiempo en el equipo puede que tal vez te comentemos algunos de ellos.
- Cosa que dudo seriamente porque en esos temas hemos acabado tan traumados que generalmente hasta hemos llegado a prohibir decir ciertas palabras en voz alta... y quien dice algunas palabras dice medio diccionario.
- K-ctil.
- Si es verdad. Ni siquiera podemos decir el numero que hay entre el cuarenta y uno y el cuarenta y tres.
- Aun esta muy reciente ese tema, así que de momento ese numero ha pasado a ser considerado como siete por seis.- ordeno emprendiendo de nuevo la marcha.- Y ahora vamos, tenemos que destruir un...
- Si, ya lo sabemos. Un diabólico invernadero.- comente con desanimo.- Oye, ¿y si os hacen la gran pregunta del universo como vais a responderla?- pregunte al caer en la cuenta.
- Tiene gracia pero ese es básicamente uno de los motivos por el que no podemos decir el siete por seis.- comento tras camuflarse.
- ¿Os fuisteis de autoestopismo?- pregunte sintiéndome un poco raro al hablar con alguien que no podía ver aunque estuviera enfrente de mí.
Algo a lo que tendría que estar acostumbrado después de tanto tiempo hablando por el móvil.
- Noooo...- se callo durante un segundo, le oí alejarse tras Wade y volver cuando este doblo una esquina sin peligro.- Tuvimos cierta discusión acerca de un evento del libro, quisimos comprobar si era cierto para zanjar la discusión y se nos fue de las manos.- comento en voz baja.
- Mientras no fuera la destrucción de la tierra.- murmure a mi vez.
- La verdad es que nos suele pasar... pero es lo que hace tan divertido a este equipo.
Pude notar la tristeza oculta tras sus palabras.
Era la de alguien que había visto muchas cosas malas e incluso puede que hecho algunas de ellas y ahora solo quisiera borrarlas para poder empezar una nueva vida y ser feliz.
Al doblar la esquina y ver a Wade agazapado mientras observaba algo tras una puerta me dio la oportunidad de no tener nada más que decir.
Llegamos hasta su altura y me ahorre el preguntar el típico “¿qué ocurre?” con tan solo echar un vistazo por la puerta ligeramente abierta.
La puerta daba directamente a un puente.
El puente servia para cruzar el enorme abismo que había desde un lado a otro.
Pero no había ningún abismo, si no el árbol más grande que os podáis imaginar.
Había algo equivocado con aquél árbol.
No era su enorme y desproporcionado tamaño.
Ni la forma tan antinatural en que movía sus ramas como si estuvieran vivas.
Era que ese árbol irradiaba maldad.
Nunca hasta ese momento me había parado a pensar si las plantas eran buenas o malas. Siempre las había considerados como buenas o neutrales. Ese fue el principal motivo por el que me sentí tan desconcertado ante aquél árbol.
- Es enorme.- fue lo único que comento K-ctil.
- Hay que destruir a esa cosa.- era un hecho consumado en el que los tres estábamos de acuerdo.
- El laboratorio principal esta al otro lado.- me informo Wade señalando el otro lado del puente.
Había dos guardias caídos junto a una enorme puerta blindada.
 
 
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22 March 2012 @ 10:21 pm
- ¡Wade, cúbreme!- le grite mientras señalaba lo que esperaba fuera la forma de acabar con aquellas cosas.
- No, deja que K-ctil se encargue.- replico.
La silla donde se encontraba sentando K-ctil se aparto bruscamente de la mesa.
Pude imaginarme a K-ctil pasando fácilmente entre los hombres-plantas sin que estos le vieran hasta llegar al otro lado. Una vez allí solo tendría que apretar el botón como si fuera lo más sencillo del mundo.
En el plano teórico las cosas suelen ser así de bonitas, hermosas y simples.
En la vida real, las cosas dan asco y se tuercen cuando menos te lo esperas.
Los hombres-plantas no solo tenían un sistema nervioso diferente que les hacia prácticamente inmunes al dolor. También poseían un sistema sensitivo diferente al nuestro como demostró uno de ellos cuando alzo su brazo y pareció golpear al aire.
Salvo que el aire no cae al suelo derribando una mesa y una silla de por medio.
- ¿K estas bien?- pregunto Wade disparando contra el hombre-planta que había golpeado a K-ctil.
Al no obtener respuesta, Wade empezó a moverse hacia él sin dejar de disparar contra el hombre-planta y alguno de sus compañeros que no paraban de acercarse a donde debía de encontrarse un inconsciente o algo peor K-ctil
- Ahora o nunca.- me ordene con un susurro antes de echar a correr hacía el botón.
Con las filas de los hombres-plantas dividas en tres objetivos separados era la única oportunidad de llegar hasta el botón.
Me sentí como en la típica película de zombis lentos pero con la diferencia de que estos no morían con tan solo destrozarles el cerebro.
Sus reflejos eran bastante más rápidos que sus piernas pero ni la mitad que los Terrores Nocturnos, los Nightmares, los matones del instituto o... no puedo evitar notar que he tenido bastantes enemigos en mi corta carrera.
La cuestión es que tenia experiencia manejando ese tipo de situaciones, así como el correr por mi vida dentro una oficina (con el humor de Sheila y Kaitlyn esto ultimo era algo imprescindible para sobrevivir en mi día a día)
Esquive a los dos primeros con un simple zigzag y al tercero agachándome cuando pase prácticamente a su lado. Salte de rodillas sobre una silla de oficina con ruedas que empezó a desplazarse debido al impulso.
Recorrí una distancia montado en ella pero antes de estrellarme contra un trío de hombres-plantas me puse en pie y salte sobre una mesa de laboratorio. Recorrí el resto del camino saltando de mesa en mesa hasta atravesar todo el recorrido con el miedo de tropezar y caer corroyendo mi valor.
Este no cedió ni tampoco me tropecé.
Al llegar a la ultima mesa, salte y aterrice rodando por el suelo para ponerme finalmente en pie frente al botón.
- ¿Wade?- le llame volviéndome hacía él.
Había logrado llegar hasta K-ctil y se apresuraba a ponerle a cubierto bajo una de las mesas.
- Dale.- ordeno cubriendo a K-ctil con su cuerpo.
Apreté el botón y el segundo juego de aspersores entro en funcionamiento.
Una sustancia blanca empezó a caer de ellos y cubrir el laboratorio como si fuera una especie de nieve en espuma.
Los hombres-plantas empezaron a gritar con una intensidad y dolor que me hizo lamentar el haber pulsado el botón.
- Lo siento.- no pude evitar susurrar entre lagrimas.
Al final no pude resistir más y aunque sabía que era un gesto inútil trate de taparme los oídos para dejar de oír aquello.
Los hombres-plantas siguieron gritando mientras sus cuerpos se marchitaban y consumían. Algunos seguían tratando de llegar hasta nosotros y otros se abrazaban tratando de protegerse pero ambas acciones fueron inútiles.
Todo acabo en menos de un minuto que duro mil instantes de una vida.
- ¿Wade? ¿K-ctil?- les llame limpiándome el visor del casco con el dorso de la mano.
- Estamos bien.- respondió Wade saliendo de debajo de la mesa.
- ¿Alguien anoto cuantos anillos tenia esa maldita planta?- gruño K-ctil ya visible y poniéndose en pie como podía.
- Al menos ya hemos destruido todo el laboratorio... ¡Por todas las mantas!- solté interrumpiéndome yo mismo.- No sé puede ser más idiota.- me senté en cuclillas con los brazos cubriéndome el casco.
- ¿Qué pasa ahora?
- Que soy idiota.- respondí señalando la compuerta de salida que había al otro lado de la habitación y frente a la que habíamos estado de espaldas cuando los hombres-plantas empezaron a atacarnos.
Concretamente señalaba un botón de emergencias idéntico al que acaba de apretar.
Todo aquello no había servido para nada y me sentía como un completo idiota.
 
 
catastrophe23
20 March 2012 @ 10:13 pm
Primero emitieron un sonido como el que hace una lata de refrescos al abrirse pero mucho más alto y multiplicado por el numero de cápsulas que había repartidas por el laboratorio.
- Chicos, tenemos un pequeño cliché a las doce en punto.- comente en voz alta sin necesidad ya que Wade había desenfundado su rifle de plasma y K-ctil seguía trabajando en el ordenador aunque con su camuflaje natural activado.
Desenfunde las barras preparándome para atacar.
Los hombres-planta empezaron a reaccionar de forma bastante tranquila.
En primer lugar abrieron sus párpados revelando unos horribles ojos verdes como el del césped recién pisoteado y con ellos miraron a su alrededor hasta que tarde o temprano se fijaban en nosotros y entonces dejaban de mirar a cualquier otra cosa.
Los que aún no había fijado su vista en nosotros estaba ocupados mirando sus brazos y piernas al tiempo que las movían y estiraban como tratando de descubrir el significado de aquellos extraños apéndices o simplemente por el mero hecho de que de podían hacerlo como si solamente fuera un simple juego.
Juego que termino cuando el hombre-planta que estaba más cercano a nosotros emitió un horrible sonido con su garganta. Una garganta diseñada para parecerse a la de los humanos pero sin un sistema respiratorio propio de los humanos.
El sonido hizo que todos los hombres-plantas que no habían clavado su mirada en nosotros, lo hicieran velozmente. Y sobra decir que no era una mirada amistosa.
Pero no era lo único que logro aquel sonido totalmente inhumano. También logro hacerme retroceder un par de pasos de forma involuntaria y que Wade le volara la cabeza de un certero disparo con rifle de plasma sin tan siquiera pestañear.
Por regla general, volarle la cabeza a alguien suele ser la mejor forma de acabar con un problema de estas características (y es especialmente efectivo con los zombis) pero esta ocasión no lo fue.
El hombre-planta siguió allí de pie como si nada.
Llegue a pensar que como en algunas películas todavía tardaría un par de segundos en darse cuenta que estaba muerto y luego caería al suelo sin vida.
Que en vez de eso levantara su brazo derecho y nos señalara ni siquiera se me paso por la imaginación.
- Me da que no van a tener el mismo sistema nervioso que los humanos.- se me escapo en voz alta al percatarme de la situación.
Tras lo cual empezó a caminar arrastrando los pies hacia nosotros al igual que el resto de sus compañeros.
- Averigüemos como funciona.- comento Wade empezando a disparar contra ellos.
Disparo con ellos con asombrosa puntería alcanzándoles de lleno en el centro del pecho o volándoles por los aires sus extremidades pero nada de lo que les hiciera daba la impresión de detenerlos... Salvo volarles ambas piernas.
Al menos durante unos instantes, porque pronto descubrimos que tenían la capacidad de regenerar los miembros perdidos en forma de pequeños brotes que crecían apresuradamente hasta sustituir el miembro amputado.
Mientras Wade disparaba contra los hombres-planta yo me quede ligeramente paralizado. No por el miedo, si no observando el entorno en busca de cualquier cosa que nos pudiera ser de ayuda ya que si el rifle de plasma de Wade no servia de gran cosa, estaba seguro que mis lanzadores y mis barras no servirían de mucho más.
Así que me puse a pensar y observar.
Esas cosas eran casi indestructibles.
No creo que los científicos que trabajaran con aquellas cosas les hiciera mucha gracia que se escaparan por accidente a no ser que tuvieran un plan de emergencia para acabar con ellas fácilmente.
- ¿Por qué no les prendes fuego?- grito K-ctil casi leyéndome la mente.
- Porque acabaríamos tan carbonizados como ellas. Además, no creo que el sistema anti-incendios ayudara mucho.
Alce la vista hasta el conjunto de aspersores.
Y entonces me di cuenta de un pequeño detalle.
No era un conjunto de aspersores, sino dos.
Seguí las tuberías que los unían hasta un precioso y enorme botón rojo protegido por un cristal de seguridad para no ser apretado accidentalmente.
Y para no romper la tradición de clichés, el botón se encontraba justo detrás de la línea enemiga.
 
 
catastrophe23
15 March 2012 @ 10:21 pm
Aquella maniobra claramente destructiva y provocadora por parte de Rightforce debió de alertar a todos los guardias del recinto. Y si no las aullantes alarmas debieron de hacerlo.
Los guardias que ya se encontraban por la zona, en vez de contraatacar como sería lo que cabría de esperar por su parte, básicamente se limitaban a huir por sus vidas gritando como nenazas ya que el resto del equipo Kaos empezó a atacar y destruir todo lo que había por los alrededores.
El equipo Kaos se estaba encargando perfectamente su parte del plan, por lo que a los treinta segundos de llegar Wade dio la orden al resto para nos separáramos y buscáramos los ordenadores principales.
Los cuales básicamente éramos K-ctil, Wade y yo.
- ¡Vamos!- grito por encima del ruido haciendo una señal con el brazo.
Tras la cual se dirigió hacia una de las pocas compuertas que quedaban intactas, al menos relativamente ya que le faltaba una de las puertas pero aun se podía pasar al interior a diferencias de muchas de sus hermanas.
- Manta detrás de mí, K-ctil a la izquierda.- ordeno nada más cruzar por ella.
Poniéndome detrás de Wade pude ver como K-ctil se fundía con el entorno tan perfectamente que si no le hubiera visto hacerlo hubiera creído que se había quedado atrás.
Me di cuenta que aquella simple maniobra convertía automáticamente a Wade en el blanco de todos los disparos al tiempo que daba a K-ctil vía libre.
Pero lejos de empezar a actuar con mayor precaución, siguió corriendo por los pasillos sin preocuparse de poder encontrar algún pelotón fuertemente armado detrás de alguna esquina.
Cosa que ocurrió al cabo de un par de minutos.
No tuvieron ni la más mínima oportunidad.
Wade se lanzo sobre ellos con sus pistolas por delante. Aterrizo en medio del grupo sin dejar de disparar. Muchos de los soldados trataron de disparar contra él dejándose llevar por el miedo, pero las balas parecían pasar por los sitios donde Wade acababa de estar y no por donde él estaba.
Muchos de los soldados cayeron por el fuego amigo y algunos pocos como si algo le hubiera golpeado por sorpresa y por la espalda obra sin lugar a dudas de K-ctil.
Para cuando pude reaccionar y levantar mis lanzadores contra los soldados, la lucha prácticamente ya había finalizado.
Al menos contra aquel grupo.
Un segundo surgió justo por el pasillo por el que acabábamos de venir, y dado que yo todavía seguía en él totalmente desprotegido. Por instinto, me gire hacia ellos y me lleve un par de balazos en el centro del pecho como recompensa.
El blindaje cumplió a la perfección con su trabajo y únicamente retrocedí un par de pasos por la fuerza de los impactos antes de contraatacar con mis lanzadores.
Todos cayeron al suelo entre gritos de dolor tratando de sacarse mis clavos de encima. Algunos de ellos incluso traspasaron limpiamente sus chalecos pero sin llegar a ocasionar daños letales.
- ¿Manta? ¿K-ctil?- pregunto Wade secamente.
- Estoy bien.- respondió K-ctil.
- Todo en orden.- respondí rascando con el dedo los lugares donde había sido alcanzado para quitar unas manchitas de nada.
- Sigamos.
No sé si Wade sabía a donde se dirigía o si solamente iba siguiendo su instinto, en cualquier caso logramos llegar a uno de los laboratorios
Era un laboratorio más propio de una película de terror de serie B que de una de gran presupuesto. Tenia al menos dos docenas de cápsulas transparentes en cuyo interior descansaba algo que desde luego si que parecía sacado de una película de gran presupuesto en efectos.
Hombres-plantas perfectamente formados.
Eran casi como hombres normales pero cuya piel daba la impresión de ser una mezcla casi perfecta de corteza de árbol, raíces y hojas destacando en algunas zonas alguna de las tres por encima de las demás.
- Creo que hemos encontrado lo que buscábamos.- comente acercándome a una de las urnas para examinar más de cerca su contenido.
Mis pies se acercaban cada vez más hacia ella sin que yo dijera nada.
Aquello era demasiado friki como para dejarlo pasar por alto... o por lo menos para no pararme a sacarle una foto con el móvil mientras K-ctil trabajaba con el ordenador.
Justo en el momento en que la sacaba las compuertas del se cerraron.
- Mierda, tenia un doble cortafuegos.- nos informo K-ctil a modo de disculpa o con rabia por no haberlo previsto.
- ¿Sabéis qué? He visto demasiadas pelis de terror para saber exactamente lo que va a pasar ahora.- comente empezando a retorcer muy lentamente.
Y sí, las cápsulas comenzaron a abrirse tras decir aquello.
 
 
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13 March 2012 @ 10:21 pm
Después de desayunar todos, incluido yo ya que al final me atreví a comerme un par de tortitas aunque sin sirope (para que arriesgarse) nos pusimos los siete manos a la obra con la misión de destruir el diabólico invernadero.
- ¿No podíamos llamarlo de otra forma?- pregunte de camino a la sala de transporte.
- ¿Por?- comento Korthen.- ¿No crees que vaya a quedar bien en el currículo?
- Hombre, es que lo de destrucción de un invernadero no creo que quede muy heroico la verdad.
- No te olvides de poner diabólico y lo de dirigido por científicos malvados.
- Hablando de científicos malvados... ¿Doc no viene?- comente al caer en la cuenta.
- No. Es mejor no darle ideas nuevas en las que pensar.- afirmo Korthen.
- Y más seguro.- secundo Garscap.
- Por cierto, Manta, ¿ya te has comprado más sobres?- quiso saber Still poniéndose a mi altura.
- No, iba a hacerlo esta tarde.
- Yo lo que aún no me puedo creer es que con el montón de sobres que te dio Rextrak no te saliera ni una sola ultra-rara.- comento Garscap meneando la cabeza en señal de incredulidad total.
- Yo no. Me suele pasar.
- Pero es prácticamente improbable que eso suceda.
- Mi vida es una continua sucesión de cosas improbables sucediendo.- suspire con resignación.
- Ya sabes, si te sale repetido el de Shadowgrey del otro día me lo cambias, por favor.- me pidió Still.
- Es curioso que siendo tu guardaespaldas personal y hermano de sangre estéis en equipos diferentes.
- Sí, pero es como actúa siempre de forma tan... “cool”...
- Si olvidar que es más alto y musculoso que tú.- tuvo la amabilidad de recordarle Garscap.
- ¿Y?- pregunto encogiéndose de hombros.- Le puedo vencer con una mano atada a la espalda.
- Aún me acuerdo de esa paliza.- comento Rightforce.- Estabas con la mano derecha atada a la espalda y los pies atados por los tobillos... Hasta a mí me dolió esa patada doble voladora en todo el mentón.- comento rascándose el suyo con su mano izquierda mientras llevaba su monstruoso brazo derecho rodeando su espalda como si fuera una mochila.- No comprendo cómo es posible que tu guardaespaldas sea más débil que tú.
- No es que sea más débil. Es que es el más fuerte de todos los miembros de mi clan. Ellos no tienen la culpa de que yo aún sea mejor... Ese fue uno de los principales motivos por el que no lograron llevarme de vuelta cuando me escape.- comento encogiéndose de hombros como si fuera lo más normal del mundo.
- Claro, como si escapar de un clan ninja porque tu aterradora madre y psicópata hermana te den aún más miedo debido a una ginecofobia.- no pudo evitar soltar Korthen de forma un tanto irónica.
- No son aterradoras ni psicópatas... al menos no conmigo.- trato de defenderlas o defenderse Still.
- O sea que lo reconoces.
- Un poco.- tuvo que admitir cuando llegamos a la sala.
- Muy bien, gente. Recordad apareceremos en su patio principal. Una vez en él nos dividiremos en dos equipos. El equipo Kaos se encargara de atraer la atención y destruir todo lo que encuentre a su paso, el resto buscaremos los ordenadores principales y destruiremos toda la información que tengan de esos experimentos botánicos.- comento Wade antes de partir.- Así que solo preguntare una vez... ¿alguien tiene que ir al baño antes de partir?- nadie al parecer.- En marcha.
Un segundo después nos encontrábamos en medio de un patio enorme rodeado de gigantescos muros de hormigón dándole un horrible aire a cuartel general enemigo fuertemente protegido.
Rightforce fue el primero en reaccionar estirando su monstruoso brazo verde de dos metros para agarrar un jeep allí aparcado. Lo levanto del suelo como si fuera un coche de juguete, dio un par de vueltas igual que un lanzador de martillo y lo lanzo directamente contra una de las torres de vigilancia.
El vehículo impacto de lleno en ella dando lugar al comienzo de la destrucción del diabólico invernadero y que a pesar de todo seguía sin sonar nada heroico.
 
 
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08 March 2012 @ 10:47 pm
- ¿Y de que trata la misión? ¿Quiénes vamos a ir? ¿Cuál va a ser mi función?- empecé a preguntar para cambiar de tema y de paso soltar un poco de nerviosismo.
- No es nada del otro mundo.- comento Garscap encogiéndose de hombros.
Parecía algo complicado de hacer con esa armadura pero estaba visto que tenia un montón de practica.
- Si, solo es ir a un laboratorio malvado en medio de ninguna parte y destruirlo.- comento K-ctil poniéndose manos a la obra con las tortitas.
- No será un laboratorio de Doc con algún experimento de los suyos que se le haya ido de las manos, ¿verdad?
- Si fuera eso tendríamos que llamar a todos los Deltas disponibles.- suspiro Garscap.- Ya estuvieran fuera de servicio o muertos.
- Qué no están muertos.- soltaron Wade y K-ctil a la vez.
- Si se han echado novia o casado es como si lo estuvieran.- aseguro Garscap con total firmeza cruzando los brazos en señal de que aquel tema estuviera zanjado.
- Hombre, el caso de Silverwolf creo que merece una excepción.
- Se casó.
- No le quedo más remedio.
- Sabes perfectamente que si no queríamos ser ejecutados en ese planeta uno de nosotros tenía que casarse con aquella cosa tan horrible de cuatro por ocho.
- Era la princesa.
- Da igual. Lo echamos a suerte y él perdió.
- ¡¿LO DEJASTEIS ABANDONADO DE ESA MANERA?!- grite asustado y a punto de volverme corriendo a mi casa ante el temor de que me pasara eso a mí.
- Íbamos a rescatarle durante la ceremonia, pero justo cuando estábamos a punto de hacerlo la cosa esa muto y se convirtió en una bella princesa alienígena de dos metros, medidas ciento diez-sesenta-noventa, verde esmeralda y con cuatro brazos...
- Y evidentemente, Silverwolf ya no quiso ser rescatado y se lanzo a sus brazos.- concluí la historia por él.
- ¿Te lo puedes creer?
- Pues sí... ¿Y entonces de qué es el laboratorio?
- Técnicamente no estamos hablando de un laboratorio, si no de un invernadero.- explico Wade.
- ¿No querrás decir una plantación? Ya sabes esos sitios que suelen estar llenos de narcotraficantes con armas y...
- No, invernadero. A nosotros no nos mandan a esos sitios tan normales.
- ¿Y que tiene de malvado un invernadero?
- Pues si crean soldados-plantas y diversas aberraciones de la naturaleza capaces de destruir una ciudad como Nueva York en unas cuantas horas creo que bastante.
- Vamos que no se dedican a crear nuevos tipos de hortensias.- comento Korthen entrando por la puerta de la cocina.- Buenos días, Manta.- saludo ahogando un bostezo.- Mmmm... tortitas.
- Buenos días.
- ¿Están Still y Rightforce despiertos?- quiso saber Wade.
- Rightforce esta en el baño y Still seguramente este en el tejado meditando.
- ¿Podrías avisarle?
- Qué nadie toque mis tortitas.- gruño poniéndose en pie.
- ¿Y cual es el plan que...
- ¡STIIIILLLL!- grito Korthen desde la terraza.
- ¿QUÉEEEE?- se oyó responder a Still desde lo alto del tejado.
- ¡BAJA A DESAYUNAR QUE TENEMOS QUE VOLAR EL MALDITO INVERNADERO POR LOS AIRES!
- ¡VOY!
Nada más entrar Korthen por la puerta Wade y yo nos quedamos mirándole fijamente.
- ¿No podías haber usado el comunicador?
- Me lo he dejado en la habitación y no iba a volver a por él que estos glotones se hubieran comido todas las tortitas.- respondió como si no fuera la primera vez que lo hacia.
 
 
catastrophe23
06 March 2012 @ 10:03 pm
No me gusta tener que dejar el móvil junto a la mesilla de noche, pero desde que empezó todo esto he tenido que acostumbrarme a dejarlo a mano.
Por lo que cuando empezó a sonar solo tuve que levantar la mano y tomarlo de la estantería que hay junto a mi cama.
- Persona durmiendo.- conteste con voz soñolienta.
- ¡¿Tú sabes lo que has hecho?!- oí la voz de Wade gritarme desde el otro lado del teléfono.
- Wade, son las siete de la mañana de un sábado. Tendrás que darme más pistas.- tuve la capacidad de informarle entre bostezos.
- Vístete y ven inmediatamente.- ordeno antes de colgarme.
- La glamorosa vida de un superhéroe.- gruñí empezando a vestirme y luchando contra el sueño.
El torno de Wade fue tan imperioso que me presente en el cuartel de los Deltas sin desayunar.
- ¿Qué pasa?- quise saber nada más llegar con más sueño que otra cosa.
- ¡Has estado a punto de matar a Hipersoldier!
- ¡¿Qué yo qué?!- aquello me basto para despertarme del todo al tiempo que retrocedía un paso como si me hubieran atacado físicamente.- Si hace semanas que no veo al pobre Hipersoldier... desde lo del presidente...
- No me lo recuerdes.- gruño y me hizo un gesto para que le siguiera.- ¿Y qué le diste ese día?
- Una chocolatina que viene con fotos de animales...- empecé a hacer memoria y de pronto se me fue el color.- ¡Por la Gran Manta, no me digas que es diabético y le ha dado un ataque!
- No.- no pude evitar suspirar aliviado...
... al menos durante un segundo.
- ¿Estaba en mal estado?
- No.
- Mira, estuve de patrulla con JD hasta las dos, así que todavía estoy algo espeso.- tuve la necesidad de explicar para que me diera algo de cuartel.
- Lo que pasa es que le hizo tanta ilusión tu regalo que cuando ayer salió de su celda de castigo fue a comprar unas cuantas chocolatinas de esas para conseguir la colección.
- Pero si los cromos solo los cambian cada dos semanas para evitar que los niños (y algunos adultos) se comieran un montón de ellas de golpe.- comente entrando a la cocina tras él.
- Si, pero eso no lo sabía Hipersoldier. Así que se compro un montón de ellas en distintas partes.
- Como se las haya comida todas de golpe va a tener un cólico de tres pares de narices.
- Eso sería lo normal. Pero estamos hablando de Hipersoldier.- gruño al tiempo que empezaba a prepararse su café matinal.- Se ha comido más de trescientas de esas chocolatinas. Le hemos tenido que cambiar toda la sangre del cuerpo y la que le hemos sacado la estamos usando de sirope de fresa para el desayuno.
Me quede helado sin saber que contestar.
- Lo siento.- me disculpe.- ¿Cómo se encuentra?
- Feliz.- suspiro con resignación.- Ha reunido puntos suficientes como para que le den el álbum, una camiseta y un animal de peluche... pero como no ha completado la colección es bastante probable que esto vuelva a pasar en un futuro cercano.
- Lo siento.- me disculpe de nuevo entre lagrimas.
- La razón por la que te he hecho venir tan temprano, a parte de para echarte la bronca, es porque dado que Hipersoldier no esta disponible no falta un miembro para una misión que teníamos que hacer hoy.
- ¿Me va a tocar de nuevo dirigir la evacuación?
- No exactamente. ¿Qué tal se te dan los robots ninjas?
Fui a responder cuando Garscap y K-ctil entraron a la cocina discutiendo.
- Oye, Wade, ayúdanos solventar una discusión que estamos teniendo. Si te enamoras de una vampiresa, ¿se lo considera necrofilia?
- ¿Qué leches es esto?- gruño señalando su taza de café.
- ¿Tu primer café de la mañana?
- Exacto. ¿Y qué tengo dicho sobre contestar preguntas complicadas antes de tomarme mi primer café de la mañana?
- Perdona.- se disculparon ambos.- Buenos días, Manta.- me saludaron cuando se percataron de mi presencia.
- ¿Ya te has enterado de lo de Hipersoldier?- pregunto
- Sí. Al parecer me toca sustituirle.
- ¿Has desayunado ya?- quiso saber K-ctil.- Voy a hacer tortitas.- comento al tiempo que empezaba a sacar los ingredientes, entre ellos un sirope de fresa sin etiqueta.
- Eh... No, gracias.- comente mirando de reojo a Wade tratando de descifrar si lo que me dijo era en serio o no.
 
 
catastrophe23
01 March 2012 @ 10:30 pm
Ingenuo de mí pensé que con aquel incidente había llenado mi cuota diaria de problemas con el sexo apuesto.
Claro que eso sería si existiera realmente algo como una cuota diaria para ese tipo de cosas.
El llegar a casa y encontrarme con la vuelta de Jen, Kim y Violet me hizo dar cuenta de ello.
- Hombre, las prófugas han vuelto a casa.- fue mi alegre saludo de bienvenida cuando las encontré tiradas en el salón.
Violet gruño algo molesta, Kim no dijo nada y Jen se puso en pie corriendo a abrazarme pero la detuve con un:
- ¡Alto ahí, jovencita! Primero la bronca, luego si te quedan ganas para cuando acabe, cosa que dudo seriamente, tal vez pasemos a los abrazos.
Se volvió a sentar en su sitio.
Violet trato de ponerse en pie y Kim hizo amago.
- La bronca es para las tres, así que...
- Ya nos ha echado la bronca tu padre y nos han condenado a hacer servicios comunitarios durante una buena temporada.- protesto Violet.
- Pues ya solo os falta recibir mi bronca y mi castigo, los cuales no serán ni la mitad de duros de los que mamá os dará mañana cuando vayamos a comer.
- ¿Tenemos que ir?- lloriqueo Jen.
- Contra más tarde, peor será y lo sabes.
- Bien, comencemos. En primer lugar, me gustaría poder decir que estoy tremendamente decepcionado con vosotras tres, pero sencillamente no puedo porque sabía que esto volvería a pasar. Si una de esas personas que tienden a pensar que la historia siempre tiende a repetirse, así que ¿por qué vuestro caso iba a ser diferente?
- Esta vez no ha sido como lo de Nueva Orleáns.- protesto Violet.
- ¿Te acuerdas acaso de exactamente lo que ocurrió entonces? ¿O ahora? ¿O solo fragmentos de lo ocurrido?- con un gruñido me indico que era lo ultimo.- De lo que si estoy seguro es de que tuvo que ser algo gordo. Porque si no, con poner carita pena y enseñar el escote prácticamente cualquier policía os hubiera dejado ir con una simple advertencia o una multa. Y Jen, no me digas que eso no es verdad, porque básicamente así fue como papá conoció a mamá.
- Pero le acabo poniendo la multa.- protesto Jen.
- Pero el pago la cena... ¡No me cambies de tema!- salte cuando me di cuenta de lo que trataba de hacer.- Lo que estaba tratando de decir... Vale, he perdido el hilo. Así que voy a por vuestro castigo para ver si lo recupero.
- ¿Vas a por los látigos?
- No hay látigos en esta casa. Reproducciones de sables láser sí las hay, pero no látigos.
- Eh... no, no los hay.- comento mi hermana mientras salía por la puerta en dirección a la cocina.
Violet no tardo nada en reunirse conmigo en la cocina con la clara intención de hablar sobre algo aunque una vez en allí no supo como empezar.
Tuve el claro presentimiento sobre que quería hablar, pero deje que fuera ella quien lo expusiera.
- ¿Entrasteis en mi casa?- curiosamente para ser una pregunta no sonó como tal, si no como una acusación.
“ Lo sabía” pensé mentalmente con un suspiro.
- No se yo si el termino “casa” seria correcto en esta ocasión pero si. Megan y yo entramos para buscar tu pasaporte.
- ¿Cómo pudisteis?
- Es Megan, como crees tú...
- Es mi casa, no teníais ningún derecho.
- Queríamos traerte de vuelta.- no pude evitar gritarla volviéndome hacia ella y dando por finalizada la discusión seguí preparando el castigo.
- Gracias por limpiar.- susurro avergonzada.
- Después de allanar tu casa era lo menos que podía hacer.
- ¿Entraste al cuarto de baño?
- Ehhh... No. Fue Megan buscando el botiquín. La ataco un gato callejero.
Lanzo un pequeño suspiro de alivio y yo me sentí aun peor por haber entrado al cuarto de baño y haber encontrado con casi toda su ropa interior secándose colgada.
- Termine. De vuelta para vuestro castigo.
Puse tres grandes cuentos de leche sobre la mesa y los llene de cereales.
- ¡Hale! ¡A comer!
- Pero si no me gustan estos cereales.- protesto Kim.
- Me da igual. Tengo un kilo de ellos, así que ya podéis ir empezado.
- Espera... ¿Estos no eran con los que te daban una taza?- comento Jen.
- Menos charla y más comer.
 
 
catastrophe23
28 February 2012 @ 10:49 pm
- Por el amor de los dioses de Kobol.- susurro Victor nada más verme al día siguiente.- Mira, una cosa es que te dije que no me iba a meter contigo este año por hacerte la colección de las SH Kombat, pero esto...- comento señalándome con una mano mientras se reprimía para no tirarme el café encima.
Llevaba una sudadera, una camiseta, una muñequera con el logo y la marca de las SH Kombat y reproducciones de distintos héroes en ellas.
- Me lo regalaron ayer y me moría de ganas de estrenarlo.- tuve que admitir aunque a pesar de ello era evidente en el tono de mi voz que me sentía orgulloso de ir con aquellas pintas.
- ¿No podías esperar a mañana?
- No... ¿Quieres ver mi llavero?- pregunte cambiando de tema.
- No, no quiero.
- ¿En serio? Tiene luces y sonidos.
- He dicho que no.- se alejo enfadado.
- ¿Seguro?- comente sacándolo del bolsillo y balanceándolo con un dedo.- Es de Amatista Solar y lo tengo repe...- se dio la vuelta como un rayo y me lo quito.- Joder, casi me arrancas el dedo.- no pude evitar soltar mientras lo tocaba con el resto de dedos para asegurarme de que realmente seguía en mi mano y no era solamente una imagen residual o un dedo fantasma.
Pero Victor siguió dándome la espalda y probando el llavero.
- En serio, Victor, me preocupas. Como esto siga así te van a encerrar por acoso.
- No soy como tú. No estoy obsesionado.- negó furiosamente huyendo a su cubículo.
- ¡¿Qué no?!- no pude evitar saltar e ir tras él.- ¿Te olvidas de aquella promoción que dieron con las natillas hace unos años? Por culpa de tu diabetes me obligaste a comer tantas natillas que desde entonces no puedo ver unas sin que me entren ganas de vomitar. Es más, ni siquiera puedo soportar ver a alguien comerlas.
Tuve que ir a soltar esto ultimo justo en el instante en que pasábamos cerca del cubículo de Kaitlyn.
- Justo cuando parece imposible que alcances nuevas cotas de patetismo, las superas con creces.- gruño molesta.
- Genial, ¿estas contento?- me enfade con Victor.- Ahora ya conoce otro de mis puntos débiles.
- No necesito conocer tus puntos débiles para vencerte. Y la razón es porque eres débil a secas.
Y cuando me quise dar cuenta estaba en el suelo con media cara aplastada contra la moqueta y mi brazo izquierdo siendo brutalmente retorcido.
- ¿Lo ves?
- ¡Suéltame!- suplique.- ¡Yo no he hecho nada!
- Me da igual. Eres un debilucho y no vales para nada más. Así que di que soy la chica más bella y guapa que has conocido nunca y te soltare.
- ¡Vete a la porra, psicópata del demonio!- grite enfadado pero casi no se oyo entre mis lloriqueos.
Trate de patalear y escapar pero era inútil. Me tenia mejor sujeto de lo que Megan pudiera nunca llegara conseguir y eso que tenia un montón de practica.
- ¡Dilo!- ordeno retorciéndome el brazo hasta casi el punto de dislocármelo.
- ¡NUNCA!- grite haciendo un movimiento brusco que provoco que me dislocara el brazo y me desmayara por el dolor.
Con un bufido me soltó y volvió a su puesto terriblemente molesta.
Victor se acerco hasta el botiquín que había en mi cubículo y trajo el pequeño frasquito de sales. Le quito el tapón y lo paso por mi nariz.
El fuerte olor me hizo reaccionar despertándome de golpe.
- ¡Agh... ¿Qué paso? ¿Gane?
- Se podría decir que algo así.- comento ayudándome a poner en pie.
- Oh, mierda- maldije al ver mi brazo izquierdo.- Ten a mano las sales.- le pedí a Victor.
Salí corriendo contra la pared y hice que mi hombro desencajado se golpeara violentamente contra el extintor.
Funciono pero caí al suelo entre gritos de dolor y llamadas a mi mamá.
Pero la única que vino fue Sheyla.
- ¿Te importaría dejar de gritar tan alto?- gruño Sheyla con su habitual amabilidad.- Tus gritos molestan al resto de trabajadores.
- Lo siento.- me disculpe conteniéndolos.
En cuanto volvió a su despacho me puse en pie y fui a mi cubículo a seguir con mi trabajo.
- ¿Y si mis gritos molestaban por qué no hizo algo para detener la pelea?- me toco gruñir a mí mientras comenzaba a teclear.
 
 
catastrophe23
23 February 2012 @ 10:29 pm
- ¡Atrás, atrás!- le ordeno girando el torso a un lado para mantener la caja fuera de su alcance y se los quitaba a todos de encima con dos certeras patadas.- ¡Ya conocéis las normas!
- Y tú que siempre reaccionamos así.- comento Mp3 poniéndose en pie y quitándose el polvo.
- Creo que me he clavado una flecha en el culo.- tuvo el detalle de informarnos Remarkable.
- Tranquilo, es mi pie.- le calmó Still.
- Qué alivio.
- Para mí no. Creo que me lo he roto.
Por su parte Rextrak se limitaba a echar un vistazo al salón incluyendo a Wade y a mí que seguíamos en pie sobre el sofá y el sillón, y el dios que todavía seguía sentado en el sofá sin moverse como casi siempre.
- ¿Otra vez jugando “al suelo es de lava” con las chicas?
- Por lo que parece...- conteste bajando del sillón con cuidado.
- Es una forma verlo.- respondió Wade encogiéndose de hombros y bajando también.- Rex, este es Ultra Rider Manta.- me presento señalándome con el pulgar.
- ¿Qué tal?
- Manta, este es Rextrak. Uno de los pocos miembros del equipo Alpha que no es un gilipollas integral.
- Mucho gusto.- respondí.
La verdad es que aunque ante mí se alzaba uno de los grandes héroes de la actualidad, tenia un ojo puesto en él y otro en la enorme caja que traía.
- La presentaciones para luego, primero el reparto.- protesto K-ctil.
- ¿Reparto?
- Rextrak es el mayor fan de las SH Kombat.- me informo Wade.
- Me temo que Wade se queda corto. Cuando era adolescente pase una muy mala época...
- Como todos al parecer.- murmuro Korthen.
- ... y por azares del destino encontré una oferta de unos sobres de ediciones anteriores. Me refugie en ellas y me ayudaron a superar algunas cosas aunque también acabo derivando en un pequeño desorden de trastorno compulsivo con ellas.
- Le tranquiliza ordenarlas y reordenarlas.- me tranquilizo Wade.
- Y ponerme un poco nervioso cuando les pasa algo malo.
- ¿Un poco?- repitió Kel.- Te dio tal ataque de ansiedad cuando te quemaron uno de tus álbumes que tuvimos que recurrir a la magia para que consiguieras volver a la normalidad.
- No te ofendas Rextrak, pero eras como me había imaginado.- no pude evitar comentar en voz alta.
- Pues psicológicamente es de los que mejor están, porque entre el adultero, el psicopata, el traumatizado, la nin...- empezó a recitar Garscap.
- ¿Quieres dejar traumatizar al pobre Manta? Qué todavía es nuevo.
- Contra antes lo sepa, mejor.- fue Rextrak quien dijo eso.
- Podemos volver a lo de que tiene que ver que te salvaran la vida con la caja...- pedí señalándola.
- En versión resumida si puede ser.- pidió Patrol y varios lo secundaron.
- Resumiendo: Me convertí en superhéroe, acabe en el equipo alpha para poner algo de orden y porque necesitaban a alguien de mis características tras la muerte de...
- ¿Qué hemos dicho de resumir?
- Mira, puedo hacer las dos cosas. Poneos en fila.
Hubo unas cuantas hostias entre ellos para ver quien se ponía primero pero al final se pudieron en fila y Rextrak empezó a repartir el contenido de la caja entre ellos.
- Como miembro del equipo más popular, casi siempre estamos haciendo actos benéficos y ese tipo de cosas.- siguió explicando mientras repartía álbumes, camisetas y merchandising.- Y cuando pidieron un voluntario para un acto relacionado con esto me ofrecí voluntario sin pensarlo. La empresa descubrió que era una gran fan y desde entonces siempre me regalan un montón de merchandising cada vez que lanzan una nueva colección. A cambio solo tengo que firmar unas cartas o donar algún uniforme viejo de vez en cuando. Toma.- dijo entregándome una parte del botín.
- Y yo que me he comprado el álbum esta mañana.
- ¿El que venia con la carta especial de PrettySky o la mía?
- Esto...
- La de PrettySky.
- Lo siento.
- Toma, el que tiene la mía.
- ¿Me la firmas?- pedí tímidamente.
- Claro. Muy bien, chicos. Voy a repartir los sobres. Recordad, al primero que le toque su carta elige la cena... Lo siento, Manta.
- No pasa nada.
- Ya la tendrás algún día.- me animo Wade.
- Mientras no sea póstuma.- comente empezando a abrir sobres como los demás.
- ¡Yujuuuu! Me ha salido un trozo del uniforme de Ultrapurple.- salto K-ctil muy contento.
- Seguro que es del culo con lo enorme que lo tiene.- se burlo Patrol en un tono demasiado alto.
Lo que evidentemente provoco una nueva ronda del “suelo es de lava”.
 
 
catastrophe23
21 February 2012 @ 12:23 am
Supongo que os estaréis preguntando, ¿por qué nos has dado tanto la lata con esas estúpidas cartas de héroes que no nos interesan para nada?
Bueno, a lo mejor a alguno si es coleccionista seguro que les interesa.
El quit de las cuestión es que todo aquello fue a desembocar en conocer en persona a uno de los mayores héroes conocidos y miembro del equipo Alpha.
Si los Deltas salvaban el mundo a diario pero se les mantenía ligeramente dados de lado en el entorno de los medios de comunicación, no eran de los que solían quedar bien delante de las cámaras y eran adorados por el publico en general.
En cambio los Alphas... bueno, todos querían ser como los Alphas.
Todo el mundo los adoraba. Eran los que grupos como los Legend Force aspiraban a convertirse algún día, pero que afortunadamente nunca lo lograrían.
En resumidas cuentas, los Deltas eran los pringaos del instituto y los Alphas los deportistas y animadoras.
Eso también podía explicar porque era normal que me cayeran bien los Deltas.
Era obvio que era uno de ellos.
Y supongo que esa fue la razón por la que aquella misma tarde de camino a casa tras otra larga y aburrida jornada laboral, recibí una llamada de Wade.
- Hola, Wade. ¿Algún problema con lo de mi hermana y sus amigas?- pregunte algo preocupado.
- No, todo esta solucionado. Volverán en breve.
- Es curioso como algunas cosas te provocan sentimientos contradictorios.- comente con un suspiro.
- ¿Puedes venir?
- Sí, pero dame unos veinte minutos. Tengo que pasar a comprar algo al supermercado y cambiarme.
De esa forma, unos veinte minutos después me encontraba en el salón de los Deltas con casi todos ellos subidos encima del sofá, los sillones, las sillas, la mesa...
Durante un segundo sus ojitos brillaron ilusionados para a continuación morir y volver a la apatía.
- Ah, eres tú.- soltó Still con un susurro de decepción.
- Perdón por ser yo.- comente un poco enfadado entrando en el salón.
- ¡Manta, no!- grito Wade desde lo alto del sillón demasiado tarde.
Si en vez de fijarme en los Deltas hubiera prestado más atención al suelo hubiera visto que estaba lleno de agujeros de balas y de puntas de flechas en vez de descubrirlo cuando las balas y las flechas empezaron a brotar del suelo.
- ¡AAAHHH!- grite tratando de esquivarlas pero era como si me siguieran.
- No grites. Sube aquí.- grito Wade mientras abandonaba su posición para ir al sofá sin tocar el suelo.
Me subí de un salto al sillón.
- ¿Pero que pasa?- pregunte con un susurro.
- Una pequeña discusión con las chicas.- comento Wade quitándole importancia al asunto.
- Las pequeñas discusiones no suelen terminar en retorcidas versiones del “suelo es de lava”.- le hice ver.
- Tranquilo, ya hemos enviado a Korthen para solucionarlo.
- Supongo que le esperabais a él y no a mí.- comente esperando que eso explicara sus miradas decepcionadas.
- No. Es que estamos esperando a Rextrak.
- ¿El de los Alphas? ¿No os llevabais a matar?
- Con él no.- negó Garscap.
- Es buena persona.- secundo Patrol.
Empezaron a sonar tiros en el piso de abajo y a Korthen gritar por encima de ellos “¡Ya esta bien!” durante unos breves instantes antes de que reinara la calma y Korthen volviera a gritar un “¡Solucionado!”.
- ¿Ya es seguro bajar?- quise saber.
- No perdemos nada por esperar un par de minutos.
- Tengo que ir al baño.- comento Doc.
- Pues ve.- le animo Garscap.
- Creo que aguantare un par de minutos.
Así que básicamente mantuvimos las posiciones hasta que llego Korthen.
- Chicos, mirad a quien he encontrado.- comento entrando por la puerta del salón seguido de Rextrak.
Iba cargado con una caja enorme con un montón de merchadising de las SH Kombat.
- ¿Qué tal...- no pudo ni terminar la frase cuando casi todos los presentes se abalanzaron sobre él como autenticas pirañas.
 
 
catastrophe23
16 February 2012 @ 10:47 pm
Tardamos más de una hora en encontrar el dichoso pasaporte... y de milagro.
Una vez encontrado, nos marchamos de allí.
Yo lo hice con dos bolsas de basura cargadas hasta arriba y Megan con el pelo como si la hubiera atacado un huracán rabioso.
- Ni una sola palabra de esto a nadie.- gruño Megan en el ascensor.
- Yo trate de advertirte sobre si veías algo que se moviera.- me atreví a decir poniendo de forma disimulada las bolsas de basura como escudo.
- Jodido gato callejero.- gruño de nuevo.
“No te rías, no te rías, no te rías...” me repetía mentalmente como un mantra.
- Necesito una ducha.- declaro Megan pulsando el botón de mi piso.
- No vas a dártela en tu casa, ¿verdad?- intuí.
Su mirada asesina fue suficiente respuesta.
- ¿Te dejo mis llaves o prefieres abrir a tu manera?
- No te pases o te meto en la cárcel.- gruño saliendo del ascensor.
Salí corriendo y me apresure a abrir la puerta usando mis llaves o estaba seguro que Megan la abría de una patada.
- Lo menos que podrías hacer como agradecimiento es llevarme al trabajo... o mejor aún, devolverme mis dvds de Ultra Riders.- comente cuando paso por mi lado pero no me hizo el más mínimo caso.- Mi esponja es la azul, así que usa la otra.- trate de advertirla segundos antes de oír un portazo.- Será mejor que compre una nueva cuando vuelva del trabajo... ¡Mantas Rayadas, el trabajo!- salí corriendo al recordarlo.
Arroje las enormes bolsas de basura al contenedor más cercano prácticamente sin detenerme en mi camino hacia la estación de metro.
El trayecto desde la estación a hasta la estación de destino fue sin problemas, ahora desde este ultimo hasta el trabajo si que hubo un ligero contratiempo.
Al pasar por el kiosko mi cuerpo no pudo evitar dar una frenada en seco y dar media vuelta de forma instintiva.
Había salido por fin la nueva colección de las SH Kombat.
- No... no... He dicho que no la iba a hacer este año y no... ¡Todavía tienen un álbum con el cromo especial de PrettySky!
Cada año, el álbum venia acompañado de una carta de edición especial que solo se podía conseguir comprando el álbum... encima siempre sacaban cuatro o cinco cartas diferentes con los héroes más destacados del año anterior.
Muchos se llegaban a comprar cuatro o cinco álbumes sólo para conseguir esas cartas lo que a veces hacía muy difícil poder conseguir uno de los álbumes. Eso sin contar con que las cartas especiales eran casi siempre de héroes muy famosos muchas veces un ejemplar o dos de ellos eran imposibles de encontrar.
Y seguramente este año seria el de PrettySky.
Seguro que incluso los que no eran fans de PrettySky los compraría aunque no les gustaran de las SH Kombat.
Pero no.
- He dicho que no iba a hacerla este año y este año pienso cumplirlo.- declare firmemente encaminándome hacia el trabajo.
Casi nada más salir del ascensor me encontré con Victor que venia de sacarse su café mañanero.
- Veo que ya has vuelto a comprarte el álbum de las SH Kombat.- comento señalando algo bajo mi brazo.
- ¿Qué.... ¡AAAAHHH!- baje la mirada como si Victor me hubiera dicho que llevaba un parásito alienígena bajo el brazo y cuando vi lo que llevaba se lo arroje como si realmente fuera un parásito alienígena.
Victor logro atraparlo al vuelo aunque casi se le cae el café al suelo por hacerlo. Mientras yo me apresuraba a sacar la cartera para comprobar el dinero que llevaba.
Me faltaba un billete.
- Menos mal. No lo he robado.- suspire aliviado hasta que descubrí lo mal que estaba de la cabeza como para comprar algo y ni darme cuenta hasta mucho después.
- ¿Lo has vuelto a comprar sin darte cuenta?- dijo Victor aunque no sonó como si fuera una pregunta devolviéndome el álbum.
Era el que venia con la carta de edición especial de PrettySky.
- Sí.- confesé bajando la cabeza.
- Ya te vale.- comento dirigiéndose hacia su cubículo.
- ¿No me vas a echar la bronca como haces todos los años?- pregunte extrañado.
- No, porque este año si que realmente necesitas conocer toda la información posible sobre los héroes y villanos. Y por desgracia, “esa” es una de las mejores maneras.- comento señalando el álbum.
- ¿Significa eso que este año no vas a querer que te de las cartas repetidas de Amatista Solar?- aquello hizo que se volviera con instinto asesino grabado a fuego en sus ojos.- Era broma, hombre.
 
 
catastrophe23
14 February 2012 @ 10:34 pm
- Quieres darte prisa.- apremie a Megan entre susurros.
- Tranquilízate y cállate, me estas poniendo nerviosa.- gruño también entre susurros.
- Oh, perdona. No soy como tú. Es mi primer allanamiento de morada.
Ambos nos encontrábamos en el descansillo frente a la puerta del apartamento de Violet. Megan se encontraba “abriendo” la puerta mientras yo vigilaba.
- Ya casi esta...- susurro y de pronto se detuvo.
- ¿Qué pasa?
- No creo que pueda hacerlo.
- Si has dicho que ya casi estaba.
- Es que es el apartamento de Violet.- soltó como si aquello lo explicara todo.
- ¿Y en el mío si?
- No es lo mismo, canicas.
- Mira, tienes el culo a huevo para otra patada, así que cuidadito con lo que dices.
- ¿Cuándo has vuelto tú a ser tan gallito?- pregunto extrañada.- ¿Es que acaso por fin has ligado?
Tuve que morderme la lengua para no contestar. Tenía que ser el friki perdedor de siempre frente a ella y no Mantaman... pero es que me lo estaba poniendo muy, pero que muy difícil.
- Perdona, pero yo ligo más que tú.
- Eso si que no te lo crees ni tú.
- Tal vez... pero definitivamente preferiría seguir con esta discusión dentro y no aquí fuera antes de que algún vecino llame a la policía y ambos tengamos que darle una larga explicación a mi padre al respecto.
- Esta bien, esta bien...- gruño volviendo al trabajo.
Al cabo de un par de segundos, pude oír como se abría la puerta.
- Ya esta abierta, conte...
En cuanto oí como la puerta se abría, me di la vuelta, agarre a Megan por la cintura y la obligue a entrar rápidamente al tiempo que cerraba tras de mí.
- Uffff.- me apoye en la puerta y me tome la libertad de volver a respirar notando como la adrenalina empezaba a disminuir por mi cuerpo.
Cuando eso ocurrió me di cuenta que todavía tenia a Megan agarrada por la cintura y pegada a mí.
- ¡Aahhhh...!- la solté con un grito y trate de alejarme de ella.
La puerta me lo impidió y Megan se giro rauda como un rayo para ponerme la mano en la boca.
- ¡No grites!- me ordeno con un furioso susurro.
Trate de asentir para indicar que lo había comprendido y me quito la mano.
- Ahora busquemos ese maldito pasaporte y vayámonos de aquí cuanto antes.- ordeno dirigiéndose hacía el salón.
Emití un silencioso suspiro de alivio por haberme librado de una muerte tan atroz pero ese sentimiento de alivio se evaporo en cuanto oí a Megan soltar un taco como la copa de un pino desde el salón.
Fui corriendo y estuve a punto de soltar el mismo taco nada más ver aquella zona catastrófica.
Si un grupo de ladrones hubiera irrumpido en aquella habitación y la hubieran revuelto hasta poner los muebles patas arriba con toda seguridad estaría más limpia que el estercolero donde vivía Violet.
- Esto nos va a llevar más tiempo de lo que creíamos.- suspire.
- Vale, tú te encargas del salón y yo del dormitorio.
- Déjame al menos un par de guantes de látex.
Se saco un par del bolsillo y me los dio ligeramente a regañadientes.
- Gallina.
Antes de ponerme a pensar en si no sería mas rápido limpiar todo para encontrar no solo el pasaporte si no cualquier cosa oí a Megan soltar un taco mucho mayor que el anterior.
- ¡No vale cambiar!- grite.- ¡Y recuerda que Violet no tiene ninguna mascota!
- ¿Y eso a que viene?
- Por si ves algo que se mueva.- encontré una bolsa de supermercado vacía tirada en el suelo y empecé a meter basura en ella.- Empiezo a comprender porque viene a dormir a mi piso cuando esta borracha.