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catastrophe23
09 July 2009 @ 10:56 pm
Una hora más tarde, en la sala de urgencias del hospital.
- No hacia falta que me acompañaras, se venir yo solito y hasta con los ojos cerrados.- le comente a Victor con una voz ligeramente nasal.
- Sí, pero así me libro un rato del curro y de aguantar a Sheyla.
- Nos va a echar una bronca de campeonato. Por lo menos a mí. A mí es que fijo.- casi podía imaginarme la bronca.- Tú tendrás suerte, te saldrá con lo típico de “A ver si pierdes menos el tiempo ayudando a una escoria como esta y más trabajando como es tu obligación”, lo único que variara será el objetivo calificativo con el que me describa en función del cabreo que tenga.
- Y a Kaitlyn no la dirá nada en absoluto.
- ¿Y por que iba a hacerlo? A fin de cuentas la culpa fue mía por tratar de ser amable.- apoye la cabeza en la pared.- Desde luego tengo la negra en cuestión de chicas.
- Deja de ser tan pesimista. Ya la encontraras el día menos pensado.
- El problema es que la perdí.- replique en un susurro.
- ¿Qué?
- ¿Qué de qué?- replique a mi vez.
- Que hables más alto que no se te oye nada.
- Alex, puedes pasar.- me dijo una de las enfermeras.
- Gracias, ¿qué tal los crios?
- Dando toda la guerra que pueden y más. Enseguida vendrá el doctor.
- Da recuerdos de mi parte al turno de tarde.
Me senté en la camilla esperando que viniera el medico de turno, que apareció al cabo de un par de minutos, era bastante joven, superaría los veinticinco pero seguro que no llegaba a los treinta.
- Usted es nuevo, ¿verdad?
- Sí, ¿cómo lo ha sabido?
- Porque esta buscando mi historial. Ya es que ni se molestan en sacarlo.
- Espere aquí mientras voy a buscarlo.
- Lo suelen tener en el ultimo cajón del archivador. En el de la derecha.- le grite.
Volvió un par de minutos después bastante pálido y con pedazo de carpeta entre la manos que parecía el manuscrito del ultimo libro de Harry Potter escrito a mano y venia echándole un vistazo.
- ¿Todo esto es tuyo o de toda tu familia?
- Mío.- casi parecía que me sentía orgullo de haber pasado la mayor parte de mi adolescencia en la sala de urgencia de este hospital.
- Veamos... Ruptura del maxilar inferior, reconstrucción total del maxilar inferior tras su perdida, traumatismo cráneo encefálico y laceraciones múltiples en el lado derecho de la cara con un total de... ¡¿trescientos ochenta y dos puntos?!...- empezó a decir mientras le echaba un vistazo por encima a mi historial deteniéndose en lo más llamativo.
- Si, es que estaba estudiando tranquilamente en la biblioteca del instituto cuando una especie de disco hockey atravesó la ventana que había a mi derecha y me atizo en toda la cabeza con tan mala suerte que fui a caer sobre los cristales cuando perdí el conocimiento. Estuve cincuenta y dos horas en coma. Pero lo bueno es que todos los internos del hospital pudieron practicar suturas hasta hartarse y no me quedaron cicatrices.
- ¿Mordedura de serpiente?- no se creía lo que estaba leyendo.
- Me acuerdo de eso. Casi la palmo porque el hospital con el antídoto más cercano estaba a trescientos kilómetros.
- Cuadro de ahogamiento e hipotermia... ¡¿En pleno verano?!
- De eso no quiero hablar.
- Numerosas crisis nerviosas...
- Como para no haberlas tenido. Créame.
Tras ver un par de paginas más decidió que ya había tenido suficiente lectura y dejo aquel tocho sobre la mesa.
- ¿Y cual es el motivo de tu visita?
- Que me saque una figurita que me han metido por la nariz hasta el fondo.
 
 
catastrophe23
07 July 2009 @ 10:20 pm
Dolor.
Así fue como empezó el que podría ser el primer día del resto de mi vida.
Con mucho dolor debido a los moratones y probablemente alguna que otra agujeta ocasionada por mi habitual sedentarismo frente al ordenador. Estaba visto que no te puedes lanzar a luchar así como así sin por lo menos un poco de precalentamiento.
Una buena ducha hizo milagros en mi destrozado y castigado cuerpo entrándome ganas de quedarme allí durante lo que quedara de semana. Lastima que las facturas del agua y el alquiler no se pagaran de esa forma.
Tras una buena ducha nada mejor que un buen desayuno de para rematar la mañana especialmente cuando tu estomago se esta quejando a gruñidos de indignación ya que la noche anterior solo recibió rodillazos y ni una triste migaja de comida.
Ni que decir tiene que cuando encendí la tele lo primero que me encontré fueron imágenes de Ultra Rider Manta.
Lo que me sorprendió fue que las imágenes eran del original, es decir, de la serie de televisión.
- ¿Qué conclusión podemos sacar de todo esto, profesor Archival? ¿Es realmente el autentico Ultra Rider Manta venido de una dimensión paralela o simplemente es un imitador que se siente identificado con el personaje de la serie de televisión? Recordemos que los testigos presentes le oyeron claramente referirse así mismo como Ultra Rider Manta justo antes de la explosión.
- Teniendo en cuanta las significativas diferencias entre el traje del personaje de televisión y el que lleva este Mantaman, es evidente que el segundo esta echo de una forma más tocas y burda como fabricado a mano por alguien no muy experto o que no cuenta con los suficientes recursos económicos, como ya vimos es un “héroe” que va en transporte publico.
- Pero como nuestros televidentes han podido comprobar gracias a nuestros archivos, ha podido realizar o copiar dos de los movimientos finales con los que conseguía acabar con los monstruos.
- Puede ser debido a que tenga unos poderes similares y por eso haya decido escoger dicha personalidad, sintiéndose identificado de alguna manera con dicho personaje de ficción, ya sea por su ideología o su similitud en los poderes...
- Salvo porque yo no tengo ningún tipo de poder.- declare apagando la tele.
Me termine de arreglar y me fui a trabajar. De camino a la estación de metro me detuve un segundo a recoger uno de los diarios gratuitos que solían dar y que alguien había tirado a la papelera. En portada había una foto del Ultra Rider Manta original con el titular “¿Héroe o Timo?”
Después de darme cuenta de que había leído la misma pagina cuatro veces y no me estaba enterando, guarde el libro, mire más allá del techo del vagón y deje que mi mente vagara con tranquilidad concentrándose en la música como si estuviera esperando el momento en que alguien saltara de improviso y gritara señalándome “Es Mantaman, es Mantaman”
Como obviamente nada de eso paso, llegue al trabajo sin incidentes de ningún tipo por lo que a las ocho y cincuenta y uno estaba parado frente a mi ordenador dispuesto para ponerme manos a la obra, después de haber charlado un rato con los compañeros.
- Hola, Victor, ¿qué tal?- le pregunte como si nada fuera de los corriente hubiera pasado.
- Aun estoy liado con el videojuego, que me dejaste así que aun tardare un par de días, no seas impaciente.- tarde un poco en darme cuenta que hablaba en clave.
- Yo lo decía por lo del alboroto
- Tenia partida de airsoft así que no estaba cuando todo ocurrió.
- Te he traído un regalo.- le lance la figurita que me salió con los cereales.
- Sabes que no me gustan los gatos.- me la devolvió.
- ¿La quieres para tu niña, Philip?- le pregunte a mi compañero de la derecha.
- Ya me diste una.
- ¿Steve? ¿Joshua? ¿La quiere alguno?- pregunte a mi compañero izquierda vertical y derecha vertical respectivamente.
- También me diste una para mi hijo.- dijo Steve.
- Y para mi sobrino.- me recordó Joshua.
- Toma, te la regalo.- comente sentándome y lanzándosela a Kaitlyn.
La cual se levanto al cabo de un par de segundos con mirada asesina.
- ¿A ti tampoco te gustan los gatos?- dije con un hilito de voz.
 
 
catastrophe23
02 July 2009 @ 10:33 pm
Me quite el casco y la chaqueta chorreando de sudor. Eran una mezcla entre el sudor típico por el calor y el ejercicio físico combinado con el sudor frió del miedo. Debido a este ultimo tipo de sudor me asegure de que las ventanas estuvieran bien abiertas.
Allí sentando, con el casco entre las manos, me veía reflejado en la visera pero trataba de ver más allá de mi reflejo abarcando todo el casco en busca de respuestas. En aquel momento me valía cualquier respuesta.
Una vez es casualidad, dos coincidencia, tres...
A la tercera iría la vencida. Había escapado de la muerte empleando... no sé ni como llamarlo... ¿Poderes? ¿Habilidades especiales? No. Es mejor que lo llamase por su nombre, había usado las técnicas de una antigua serie de televisión que no eran más que efectos especiales que se habían quedado obsoletos. Y como dice el dicho “A la tercera va la vencida”.
- Gran Manta, por favor, no dejes que haya una tercera vez.- suplique apoyando la cabeza en el sofa.
Porqué también había otro dicho que decía “No hay dos, sin tres.”
Un portazo me hizo incorporarme como un resorte algo desorientado y confuso.
- A ver si tienes más cuidado tío. Que le he tenido que partir la boca a un vagabundo para recuperar la mochila.
Las pestes que echaba Victor por su boca me ayudaron bastante a orientarme.
- Lo siento.- me disculpe poniéndome en pie esperando espabilarme un poco de esa manera.
- Si quieres volver a casa es mejor que te des prisa, esto se esta llenando de policías y medios de comunicación muy rápidamente.- me informo al mismo tiempo que me cambiaba.
- Será lo mejor.- comente guardando el uniforme en mi mochila.
- Déjalo aquí. Es mejor que no te pille con él y así podré hacerle unos arreglos.
Fue como si me dijera que le dejara mi más preciado objeto para romperlo de las forma más bestia posible.
- Deja de mirarme así. Solo voy a reparar lo que te has cargado.
- Eh, técnicamente yo no he sido. Ha sido Sqlar.- proteste dolido.- Oh, mierda.
- ¿Qué paso?
- Que me acabo de acordar que mañana es lunes.- casi me entraron ganas de llorar.
- Anda y vete a casa de una vez.- dijo poniendo los ojos en blanco.
Tras la pequeña odisea de esquivar a unos cuantos policías que estaban acordonando la zona y unos cuantos periodistas que estaban al acecho pude llegar a la estación de metro y volver a mi casa.
Mi dulce y tranquilo hogar en donde estaba a salvo, siempre y cuando no viniera nadie más borracho a las tantas de la madrugada.
Cene pronto para poder irme a dormir pronto, necesitaba una tranquila y buena noche de sueño reparador y nunca mejor dicho.
Le eche un vistazo al ordenador antes de apagarlo, Stormy había tratando de volver a contactar conmigo así que le puse en mensaje que esperaba que viera cuando se conectara.
“Lo siento, no he tenido un buen día y no me apetecía mucho charlar con nadie. Mañana hablamos, te lo prometo. Cuídate mucho.”
Me metí en la cama y solo tuve tiempo de poner el despertador y que dos pensamientos cruzaran mi mente antes de dormirse.
“Mañana es el primer día del resto de tu vida.”
“¿Por qué iba a ser el ultimo o realmente esto era el comienzo de algo?”
 
 
catastrophe23
30 June 2009 @ 10:20 pm
- Date prisa y sal de ahí.- me grito Victor.
Salí corriendo de allí pero tuve que dar media vuelta y volver por lo que quedaba de mi coraza totalmente destrozada, tuve que tener mucho cuidado de que no se cayera al suelo ninguna de las placas que llevaba en su interior y que empezaban a salirse. No podía permitirme el lujo de perder ninguna, ya que luego la encontraría la policía, la llevaría al departamento forense y con mi suerte encontrarían un montón de mis huellas dactilares.
Y si algún día me tomaran las huellas dactilares me pillarían fácilmente.
Oí más coches de la policía acercándose velozmente por el sonido de las sirenas.
- Mantas Sagrada.- grite saltando tras unos arbustos.
De no ser por el traje me hubiera dejado casi toda la piel en ellos. Los dos coches de policía pasaron velozmente sin detenerse seguidos de cerca por un par de ambulancias.
Me estaba incorporando con algo de dificultad cuando algo me agarro del brazo.
Casi le parto la cara a Victor de un puñetazo.
Digo casi porque logro esquivar el golpe y me dio una colleja.
- Soy yo. Deja de hacer el idiota.- comento sacudiendo la mano.
Que gran verdad es esa de que llevar el casco puesto puede salvarte la vida.
- Estoy roto.- declare prácticamente sin fuerza.
Lo cual era cierto. No había terminado de recuperarme del todo de la pelea del otro día con Sharket... digo Ascor, y ahora esto. Obviamente el haber pasado la noche en el sofá tampoco había ayudado a recuperarme del todo.
- Tengo que ir al hospital.
- Primero será mejor que te cambies antes.
- Tengo la ropa en la mochila, la deje en un callejón.
Cada vez se oían mas sirenas.
- Te llevare primero a mi casa para que descanses un poco.
Prácticamente tuvo que llevarme sobre sus hombros, y eso era algo que le repateaba un montón. En cuanto alguno de nosotros se apoyaba en él nos daba un buen golpe para que dejáramos de hacerlo. Lastima que no encantara picarle con eso, y aun más lastima era que a él le gustara darnos golpes por eso.
A Victor siempre le habían encantado los juegos de guerra y el airsoft era su pasión, una vez incluso se llego a pasar una semana entera en un campamento como si realmente estuviera en medio de una guerra. Y ahora mismo, esa era la mentalidad que le dominaba llevándome como si fuera un soldado trasladando a un compañero herido en pleno territorio enemigo.
Llegamos hasta su casa sin que nadie nos viera y me dejo sobre el sofá de forma un tanto brusca, pero menos de lo que hubiera sido normal en él.
- ¿Cómo diablos has hecho eso? Quiero decir... ¿Cómo diablos lo has hecho?
- ¿No acabas de decir lo mismo?- pregunte quitando el casco.
- Es que no me acabo de creer lo que he visto.
- ¿Lo del monstruo matando gente inocente o lo de que me haya enfrentando a él y haya logrado vencer?- pregunte conociendo la respuesta de sobra.
- Lo de que mis armas no le hayan echo absolutamente nada, que hayas dado el salto más increíble de la historia acabado en un hyper high kick.
- ¿Me lo dices o me lo cuentas? Que yo tampoco acabo de creérmelo.
Una placa de metal del peto decidió caerse definitivamente en ese momento.
La levante en brazos para ver el estropicio y al hacerlo otra placa cayo al suelo.
- Con lo que me había costado hacerla.
- Es mejor así, esa cosa te dificultaba mucho los movimientos. Y hasta donde yo recuerdo, Ultra Rider Manta no solía llevarla.
- Salió en un par de capítulos con ella.
- Entonces porque no hiciste el traje normal en vez de la coraza.
- Pues porque Ultra Rider Manta estaba cuadrado y yo...- baje la cabeza hacia mi pequeña barriguita.
- O sea, que lo hiciste para disimular demasiada comida basura combinado con el nulo ejercicio físico.
- Pero me ha salvado la vida.- proteste en mi defensa.
- Veré que puedo hacer para arreglarla. Espera aquí mientras voy por tu ropa.
 
 
catastrophe23
25 June 2009 @ 10:25 pm
- Eso es fácil de solucionar.- declaro con tranquilidad disparando sus proyectiles directamente hacia mi pecho.
Salte hacía delante echado a correr hacia él mientras golpeaba todos y cada uno de los proyectiles que me disparaba.
- Aún hay gente herida, dense prisa y saquéenles de aquí.- les ordene a los policías a voz en grito.- Él es mío.
- Eso ya lo veremos.- declaro disparando sus proyectiles.
Desenfunde la barra izquierda dejando atrás todo lo que me rodeaba para concentrarme única y exclusivamente en llegar a mi objetivo. Haciendo que las barras danzaran frenéticamente delante de mí fui golpeando todos los proyectiles que me lanzaba consiguiendo que de esa forma fueran hacia los lados. Lo cual era sorprendente para alguien que no era capaz de darle ni por casualidad a una bola lenta directa en el baseball.
Sqlar siguió disparando hasta que estuve lo suficientemente cerca para poder golpearle en su destructiva boca de cañón con la barra derecha comenzando de esa forma el tan esperando contraataque. Izquierda, derecha, izquierda, rodillazo en el estomago para impedirle recuperar el aliento... los golpes llovían sobre él y su boca sin parar, no podía darle ni un segundo para recuperar el aliento o si quiera pudiera pensar en defenderse.
Algo que no necesito ya pudo sujetar mis barras con sus manos el tiempo suficiente para poder patearme el estomago con dos sus piernas y tirarme al suelo a un par de metros.
El golpe me dejo sin aliento. Me obligue a ponerme en pie para continuar el ataque, no podía permitirme el lujo de recuperarlo o también le daría tiempo a Sqlar de hacerlo.
Se llevo las manos a la boca como si de esa forma pudiera hacerla recuperar su forma original inútilmente.
- Mi boca. Has destrozado mi preciosa boca.
- Olvídalo, Sqlar. Has perdido tu ventaja y el juego. Ríndete.- le ordene lanzándome al ataque sin temor ya que no había peligro de nuevos proyectiles.
Por eso me pillo totalmente desprevenido que absorbiera el aire como si fuera una aspiradora y saliera volando en su dirección quedando mi peto pegado a su boca y a mí con él.
- Tiene que ser una broma.- murmure desabrochándome el peto y cayendo al suelo medio segundo antes de que lo disparara contra uno de los coches patrulla recién llegados y destrozara ambos por completo.- ¿Tienes alguna idea de lo que me costo hacerlo?- le pregunte tras aterrizar en el suelo de rodillas y poder pegarle un gancho en el estomago.
Su reacción fue lanzarme lo más lejos posible con sus dos brazos como si fuera un muñeco de trapo y volver a tomar aire. Rodé por el suelo y me enganche a una señal de stop antes de salir volando. Creía que me iba a desmembrar allí mismo, estuve a punto de soltarme de no haberse detenido de golpe.
Caí al suelo de golpe y me gire solo para descubrir que aquello había sido una muy mala idea. Sqlar tenia un coche pegado a su boca y estaba a punto de dispararlo. Salí de allí medio gateando y corriendo. El coche impacto contra la pared destrozándola totalmente.
“Gracias Gran Manta por no dejar que explotara” rece mentalmente notando como Sqlar volvía a tomar aire para usar otro coche aparcado como proyectil. “Así que si estar por ahí, necesito de tu ayuda una vez más”
- ¿Listo para el gran final, Sqlar?- pregunte a voz en grito poniéndome en pie.
Guiado por el sonido de mi voz, Sqlar lanzo el coche en mi dirección. A mí vez salte sobre el morro del coche que había enfrente de mí para tomar impulso y saltar sobre el coche que venia directo hacia mí y coger impulso por segunda vez y saltar haciendo una voltereta en dirección a Sqlar.
- ¡Hyper High Kick!- grite extendiendo la pierna en el ultimo segundo y golpeando a Sqlar en toda la cabeza.
Aterrice sobre esa misma pierna saltando hacia atrás varios metros al mismo tiempo que Sqlar estallaba en un montón de arena como había echo su predecesor.
 
 
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23 June 2009 @ 10:35 pm
- Peste de superhéroes.- gruño Sqlar preparándose para disparar.
¡KATABUUMM!
El coche que había detrás de él exploto, pero a lo bestia como en la películas haciéndonos volar a los dos por los aires.
- Culpa mía.- oí una voz que resonaba en mis oídos aunque no podía identificar ni quien era ni su procedencia.- Apuntaba al bicho pero me parece que tengo mal calibrada la mira y le he dado al deposito de gasolina por error.
“Victor” pensé en voz alta aunque ligeramente apagada por el zumbido de mis oídos sin que por ello la nota de odio intenso y asesino que destilaba quedara bien patente.
- ¿No me digas? No me había dado cuenta.- conteste con un más que evidente sarcasmo.
- Estoy tratando de ayudarte.- me critico.
- Pues yo acabo de descubrir que me pongo de mal humor cuando una explosión me manda por los aires.- le explique a mi vez.
- Deja de protestar y ponte en pie que el bicho ese se esta levantando.
Me puse en pie y fui corriendo hacía el dispuesto a darle una patada en su estúpida boca de cañón pero cuando me faltaban un par de metros la giro en mi dirección y disparo sus proyectiles, si hubiera estado un poco más cerca dudo que hubiera podido esquivarlos saltando hacia un lado y poniéndome detrás de un coche por enésima vez, y es que los coches podían ser muy buenas barricadas improvisadas en casos como estos.
Tuve la mala suerte de caer junto a una de las personas que había disparado Sqlar por la espalda. Su mano se levanto de golpe y me agarro por la muñeca con la fuerza con la que una persona moribunda sujeta algo, con todas sus fuerzas como si de esa manera pudiera aferrarse todavía a la vida.
- A... ayu..da...me.- me suplico.- No quie...ro morir...
Sujete la mano de aquel hombre como si de esa forma pudiera lograr que siguiera con vida y sintiéndome totalmente impotente. ¿Es que no había absolutamente nada que pudiera hacer?
El sonido de los proyectiles de Sqlar fueron apagados por el de las sirenas de los coche patrulla que venían a toda velocidad y el sonido que hicieron al derrapar y frenar a un par de metros de él.
- Quieto, no te muevas.- le grito uno de los policías acompañado del martillar de sus armas.
- Muy bien, héroe. Si no quieres salir a jugar, parece que tendré que hacerlo con los nuevos juguetes.
“Mi trabajo no es castigar a los culpables ni el de hacer justicia. No, mi trabajo es mucho más difícil y complicado. Mi trabajo es el de proteger a las personas.” resonaron en mi mente las palabras que Ultra Rider Manta decía en el primer capitulo.
Recordé como la rabia me había cegado antes invadiendo todo mi ser y me había echo actuar lanzándome hacia Sqlar. Pero los Riders no eran asesinos ni justicieros, eran simplemente protectores y por eso eran los héroes y hacían lo que hacían para proteger a las personas.
Cuando comprendí eso, o mejor dicho, cuando lo recordé sentí como mi corazón y mi alma volvían a ser invadidos por dicho espíritu que me siempre me invadía cuando era un niño pequeño.
- Aguante solo un poco más, enseguida le sacaran de aquí.- prometí y puede que el hombre estuviera perdiendo las fuerzas o algo en el tono de mi voz hizo que me creyera, se lo que sea la mano del hombre me soltó.
Sqlar disparó sus proyectiles contra los policías.
Impulsado por un rayo salte sobre el capo del coche en su dirección, saque la barra de mi brazo derecho y haciendo un giro de lateral de trescientos sesenta grados con el brazo extendido conseguí desviar todos los proyectiles de Sqlar que se estrellaron inofensivamente en todas direcciones salvo en los policías.
Aterrice en medio de la carretera como un gato a punto de lanzarse al ataque con la ayuda de las piernas extendidas y una mano apoyada en el suelo ya que con la otra todavía tenia la barra alzada hacia el cielo. Había ido a caer justo entre los policías y Sqlar pudiendo mirar a este ultimo frente a frente.
- Por encima de mi cadáver.- declare firmemente sin miedo alguno.
 
 
catastrophe23
18 June 2009 @ 10:54 pm
Los proyectiles impactaron destrozando la acera.
- ¿Dónde se ha metido?- comento al ver que había fallado y olvidándose de toda diversión.
- ¿Me buscabas?- quise saber apareciendo detrás de él y golpeándole en dos de sus tres piernas con mis barras haciéndole caer sobre el capo del coche.
Menos mal que no le dio por destrozar las ruedas o no hubiera podido rodar bajo el coche en el ultimo segundo y salir por el otro lado.
Nada más aterrizar de espaldas, pudo sujetarme con uno de sus brazos, atizarme una patada y lanzarme por los aires con su brazo todo con lo que dio la impresión de un simple y veloz movimiento sin darme oportunidad a seguir atacándole.
Me estrello de cabeza contra el suelo y empiezo a rodar a un lado esquivando por muy poco los proyectiles que no paraba de lanzar Sqlar por su boca. Estaba usando la misma técnica que Shar... es decir, Ascor. Atacar a distancia para que no pudiera acercarme a él.
Tenía... no, debía encontrar la forma de poder acercarme a él y poder atacar su punto débil.
Aquella enorme boca de caño escupidora de proyectiles.
Sqlar se parecía a todos los monstruos escupidores de proyectiles siendo su boca su punto débil y fuerte al mismo tiempo. En cuanto lograra rompérsela con un buen par de golpes con mis barras estaría acabado.
El problema residía en averiguar cual sería la mejor estrategia para hacerlo. No podía usar la misma que con Ascor porque Sqlar era de los que dispararían a distancia contra un enemigo tirado en el suelo.
Sqlar se puso en pie en el suelo dejando de disparar durante solo un segundo que pude usar para ponerme en pie y echar a correr antes de que comenzara la nueva andanada de proyectiles al mismo tiempo que corría hacia mí convirtiendo de esa manera mi problema de acercarme a él en el de alejarme urgentemente.
Fingí tropezar para caer al lado de un coche lo que provoco un nuevo ataque de risa por parte de Sqlar.
- Justo cuando estaba empezando a pensar que tal vez si hubieras sido capaz de matar a Ascor me demuestras lo contrario.
- No sabes cuanto lo lamento.- comente tratando de incorporarme de tal forma que no pudo ver como lograba quitar el tapacubos de la rueda frente a mi con la ayuda de una de mis barras hasta que se lo lance directo a la cara.
Disparo directamente contra él rompiéndolo en mil pedazos pero bajando la guardia para que pudiera girarme y embestirle de un cabezazo esperando de esa forma dejarle sin aliento.
Me sujeto por los hombros con sus brazos y empezó a propinarme rodillazos con dos piernas a la vez mientras recuperaba el aliento objetivo que le interrumpí apoyando los puños en sus riñones y disparándole casi todos clavos que me quedaban.
Funciono.
Me lanzo al suelo con violencia dispuesto a pisotearme como un bicho de no haber rodado de nuevo a un lado y puesto en pie.
- ¿Quién diablos eres?
- Generalmente, solamente un triste friki sin novia y casi sin amigos que para tu desgracia solo sabe de dos cosas: superhéroes y monstruos.- comente sintiendo como una ligera calma se iba apoderando de todo mi ser dejando atrás cualquier duda.- Pero dado que tienes tantas ganas de saber quien soy permíteme que me presente. Soy el elegido por la Gran Manta que envuelve al mundo con su amor y bondad.- comencé a recitar el lema de presentación de Ultra Rider Manta como un mantra.- El protector de los inocentes, defensor de la esperanza y guerrero de los sueños.- me puse recto con el pie derecho apoyado en el talón izquierdo y llevándome dos dedos a la frente en señal de saludo, di un giro completo terminando en una media reverencia.- Ultra Rider Manta.
 
 
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16 June 2009 @ 10:40 pm
Esta vez no hubo aquella especie de rayo que me hiciera recorrer la distancia que nos separaba en menos de un segundo deteniéndome en la misma postura.
Esta vez no paso nada en absoluto.
Esta vez solo me quede allí parado con el brazo extendido.
Debí haberlo visto venir, era demasiado obvio que no podía ser tan fácil. Incluso los Ultra Riders tenían que darle una paliza al monstruo o a lo sumo intercambiar unos cuantos golpes antes de destruirlos.
- Bhawhahaha. ¿Así lo mataste? ¿De la risa?
Tengo que admitir que estuve a punto de conseguir acabar con él de la risa que le entro, incluso tuvo que abrazarse el estomago.
Lo cual me dio tiempo a que mi mente en blanco tratara de reaccionar pero estaba en shock tratando de entender que estaba pasando.
- ¡¿Qué diablos crees que estas haciendo?!- la voz de Victor a través de los auriculares del teléfono lograron hacerme reaccionar al menos a nivel instintivo provocando que mis piernas me llevaran de vuelta a mi anterior refugio.
- ¡¿No dijiste que habías acabado con el anterior haciendo un puño manta raya?!- volvió a gritar.
- Rayo, un Puño Manta Rayo. Y también te dije que no tenia ni idea de cómo lo había echo.- le respondí procurando hacerlo en voz baja como si de esa manera el Nightmare se pudiera olvidar de mí.
Unos cuantos proyectiles impactaron en el coche arrancándole unos cuantos pedazos de todas partes de la carrocería al mismo tiempo de tal forma que mucho de esos pedazos fueran a caer encima de mí.
- Tengo que admitir que hacia tiempo que no me reía tanto. Casi me da pena matarte. Así que voy a hacerlo lo más divertido posible y luego seguiré buscando a ese estúpido de Asrco.- explico disparando sus proyectiles entre frase y frase despedazando el coche poco a poco.
- ¡Sal de ahí!- me ordeno Victor.
Pero sabía que en cuanto pusiera la mas mínima parte de mi cuerpo a la vista acabaría siendo convertida en colador. Cosa que ocurriría dentro de poco cuando ya no quedara coche tras el que cubrirme.
Tal vez en aquellos minutos me diera a pensar un plan, objetivo que seria mas sencillo sin la lluvia de proyectiles y si mi mente no estuviera volviendo una y otra vez a lo mismo.
¿Por qué no había funcionado el Puño Manta Rayo?
Creo que lo más lógico hubiera sido haber averiguado como había conseguido hacerlo en primer lugar antes de lanzarme de cabeza a una muerte segura.
- ¡Se esta acercando! ¡Sal de ahí!- me volvió a gritar Victor.
No era necesario que mi gritara aquello, podía oír como su asquerosa risa se acercaba. ¿Cómo podía reírse y disparar al mismo tiempo?
Por mi podía reírse cuanto quisiera porque las palabras de Violet seguían resonando en mi cabeza. Era algo increíble, estaba una situación en la que estaba a punto de morir y yo solo podía pensar en aquellas palabras.
Que era un estúpido friki que solo sabía de monstruos y de superhéroes que por misterios de la vida estaba haciendo de superhéroe de tres al cuarto peleando contra un monstruo.
Un pequeño aunque fuerte rayo de esperanza empezó a asomarse entre las nubes de fatalidad.
- ¡AQUIII ESTAAA SQLAR!- grito eufórico saltando encima de lo que quedaba del techo del coche aplastándolo por completo y disparando sus proyectiles..
 
 
catastrophe23
11 June 2009 @ 10:47 pm
Me incorpore para echar un vistazo para ver al Nightmare que había emitido aquella risa. Estaba seguro que procedía de uno de esos monstruos porque espero de todo corazón que no haya ningún ser humano capaz de emitir aquella risa.
Desgraciadamente para mi pobre alma y corazón, lo que primero que vi no fue al Nightmare, si no las decenas de sus victimas que había a su alrededor. Decenas de cuerpos tirados en el suelo como muñecos de trapo con aquellos proyectiles alojados en sus cuerpos.
Lo más terrible de aquellos cuerpos no era el hecho de que había disparado indiscriminadamente contra todo aquella persona que se había puesto en el punto de mira, ni que debía haber personas de todas las edades y sexos, lo más terrible era que casi todas esas personas habían recibido los impactos en la espalda.
Aquel maldito monstruo les había disparado por la espalda mientras corrían por sus vidas.
Prácticamente cegado por la rabia y las lagrimas fije mis vista en aquella cosa, porque algo que hace algo así no merece ser llamado por otro termino.
Lo primero en lo que me fije fue en la boca, era como si alguien le hubiera puesto una enorme boca de cañon en plena cara, solamente estaba ella en el centro y tres ojos de negro, uno a cada lado de la boca y el tercero encima, como si de esa forma pudiera triangular mejor y que en aquellos instantes reflejaban algo que me dejo perplejo en aquel momento y era aburrimiento.
No tenia un solo pelo en su cuerpo de color morado y azul, dos brazos normales aunque bastante musculosos y las piernas igualmente eran normales y musculosas aunque lo anormal era su numero, al igual que sus ojos eran tres supongo que para darle mayor estabilidad a la hora de disparar.
- ¡Bastardo, vete al infierno!- le ordene alzando la mano derecha hacia el y disparándole unos cuantos clavos.
Que el Nightmare se limito a absorber por su boca al tomar aire como si se tratara de una aspiradora gigante antes de disparar unos cuantos proyectiles en mi dirección.
De no haber imaginado lo que estaba a punto de hacer no creo que me hubiera dado tiempo a ponerme de nuevo a cubierto tras el coche.
La risa de ese ser volvió a resonar por todas partes.
- Dos de dos.- aquello sonó a felicitación.- Hasta ahora llevas el mejor record. Tal vez te deje vivir lo suficiente como para dejarte ayudarme.
- Si es a morir tendrás todo mi apoyo moral y físico.- le grite, lo que ocasiono una nueva lluvia de proyectiles por su parte.
Los proyectiles sobrevolaron por encima de mi cabeza, solo eran una forma de decir que me estuviera callado mientras él hablara.
- Estoy buscando a un compañero. Se llama Asrco.- el nombre no me sonaba pero tenia una ligera idea de quien era.
- ¿Un ser horrible con una boca en forma de uve en el torso con dientes gigantes, con cuatro tentáculos y que tiene predilección por comer jovencitas?
- Justo.
- Lo siento, no me suena de nada.
Una nueva lluvia de disparos destrozo los cristales del coche cayendo sobre mí los trozos de las ventanillas.
“Así que Sharket tenia un nombre después de todo. Bueno, al menos acerté tres letras.” pensé de manera inconsciente mientras me cubría la cabeza de los cristales olvidándome de que llevaba casco.
- Ahhh, creo que ya sé quien dices. Lo que pasa es que yo le conocía como Sharket, no le dio tiempo a decirme su nombre antes de que acabara con él.
- ¿Acabaste con Asrco?- pregunto incrédulo.
- ¡De esta forma!- grite saliendo de detrás del coche corriendo él con el puño levantado.- ¡Puño Manta Rayo!
 
 
catastrophe23
09 June 2009 @ 10:46 pm
- ¿Qué diablos estoy haciendo? ¿Qué diablos estoy haciendo?- me preguntaba una y otra vez tratando de entender porque narices estaba corriendo vestido de Ultra Rider Manta hacia una evidente situación de peligro provocada por un monstruo que me mataría con toda probabilidad.
Después de colgar a Victor creo que me llevo casi un minuto saltar del sofá e ir corriendo a mi habitación en busca del traje, en aquel momento me percate que Stormy había tratado de comunicarse conmigo diciendo que tenia el día libre, preguntándome qué tal estaba, como me estaba yendo el fin de semana y un par de si estaba por ahí junto con otros zumbidos que al tener el no disponible puesto no hicieron ningún ruido.
“Luego la contestare” pensé y no pude añadir un “Espero”.
Cogí la mochila, una gorra y unas gafas de sol para evitar que las cámaras de seguridad me identificaran a posteriori y salí corriendo a la estación de metro, pero en vez de ir a la estación que iba siempre a una que había un poco más lejos en otra dirección ya que desde esa línea había solo tres paradas hasta el barrio de Victor.
Otra cosa no sería, pero esta ciudad tiene el complejo de transporte subterráneo más moderno, eficiente y eficaz de todo el mundo. Algo lógico si tenemos en cuenta la frecuencia con que atacaban los monstruos y otros seres esta ciudad siempre venia bien tener un sitio bajo tierra donde guarecerse de dichos ataques.
Eso y porque los políticos y grandes empresarios consideraban que el ataque de un monstruo no era razón suficiente para llegar tarde al trabajo o volver a casa (bueno, en realidad, eso ultimo solo lo pensaba la gente en general)
No tarde ni diez minutos en llegar al barrio de Victor, me costo más encontrar un lugar donde cambiarme; finalmente me cambie en el típico callejón detrás de un contenedor de basura y escondí la mochila entre ellos esperando que nadie se la llevara.
Los Ultra Riders lo tenían mas fácil, solo tenia que usar su transformador para cambiarse así que ellos no tenían este tipo de problema.
Y hablando de cosas fáciles, lo único que me fue fácil encontrar fue al dichoso Nightmare, solo había que ir en dirección contraria hacia donde corría la gente. Lo cual dejaba aun más claro que lo que estaba haciendo era una locura.
Lo que realmente esperaba y deseaba de todo corazón es que llegara al lugar y hubiera un montón de policías acordonando la zona y que un montón de soldados con armas de ultima generación se hubieran echo cargo de la situación y del Nightmare.
Mi teléfono móvil empezó a sonar.
Menos mal que tuve la precaución de conectar los auriculares al móvil y colocármelos antes de ponerme el casco.
- Estoy llegando, estoy llegando.- comente entre jadeos debido a mi baja resistencia física.
- Te estoy viendo por la ventana. El Nightmare esta doblando la esquina a la izquierda. Ten cuidado, dispara unos proyectiles que pueden atravesar esa coraza que llevas.
- Es más resistente de lo que parece.
- ¿Más que el kevlar de los chalecos antibalas? Porque se ha cargado a las cuatro unidades de policía que han venido a detenerlo.
- Papa.- exclame en un susurro y obligue a mis piernas a correr más deprisa.
Los oí y sentí nada más doblar la esquina.
Salta hacia delante lanzándome al suelo sin dudar logrando parapetándome de esa manera detrás de un coche. Me gire lo suficiente como para poder ver impactados en el suelo una especie de proyectiles semejantes a caracolas metalizadas en el sitio que hasta hacia un segundo me encontraba. Se habían incrustado en el asfalto como si fuera mantequilla caliente.
Victor tenia razón, si esas cosas me alcanzaban...
Una sinistra risa que no tenia nada de divertida empezó a sonar.
 
 
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04 June 2009 @ 10:15 pm
Después de haber logrado recuperarme ligeramente de mi “conversación” con Violet, me fui al salón a ver un rato la tele y ponerme con la consola hasta bien entrada la tarde, solo parando para comer.
Necesitaba desconectar emocionalmente de todo y refugiarme en lo conocido o tal vez solamente revolcarme en mi propio patetismo y cobardía, os lo dejo a vuestra elección.
Así que cuando el teléfono sonó en plena tarde seguía en pijama y tratando de hacer del universo un lugar mejor donde vivir a base de rayos de plasma.
- Hola Victor.- le salude por su nombre al reconocer el numero de teléfono.- ¿Deprimido por el fin de semana que se acaba dejando paso a otros horribles lunes?- esperaba que el también estuviera algo depre para no sentirme tan mal.
- Tío, ¿sabes si un calibre 5.52 OTAM puede con ellos?- me pregunto cortando la conversación.
- ¿Un qué con quien?
- Un calibre 5.52 OTAM contra los Nightmares, quienes si no.
- ¿Con los Nigthmares? Yo que sé.- oí al fondo un ruido de cómo de disparos.
- ¡¿Nada?! ¡Es imposible!- estaba atónito.- ¿Y un 7.62?- pregunto mientras me llegaba el sonido que hacia al buscar algo.
- A mí que me cuentas.- esta vez oí un fuerte “¡Bang!” de fondo que sonó demasiado real para venir de la tele o de la consola.- ¿Estas disparando?
- ¿Y un .50?
- Qué yo que sé. Que no tengo ni idea, ya te dije que no se como derrote a esas cosas. ¿Qué es todo ese ruido?- la única respuesta fue un “¡¡¡¡¡BANNNNNGGGG!!!!!” tan fuerte casi se me cae el teléfono.- ¿Qué diablos esta pasando?
- No has tirado el traje como te dije y lo has guardado en el fondo del armario, ¿verdad?- me volvió a interrumpir.
- Pues...
- Estupendo. Me alegro que por una vez no me hayas echo caso. Ha aparecido una de esas cosas y le estoy disparando desde mi ventana pero no parece afectarle, así que ya te estas poniendo el traje y viniendo cagando leches mientras piensas en la forma de destruir a otra de esas cosas.
Y colgó.
Me quede con el teléfono en la mano oyendo los pitidos al otro lado de la línea.
Colgué el teléfono, pero no fui directamente a por el traje y de cabeza a luchar contra el Nightmare si no que llame a Victor.
- ¿Por qué narices me estas llamando en vez de estar viniendo hacia aquí?
- ¡¿Pero tú te has vuelto loco o qué?! Ayer me estuviste gritando y pegando para que me olvidara de lo de ser superhéroe y ahora me llamas para que vaya a serlo.
- Eso fue ayer, antes de saber que las balas se la sudan y...
- Y no pienso ir.- le interrumpí, creo que fue una de las pocas ocasiones en que lo logre con éxito.- No pienso dejar que un maldito monstruo se me coma.
- No te preocupes por eso, este escupe una especie de proyectiles puntiagudos que... ¡La madre que lo parió! Casi me da. Chupate esa.- dijo un par de cosas más pero fue ahogada por el ruido de los disparos.
Victor debió de decidir que era más eficaz colgar el teléfono y concentrarse en disparar contra el Nightmare que en discutir conmigo.
Por mi parte decidí que todo el mundo tenia razón y que lo más aconsejable era dejar que el se convirtiera en el héroe de turno ya que tanto parecía saber lo que se hacía mientras yo me quedaba en casa haciendo lo que mejor se me daba hacer.
 
 
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02 June 2009 @ 10:09 pm
- Alex...- empezó a decir y era con cierto torno de embarazo.- Ayer por la noche... dije algo por lo que tenga que pedir disculpas.
- No. Solo lo de siempre. Que si era un chico muy apuesto y lo de tratar de meterme en la cama contigo para hacerme cierto tipo de cosas que es mejor no repetir.- mentí tratando de quitarle importancia al asunto.
- Lo siento.- se disculpo ligeramente avergonzada.
- Al menos esta vez no vomitaste.- trata de consolarla un poco.
Aquello la hizo sonreír un poco.
Durante un segundo, aquella conversación se pareció a las que a veces solía tener con la vieja Violet, y eso hizo que me fijara de forma inconsciente en la cicatriz que tenia en la garganta y la responsable de que tuviera la voz ronca y no la voz dulce y amable que solía tener.
Hubiera podido ser la mayor cantante de toda la historia, todo el mundo lo decía y no solo porque tuviera una bonita voz, si no porque lo podría haber sido de verdad.
Creo que fue por culpa de eso por lo que la siguiente frase salió de mi boca.
- ¿No crees que deberías dejar de hacerlo?
La ligera sonrisa se esfumo junto con aquel ligero vestigio de la antigua Violet. De haber estado en mi mano, habría dado por terminado aquel asunto en aquel mismo instante, pero la Violet actual no estaba por la labor.
- ¿Qué no debería hacer qué? ¿Salir todas las noches de juerga? ¿Ir de curro de mierda en curro de mierda?- empezó a gritar con un susurro ronco que ponía los pelos de punta, añadido a que se había medio incorporado de la silla y me miraba con los ojos encendidos de puro odio.
- S.. sí.- tartamudee en un susurro retrocediendo un poco de forma involuntaria.
- ¿Acaso crees que un estúpido e imbecil friki de mierda que pierde su tiempo viendo cutres series para niños de hace años y coleccionando muñequitos de monstruos va a saber que es mejor para mí?- pregunto dándole un énfasis a la palabra muñequitos idéntico al que se le da a la expresión basura despreciable.
Prácticamente se me había echado encima con una mirada asesina en los ojos que daba a entender que no me miraba a mi en particular, si no a través de mi. Como si yo fuera una simple molestia que no mereciera la pena, una simple hormiga cruzándose en el camino de un gigante.
Estaba aterrorizado y con la mente en blanco, lo cual me vino bien porque aunque se me hubiera ocurrido algo que contestar no me hubiera dejado ya que se contesto ella sola.
- Pues claro que no, perdedor de tres al cuarto. Y luego te extraña que un maldito pringado como tú no consiga ligar con ese hedor de friki que desprendes.- dijo mientras se iba de mi casa dando un portazo que debió despertar a todos los que vivieran en un kilómetros a la redonda.
Por mi parte, me quede allí sentado cabizbajo sin poder reaccionar.
Si no contamos con las lagrimas que estaban cayendo por mi cara.
Aquellas palabras me había dolido mucho más de lo que estaba dispuesto a admitir. Y estaba dispuesto a admitir que me habían echo mucho daño.
No sé durante cuanto rato estuve allí sentando sencillamente llorando procurando no pensar en nada en absoluto porque cualquier pensamiento por ligero que fuera solo me provocaba más daño.
Lo único positivo que tuvieron aquellas palabras es que fueron las únicas que lograron hacerme olvidar por completo de todo el asunto de los Nightmares.
Aunque claro, cuando el destino decide una cosa, no importa cuanto trates de llevarle la contraria, el siempre tiene que ganar.
Incluso si para eso tiene que hacer trampas.
 
 
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28 May 2009 @ 10:17 pm
Debido al portazo de la puerta de la calle al cerrarse me desperté sobre las nueve de la mañana con el mando en la mano y la tele puesta con el fondo del DVD de Ultra Rider Manta en ella.
Me desperece notando los efectos en mi cuerpo de haberme quedado dormido en el sofá viendo la tele por enésima vez, generalmente al ser un sofá muy cómodo no tendría mayor inconveniente pero mi cuerpo todavía estaba lleno de moratones por la paliza que me dio Sharket.
Me levante, me arregle un poco pero decidí que el pijama era una vestimenta adecuada para un domingo por la mañana así que tras lavarme la cara y peinarme un poco me prepare el desayuno. Tanto el microondas como la puerta sonaron al mismo tiempo, abrí la puerta de la calle sin mirar por la mirilla quien había llamado ni quien había tras la puerta tras abrirla.
- Buenos días, Violet.
- Buenos días.- su voz aunque seguía ronca tenia un ligero tono de disculpa o de culpa, pero tan ligero que tal vez solo era mi imaginación creyendo convencerse de que estaban ahí aunque fuera solo un poco.
Cuando finalmente me senté a la mesa pude verla, tenia la pinta de que acababa de levantarse. Todavía llevaba el pelo un poco revuelto pero de una forma normal, se había desmaquillado, tenia puesto también el pijama de esos azules con nubes blancas y llevaba una taza de café en la mano.
- Sigues sin tener café.
- Ya sabes que no lo tomo.- debo ser la única persona del mundo al que no le gusta el café.
- Deberías comprarlo. Necesito mi café de la mañana. Si no lo tomo estoy todo el día de mal humor.
- Pero entonces no subirías a ponerte tus pijamas.- comente con una ligera sonrisa lo que la hizo sonreír también.
No pude evitar quedarme mirándola durante un par de segundos, lo que la llamo su atención.
- ¿Qué?- quiso saber Violet.
- Nada. Solo pensaba que esto es lo más parecido que tengo a una relación sentimental.
- Sí, la verdad es que es bastante triste.
- “No, Alex, no digas eso. Algún día aparecerá una chica que te quiera por como eres” se supone que es lo que tendrías que decir en estos casos. Muchas gracias por los ánimos.
- Pero si es normal. Si no tienes café, ¿cómo vas a retener a las chicas?- bromeo tratando de animarme objetivo consiguió un poco al mismo tiempo que echaba mano de los cereales y sacaba el regalo de su interior.- Te ha vuelto a salir la gata.
- ¿La quieres?
- Ya me la distes el otro día.
- Es que ya me ha salido cuatro veces...- comente cogiéndola y examinándola como si en ella estuvieran las respuestas que buscaba.- Solo me falta el protagonista. Siempre me pasa igual. Colección que empiezo, colección que no consigo completar porque siempre me tiene que faltar alguno.
- Solo es que tienes mala suerte.
- No, es sencillamente que no tengo ninguna habilidad. Ni siquiera la de poder completar una simple colección.
- Eso no es cierto. Todas esas cosas de los superhéroes y los monstruos se te dan bastante bien. No creo que haya nadie que los conozca mejor que tú.
- Sí, es lo que tiene ser un friki. Puedes llegar a saber un montón de cosas que no te sirven en la vida real.
 
 
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26 May 2009 @ 10:29 pm
Me levante de la cama y me dirigí hacia la puerta de la calle. Mire por la mirilla pero no vi a nadie pese a que los ruidos persistían. La verdad es que tenia una ligera sospecha de cual era el motivo de los ruidos, y el que el origen tuviera algo que ver los Nightmares puesto que si todos eran más o menos como Sharket podrían echarla abajo fácilmente, y un ladrón normal y corriente seria mucho más sigiloso.
Por esas razones no me sorprendí cuando al abrir la puerta la chica que estaba medio tirada en el suelo tratando de abrir mi puerta termino de caerse en el interior de mi piso.
- ¿Qué estas haciendo en mi piso?- quiso saber con una voz ronca que daba la impresión de tener sus cuerdas vocales varias horas durmiendo, desde el suelo tratando de enfocar su vista en mí y consiguiendo que incluso donde estaba me llegara el pestazo a alcohol.
Era una chica preciosa con el pelo de color violeta. O al menos generalmente lo era ya que el pelo revuelto, los ojos rojos, los restos de vomito y el aspecto en general que suelen tener la gente cuando se despierta en el interior del cubo de la basura de alguna discoteca le restaban bastantes puntos a la chica.
- Es mi piso Violet.- nunca dejara de sorprenderme la originalidad de sus padres a la hora de ponerle nombre.- Tú vives dos pisos más arriba.
¿Cómo es posible que con los centenares de pisos en alquiler que hay en la ciudad Violet tuviera que ir a alquilar uno en mi mismo edificio? Además, yo llegue antes. Ella se mudo un mes después que yo. Claro que de no ser por estos encuentros nocturnos ni siquiera creería que vivimos en el mismo edificio ya que todo este tiempo a duras hemos coincidido un par de veces en el portal o ascensor.
- ¿Y por qué puñetas has subido mi piso dos plantas más arriba?- exigió saber levantando una botella de vodka hacia mí, creo que era una especie de amenaza pero el echo de que se balanceara peligrosamente aun lado y a otro le quitaba mucha fuerza a la amenaza.
- No podía dormir.- estando así era más fácil darla la razón que discutir con ella.
La ayude a ponerse en pie y pase su brazo libre por encima de mi hombro ya que seguia empeñada en tratar de terminarse la botella de vodka totalmente vacía.
- Genial. Primero me cambias el piso y ahora te acabas mi vodka. ¿A dónde me llevas? No irás a aprovecharte de mí, ¿verdad maldito pervertido?
- Vamos a vomitar porque no quiero tener que volver a comprarme unas sabanas nuevas.- la explique mientras la lograba meter en el baño.
- No tengo ganas de vomi...¡Bluuarrrhh!- en cuanto la incline sobre el inodoro sujetándole el pelo echo hasta la primera papilla cuando termino la incorpore de nuevo.- Ya estoy algo me...¡Bluuarrrhh!- la volví a inclinar por segunda vez para que su estomago estuviera totalmente vació.
Con cierta dificultad la lleve hasta mi habitación y la deje caer sobre mi cama, creo que se quedo dormida incluso antes de que su cabeza tocara la almohada. Le quita la chaqueta y la botas y la arrope.
- Buenas noches. Duerme bien.- la desee en voz baja y me fui cerrando la puerta con cuidado.
Podía ir a la otra habitación y dormir en el sofá-cama pero eso implicaba abrirlo y todo ese rollo por lo que decidí que la mejor opción, o mejor dicho la opción más vaga era irme a dormir directamente al sofá del salón.
Pero lo mismo podía haberme quedado a abrir el sofá-cama porque el poco sueño que podía haber pillado se había ido totalmente y no pude volverle a dar vueltas al asunto.
Y por enésima vez en mi vida, no pude evitar preguntarme que es lo que haría el verdadero Ultra Rider Manta de la misma forma en que no pude evitar una media sonrisa porque pude oír la respuesta en mi mente.
“Tan solo haz lo que tu corazón considere correcto y la Gran Manta se sentirá orgullosa de ti independientemente de cual sea el resultado.” Del capitulo siete de Ultra Rider Manta...
¿O era del seis?
Como no tenia nada mejor que hacer me decidí a comprobarlo.
 
 
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21 May 2009 @ 10:15 pm
De todas formas, no estaba convencido del todo y mis amigos que me conocen como un libro abierto se dieron cuenta enseguida por lo que Victor tomo el relevo.
- Vale, admitamos que aparecen más Nitghmares y que te pones el traje para ir tras ellos. ¿Cómo irías hasta donde están sin carnet de conducir? ¿En bici?
- No creo, la ultima vez que monte en bici fue cuando me quitaron las ruedas traseras y acabe en urgencias. Podría ir en metro...
- Es más, ¿cómo sabrías donde y cuando aparecen?- quiso saber Mark.
- Bueno, eso podría saberlo con la vieja radio que tiene mi padre en el desván supongo que podría cogerla la próxima vez que vaya a casa...
- ¿Y luego qué? ¿Te presentaras ante el monstruo y que harás? ¿Un puño manta rayo que no tienes ni idea de cómo lo hiciste?- para dar mayor énfasis a sus palabras Victor tuvo la amabilidad de acabar su alegato con una colleja de las que hacen historia.
- Olvídate de todo y tira el traje, ¿queda claro? Y ahora vamos, que quiero ver si han traído alguna maqueta de Gundam interesante.
Y ya no volvimos a discutir sobre aquel tema en todo el rato que estuvimos dando vueltas viendo las tiendas.
Pero la verdad es que cuando llegue a casa fui incapaz de tirar el traje.
Había invertido muchas horas de esfuerzo y de dinero en hacerlo. Aunque no le llegara ni a la horma del zapato al original, era mi traje y no quería tirarlo. Así que me limite a meterlo en la mochila y relegarlo al fondo del armario donde no volvería a ver la luz del sol.
Por lo que una vez relegado al fondo del armario, no sin antes examinarlo detenidamente mientras iba guardando las diversas partes en busca de una explicación lógica y racional a la forma en que había logrado acabar con Sharket como algún amuleto místico o tecnológica alienígena. Me detuve especialmente en el casco, pero era un casco vulgar y corriente. Algo viejo pero vulgar y corriente.
No me sentía con muchos ánimos de ponerme a jugar un rato con mis amigos a través del ordenador así que me fui un rato al sofá a ver la tele y meditar lo que me habían dicho mis amigos.
Aún me dolía el cuello por la colleja final que me había dado Victor ordenándome que me olvidara de todo y no le diera más vueltas al asunto.
Pero aunque la colleja casi estuvo a punto de decapitarme no podía dejar de darles vueltas al asunto, ¿quién en su sano juicio podría hacerlo?
Al encender la televisión, todas aquellas dudas y preocupaciones quedaron momentáneamente a un lado.
- “... Como cada año, numerosos admiradores de las Singles Magic Girls se reúnen para conmemorar la muerte de su líder en la ultima batalla contra...
Apague la tele rápidamente.
Dios, ¿cómo podía haberme olvidado de algo tan importante?
Supongo que eso explicaba porque la gente estaba hoy de tan mal humor.
Ese era otro motivo que añadir a la lista. Tras la muerte de su lider las SMG se separaron al quedar echas polvos psicológicamente. ¿Y que habría sido del resto de héroes después de que el mundo dejara de necesitarles? ¿Serian sus vidas igual de desgraciadas? ¿Habrían logrado llevar una vida feliz?
Debido a estas nuevas dudas estuve varias horas tirado en mi cama, contemplado el techo de mi habitación pensando en como es la vida de un héroes después de que el mundo entero le haya olvidado porque les recuerda que una vez fueron débiles y necesitaron la ayuda de otro.
Esa fue la razón por la cual pude oír como alguien trataba de forzar la cerradura de mi casa.
 
 
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19 May 2009 @ 10:27 pm
- ¿Cómo que qué voy a hacer?- pregunte sin saber de que me hablaba.
- Contra los Nigthmares. ¿Cómo piensas derrotarles?
- Él no va a hacer absolutamente nada.- declaro Victor tajantemente.- Joder, tío, es Alex. ¿Qué cojones crees que puede hacer? Ni siquiera sabe como diablos se cargo a esa cosa.
- Además, es Alex.- añadió Mark como si esa fuera la única y simple explicación necesaria para que comprendiera todo.
- Dos cosas. Eso ya lo había dicho Victor. Y no me gusta que habléis de mí de esa manera estando yo presente.
- ¿Ves lo que queremos decir?
- Fue solo cuestión de suerte. De adrenalina.- trato de explicar Victor y para añadir mayor énfasis a su teoría me cogió del brazo y me lo retorció en la espalda.- No te das cuenta de lo debilucho que es.
- ¡¿Pero porque todo el mundo me hace eso?! ¡Suéltame! Que me vas a dislocar el brazo.
- Si lucha contra esas cosas lo único que conseguirá es que lo maten.
- ¡Eh, oye, que te estoy hablando!- le grite al oído.
- ¿Qué quieres ahora?
- Mi brazo.- pedí amablemente.
Creo que fue entonces cuando se percato de ello y me devolvió el brazo.
- Ya iba siendo hora.- me puse a estirar el brazo y masajearlo para que se me fuera el dolor.
- Se acabo. Yo me largo de aquí.- declaro Jeff poniéndose en pie.- Me voy a ir de la ciudad.
- ¿Estas loco? ¿Y tu trabajo y tu apartamento?
- Mi tío me puede conseguir un trabajo en su empresa y el apartamento es de alquiler. Prefiero perder el deposito a acabar siendo la comida de algún monstruo. Y si tuvierais dos dedos de frente haríais lo mismo.
- Como si todos tuviéramos un tío con una fabrica de pescado congelado en otro estado, no te jode.- comento Mark muy molesto.
- Haced lo que queráis.- comento marchándose muy molesto.
- Jeff, espera...- trate de levantarme para impedir que se fuera, pero Victor me sujeto y me obligo a sentarme.
- Esta asustado. Deja que se calme
Todos mis instintos me decían que saliera corriendo tras mi amigo y que tratara de calmarlo, pero entonces recordé a los que habían muerto ayer en el parque y no solo eso si no también la que había muerto a lo largo de los años por culpa del ataque de monstruos o malvadas organizaciones en esta ciudad a lo largo de su historia.
Supongo que la razón por la cual la gente de esta ciudad no hace lo mismo que Jeff es que piensan que esas cosas les pasan a otros, hasta que les pasan y solo se preguntan “¿Por qué me pasa esto a mí?”.
Ojala conociera una buena respuesta.
Por lo menos ya tengo la respuesta a la pregunta sobre “¿Qué voy a hacer?” aunque la verdad sea dicha, tampoco se me había pasado por la cabeza.
- O sea, que según vosotros, lo mejor que puedo hacer es tirar el traje a la basura y olvidarme de todo, ¿no?
- Mejor que fueras alerta, no vayan a querer vengar la muerte de su camarada.- comento Mark.
- Llevaba ese estúpido disfraz puesto, es imposible que alguien le reconozca. Estoy seguro de que tuvo mucho cuidado en la exposición de comic de que alguien le viera cambiarse.- comento Victor encogiéndose de hombros.
- Entonces supongo que tiene razón y solo tiene que limitarse a tirar ese estúpido disfraz y olvidarse de todo.- secundo Mark dándome una palmada en el hombro como diciendo “vaya suerte has tenido”.
 
 
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14 May 2009 @ 10:13 pm
Después de estar al borde de la muerte y que empezara a ver el túnel de luz con todos mis familiares al fondo Victor y los demás decidieron que decía la verdad y me soltó.
- Vale, no sé como conseguí matar a esa cosa. Lo único que pude averiguar es que se llaman así mismos Nigthmares, que llevan siglos esperando a que la humanidad perdiera la esperanza para acabar con nosotros y que al parecer ese momento ha llegado.
- Espera un momento... ¿Has dicho que “se llaman así mismos Nigthmares”? ¿Significa eso que hay más de uno?- quiso saber Jeff evidentemente alarmado.
- No lo sé, pero eso es lo que se puede interpretar de sus palabras.
- ¿Y cómo y dónde atacaran?- pregunto de nuevo visiblemente asustado.- ¿Quiero decir atacaran todos a la vez aquí o en todo el mundo o...?
- No lo sé. ¿Cómo quieres que lo sepa?
- Has destruido a uno de ellos.
- Ya te he dicho que no sé como lo hice y además, todo lo que sé.
- Pues teniendo en cuenta lo que ha pasado en esta ciudad anteriormente irán atacándola de uno en uno hasta que consigan reunir las fuerzas suficientes para su gran ataque final.- comento Victor echándose hacia atrás.
- Pero siempre ha aparecido un grupo de héroes para detenerlos.- comento Jeff esperanzado.
- Eso era antes, ahora ya no hay héroes, y los que hay son una panda de estúpidos que solo piensan en hacerse famosos.- le hizo ver Mark.
- ¿Y que hay de los Íntegros Virtuoso? Es el grupo de héroes actual.
- ¿Te refieres a esa panda de niños ricos que obtuvieron sus poderes con el dinero de sus papis y que se dedican exclusivamente a irse de fiesta en fiesta y airear sus trapos sucios y amorosos en el prensa rosa como esa revista“Corazón de superhéroe”?- quiso asegurarse Mark.
- Pero son héroes...- trato de protestar Jeff.
- No.- declaro tajantemente Victor.- Tienen poderes pero no han hecho nada en absoluto para ser llamados héroes.
- Admítelo, tío. Estamos en una época en donde los héroes han pasado a la historia.- trato de hacerle entender Mark.- Solo tienes que ver el mundo que nos rodea, la gente ha dejado a los héroes de lado. Han pasado de moda. Mira las pelis o series actuales, ya no hay héroes de brillante armadura que rescaten a la gente en peligro solo villanos donde quieras que mires que hacen que el mal resulte hasta casi atractivo.
Mientras mis amigos discutían me limite a contemplar la maquinita que me había entrado. Era la típica de naves espaciales que tenias que esquivar los disparos y derribarlas antes de que te mataran las tres vidas que tenias. Como era una maquinita para niños no era muy difícil y hasta incluso yo pude superarla fácilmente al mismo tiempo que mi cerebro digería la ideas expuestas por mis amigos y las asociaba.
- La gente ha perdido la esperanza.- susurre en voz baja al mismo tiempo que lograba superar la ultima fase del juego y una pequeña melodía de victoria salía de ella.- Siglos esperando a que hubierais perdido la esperanza. Y ahora que ese momento ha llegado ningún humano volverá a interponerse en el camino de los Nigthmares.- repetí lo que había dicho Sharket.- Porque ya no hay nadie en el mundo que les paren los pies si el mundo entero ha perdido la esperanza, pues sin esperanza ¿quién puede ponerse en pie y luchar por la justicia y aquellos que ama cuando todo parece perdido?- comente con la mirada perdida más allá de la pantalla de la maquinita.
- ¿Eso no era de la serie de Ultra Rider Manta?- pregunto Victor rompiendo el ambiente.
- Si, del capitulo cuarenta y ocho.- tuve que admitir.
- Te la sabes de memoria, tio.- declaro Victor.
- Normal, si se la habrá visto mil veces.
- Tampoco tantas. Solo cuando me deprimo. Y las voy alternando con la de los otros Ultra Riders.
- ¿Y que vas a hacer entonces?- quiso saber Jeff interrumpiendo la charla.
 
 
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12 May 2009 @ 10:32 pm
Para cuando llegue al sitio de reunión con mis amigos ya había logrado tranquilizarme, aunque más bien seria correcto decir que los nervios y el terror que sentía habían reemplazado al dolor.
Pero como a los nervios y el terror ya era algo a lo que estaba medianamente acostumbrado pues casi que lo consideraba tranquilidad.
Repasemos el plan y la historia.
Alguien o algo me golpeo por detrás y desperté en ropa interior cerca de mi apartamento, logre llegar hasta allí sin que nadie me viera, me fui a dormir y a la mañana siguiente me entere de todo lo ocurrido, fin de la historia.
Creo que podré mantenerla hasta que empiecen a torturarme físicamente.
Incluso si tengo suerte puede que me desmaye durante ella y ya si que no podrían sacarme nada.
Ya más animado logre llegar hasta la hamburguesería donde había quedado con mis amigos. Ya se encontraban allí Victor, Mark y Jeff aunque no había ni el más mínimo rastro de Charles por ningún sitio.
- Muy buenas.- dije a modo de saludo.- Ya veo que Charles aun no ha llegado. ¿Ya habéis pedido...
Antes de poder terminar la frase, Victor me agarro por el brazo, me lo retorció en la espalda y me aplasto la cara contra la mesa.
- Te lo advierto desde ya. Ni se te ocurra venir con el cuento ese de que te robaron el traje y tuviste que irte a casa en calzoncillos y no te enteraste de nada, ¿queda claro?- me dejo rotundamente claro.
- ¿Puedo ir a pedir antes la comida?- pregunte con media cara aplastada.
Me soltó y al cabo de un rato volví con un menú infantil entre otras cosas porque te sale más barato y encima con la promoción actual te daban una pequeña maquina de videojuegos parecida a las que solía jugar cuando era pequeño.
Todos sus ojos estaban fijos en mí, tuve miedo y se me reseco la garganta. Ni un sorbo largo de mi refresco consiguió quitarme la sensación.
- Habla de una vez.- ordeno Victor.
- ¿No deberíamos esperar a Charlie? No quiero tener que...
- No va a venir.- me corto Jeff.- Dijo que estas idioteces no le interesaban. Que dado que tu hermana le ha dejado claro que nunca en la vida saldrá con él, pasa de venir con nosotros.
- Tarde o temprano es lo que iba a pasar. Lastima que haya sido tan tarde.
- Déjate de rollos. Y vete a lo que interesa.
Mira a los lados para ver si alguien nos prestaba atención y me acerque a ellos para hablar en voz baja.
- No sé lo que paso. Es la verdad. Al volver a casa me encontré contra ese monstruo atacando a una chica. Salte en su defensa, el monstruo me dio una paliza y cuando me quise dar cuenta hice un puño manta rayo sin saber como y me lo cargue.
Tras acabar de explicarles lo ocurrido volví a sentarme correctamente y ellos trataban de digerir lo que les había contando.
Victor fue el primero de todos en reaccionar rodeando mi cuello con su brazo y sin contarse un pelo en estrangularme.
- ¡NO NOS MIENTAS!- grito enfadado.
- No os miento, es la verdad.- dije con un hilito de voz.
- ¡¿Pero tú te crees que somos tontos?!
 
 
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07 May 2009 @ 10:21 pm
Abrir la ventana y caer sobre los arbustos fue todo uno.
- Y acuérdate de cortar los setos antes de que se enfade, mama.- le grite escapando de ellos como podía.
- Lo pensaba hacer mañana.- replico, lo cual significa que mi madre ya le había echado la bronca.
Fui corriendo casi a cuatro patas hasta llegar a la parte delantera de la casa no fuera Jen a verme por la ventana y saliera a buscarme. Al llegar, vi que Megan estaba subiendo al coche de segunda mano que conducía desde que se saco el carnet.
Me detuve durante un segundo mirando la casa y el coche sin saber que opción era peor.
Cuando por fin logre tomar una decisión me di cuenta de que ya me había metido en el coche por la puerta del copiloto y estaba agachado con cabeza metida entre las piernas y cubriéndome con los brazos.
- No digas nada y arranca.- más que orden sonó a suplica.
- Te estaba esperando.- añadió con superioridad.
No me incorpore hasta que doblamos la esquina y antes de hacerlo me asegure de sacar mi I-pop y ponérmelo esperando que de esa manera lograr evitar cualquier tipo de conversación. Por si acaso, apoye la cabeza en la ventanilla y cerré los ojos.
Falló el plan.
- Ya veo que te mueres de ganas de conversar un rato conmigo.
Decidí ignorarla y concentrarme en la música.
- Antes eras más dulce y amable.
Empecé a tararear mentalmente para ahogar las respuestas que se me ocurrían.
- ¿No estarás todavía molesto conmigo por lo de la mandíbula? Fue un estúpido y simple accidente que paso hace mucho tiempo, canicas.
“¿ACCIDENTE?” grite interiormente de tal forma que ni la música a todo volumen pudo ahogarlo, siendo esta quien acabara ahogada.
- Para el coche.- ordene en voz baja.
Como no estaba muy por la labor de hacerme caso, me quite el cinturón y abrí la puerta lo que la obligó a detenerse de golpe.
Cerré la puerta y empecé a caminar mientras con dedos temblorosos buscaba alguna música tranquila pero los dedos me temblaban al igual que todo mi ser.
Accidente. Accidente. Un estúpido y simple accidente por el cual perdí la mandíbula, tuvieron que operarme cinco veces porque después de la tercera operación se me infecto. Eso sin contar con el tiempo de rehabilitación y el estúpido aparato que tuve que llevar y que logro que todo el mundo el mundo me llamara “Franky” hasta el punto de que nadie me volvió a llamar por mi nombre hasta que fui a la universidad.
Oí por encima de la música como Megan me llamaba, no sé si por mi nombre o por ese maldito apodo que tanto odiaba. Así que hice la única cosa y estúpida cosa que se me ocurrió en aquel momento.
Subir el I-pop a máximo volumen, taparme los oídos y echar a correr tratando de bloquear mi mente a los recuerdos del pasado que empezaba a inundarme.
“¡Dejadme en paz! ¡Dejadme en paz! ¡Dejadme en paz!” grite, pero no sé si lo hice interiormente, en voz alta o ambas cosas a mis recuerdos o a mi hermana y sus amigas.
Cuando por fin me tranquilice me encontraba sentado en el vagón del metro y no pude evitar fijarme en el aspecto que tenia. Era la viva imagen del perdedor derrotado por la vida.
Y como una cruel burla del destino, en aquel momento oí a través de los auriculares “¿No quieres ser tú el próximo héroe de mi corazón?”
“¿Yo? Yo como voy a ser un héroe si no me puedo ni ayudar a mi mismo.” pensé hundiéndome en la derrota y mis recuerdos.
 
 
catastrophe23
05 May 2009 @ 10:18 pm
Por suerte mi padre es policía. Y no solo un policía, es un policía cojonudo. De lo que se toman el lema de “para proteger y servir” como un lema personal. Por lo que finalmente me echo una mano cambiando de conversación, aunque fuera para servir el segundo plato.
El resto de la comida continuo con relativa tranquilidad y aunque era muy peligro desvié varias veces el tema de conversación hacia el ataque del monstruo. Se que era peligroso tratar de llamar tanto la atención, pero hubiera sido más raro que yo no hiciera preguntas de ningún tipo, y eran aun más peligrosas dejar que mi madre volviera sobre ciertos temas.
Lo que saque en claro fue prácticamente lo que ya sabia. Que la policía creía que el Sharket era el responsable de las desapariciones y que una vez que el monstruo había desaparecido todo volvería a la normalidad.
Y lo que realmente pensaban, es que seguramente este podría ser el comienzo de otra oleada de monstruos seguido de un grupo de superhéroes que trataran de detenerlos.
Yo solo deseaba que los héroes aparecieran pronto en caso de que eso pasara.
- Siento ser descortés pero tengo que irme, muchas gracias por la comida.- comento Megan después de tomarse el café.- Hay personas que tienen un vida, deberías buscarte una tú también.- me sugirió amablemente.
- Yo he quedado con mis amigos más tarde en el centro.
- Ya, de tiendas de comics como si lo viera.
Tenias ganas de decirle que “Sí, me voy de frikadas ¿algún problema?” pero en lugar de eso me limite a bajar la cabeza como si de alguna forma pidiera disculpas por ser quien soy. Ya ni siquiera me quedaba ira, hacia años que me había abandonado junto con las ganas de luchar. Supongo que ambas cosas van de la mano.
- ¿Quieres que te lleve?- pregunto.
- Me iré en metro.- añadí sacando el móvil para por lo menos fingir una razón para mantener la mirada baja.
- Un placer la comida, te veo luego en la comisaría compañero.- fue su despedida tras oír la puerta de la calle me volví hacia mi padre.
- Cambia de compañera. No sé que tendrás que hacer, ni qué culos besar o suplicar perdón. Pero haz que te cambien de compañera.
- ¡ALEX!- me grito enfadado, y mi padre solo se enfadada cuando hay que enfadarse de verdad.- Megan, lo ha pasado muy mal.
- Me da igual. Si la han puesto contigo, es porque no se fían de ella. No quiero que mueras por su culpa.- me puse de pie enfadado.
Un segundo después mi padre me hacia sentar de una bofetada.
- Lo siento.- me disculpe mirando al suelo de vergüenza.
Ni yo me podía creer lo que había dicho, ni que mi padre no me hubiera roto la nariz de un puñetazo por decirlo.
- No sé que problemas te han causado exactamente Jen y sus amigas, pero te diré una cosa para que te quede claro. Tienes que superar el pasado o no podrás seguir adelante.
- Lo sé. Es lo que solía decir Ultra Rider Clocktime...- se me escapo en voz baja pero mi padre decidió pasarlo por alto y continuar.
- Esas chicas han sido prácticamente tus hermanas, has estado casi toda tu vida a su lado...
- Ese es el problema, papá. Que han estado prácticamente toda mi vida a mi lado y lo único que han hecho ha sido destrozarme la existencia. Y no quiero que lo sigan haciendo.
- Alex, debes afrontar tus miedos...- empezó a decir mi padre.
- ¡YA ESTOY EN CASA!- oí a mi hermana gritar abriendo la puerta.
- ¿Tan pronto? ¿Te han vuelto a despedir?- quiso saber mi madre.
- Papá...- dije poniéndole la mano en el hombre y con voz solemne.- Dile a mamá que la quiero y que ya la llamare.- dije antes de salir corriendo hacia la ventana.
 
 
catastrophe23
30 April 2009 @ 09:49 pm
- Dime, Megan, ¿ya tienes novio?- pregunto mi madre. Si bien fue para salvaguardar mi honra o por mera curiosidad no lo sé, de todas formas se lo agradecí.
- En estos momento no.
- Aaahhhh. ¿Entonces tienes novia?- pregunto mi madre de nuevo.
Tanto a mi padre como a mí casi se nos atraganta la sopa.
- Lo siento, pero es que me resulta muy difícil de asimilar que una chica como tú no encuentres novio.
“A mí se me ocurren un par de razones” pero seguí sorbiendo la sopa.
- Todavía estoy buscando al hombre perfecto.
“Espero por su bien que siga dándote esquinazo.”
- ¿Has dicho algo?- pregunto Megan mirando en mi dirección.
A veces creo que más que un libro abierto, soy como una estantería de cristal abierta de par en par con un montón de objetos de cristal en su interior.
- ¿Y como es?
Llegado a este punto empecé a lanzarle miradas a mi padre tratando de detener esta situación. Pero era demasiado buen negociador como para saber que clase de situaciones acabarían mal, y esta era una de ellas por lo que se limito a negar casi imperceptiblemente con la cabeza.
- Pues quiero que sea amable, simpático, cariñoso... Ese tipo de cosas.
- Pues entonces, Alex seria ideal para ti.
El único sonido que hubo en la casa en ese instante fue el que hizo mi cuchara cuando se callo en medio del plato de sopa.
- Mira mamá, lo que ella realmente quiere es un tío bueno, con dinero y que le de caña en la cama, pero es lo suficientemente educada como para no decir esas cosas en voz alta.- la única razón de que yo pudiera decir todo eso fue no levantar la vista del plato.
- Pero es que vosotros dos haríais tan buena pareja...
- Mama, dices eso de todas las amigas de Jen.
- Pero es que harías muy buena pareja con cualquiera de ellas...
- Diciéndome eso lo único que haces es deprimir a ambas partes, especialmente mi parte... ¡auch!- me queme los dedos tratando de sacar la cuchara de la sopa.- Voy a por otra cuchara.
De camino a la cocina no pude evitar pensar que mi madre tuviera parte de razón. Cualquier hombre de este mundo daría su brazo y parte de sus órganos vitales para poder salir con alguna de las amigas de la infancia mi hermana.
El problema radicaba en “de la infancia” lo cual quería decir que teníamos un pasado en común. Un pasado traumático que trato de olvidar todos los días y que es el origen de todos mis problemas psicológicos y mentales que han hecho que sea como soy en la actualidad.
Y por si no ha quedado claro, el origen de esos traumas son mis hermanas y sus amigas.
Regrese a la mesa y con la ayuda de la nueva cuchara y el tenedor pude pescar la cuchara sumergida y posteriormente envolverla en la servilleta para no poder el mantel perdido y de esa manera usar todo mi poder de concentración en aquella simple actividad y olvidarme de la conversación que había a mi alrededor. Digo conversación cuando en realidad era el monologo de mi madre dándome el sermón de que tenia que sentar la cabeza de una vez y todo eso para encima tener a Megan secundando todo lo que ella decía.
Traduciendo, ¿sabéis de hasta cuantas maneras se puede llegar a imaginar uno las formas de envolver una simple cuchara con una aun más simple servilleta?
 
 
catastrophe23
28 April 2009 @ 10:25 pm
Después de haberme logrado ponerme de pie, algo que no es tan fácil cuando tienes las manos esposadas a la espalda pude llegar al salón y allí que mi padre lograra que Megan me soltara de una vez. No sin haber tenido que soportar la típica parte de que había perdido la llaves de las esposas.
Y pensar que hay gente en el mundo que pagaría porque una belleza les tirara al suelo y les esposara es algo que todavía no podré entender.
Me senté en la mesa frotándome las muñecas sin que por mi mente pasara la más mínima idea de decirle cuatro cosas bien dichas a esa poli de tres al cuarto, pero había descubierto que aquello era inútil. Aunque fuera inútil, un parte de ti deseaba decírselas para que de esa forma te sintieras un poco mejor contigo mismo o tan sencillamente por orgullo o algo similar.
Desgraciadamente, hacia muchos años que esa parte de mí había muerto. Lo más triste es que ya estaba tan acostumbrado a no tenerla que incluso me resulta difícil recordar si alguna vez la tuve.
Así que sencillamente me limite a hacer eso. Sentarme en la mesa frotándome las muñecas mientras la mirada de Megan pasaba de la diversión a lo que parecía tristeza. Supongo que porque se había acabado la diversión.
La comida transcurrió con normalidad, mi padre y Megan charlando acerca del ataque del monstruo y del supuesto nuevo “héroe” de la ciudad, mi madre haciéndola un montón de preguntas acerca de su vida, yo procurando hacerme notar lo menos posible como siempre.
Hasta que la conversación llego a un camino que hubiera preferido evitar.
- ¿Qué tal te fue el disfraz en la convención de comics?- quiso saber mi padre haciendo que se me viniera el alma a los pies.
Genial, justo uno de los temas que no quería sacar a relucir.
- Seguro que has ido de alguno de esas series que siempre solías ver.- comento Megan con una sarcástica sonrisa.- De alguno de esos idiotas Ultra Riders.
Vale, puede que a lo mejor esa pequeña parte que comentaba antes no estuviera tan muerta del todo. Además, aquello me doy una pequeña idea sobre como salir de la situación.
Me levante, puse el pie sobre la silla y poniendo los brazos como si fuera un reloj señalando las nueve en punto.
- Ultra Rider Train-Q. Siempre a tiempo.- declare orgulloso imitando la pose que solía usar Ultra Rider Train-Q.
Una cosa es que mis padres supieran que iba a ir de Ultra Rider y otra de cual Ultra Rider iba a ir concretamente.
- Lo que yo decía.- comento Megan con su sonrisa.
- Como si tu supieras algo de Ultra Riders.- comente sentándome en la silla y volviendo a la comida.
- Se que es una estúpida serie para crios.
- De eso nada, hay muchos adultos que la ven. Muchas de ellas tienen una historia y temática adulta.
- Si, para frikis pringaos sin novia ni amigos que se pasan el fin de semana jugando al ordenador sin otra cosa mejor que hacer que perder el tiempo viendo esas chorradas.
Punto, set y partido para ella.
Volví a la comida.
Al menos había alejado las sospechas de dos policías acerca de que yo podía ser Mantaman. De todas formas aunque me encontrar con el traje puesto y partiéndole la cara a algún monstruo todavía tendrían serias dificultades en creérselo.
 
 
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23 April 2009 @ 10:19 pm
- ¿Qué ella es qué?- pregunte reaccionando por fin y saliendo tras ellos.
- Su nueva compañera, canicas.- respondió con su habitual desdén, tratándome como si fuera un niño pequeño.- Deberías limpiarte los oídos.
- No puedes tener a Megan de compañera. Y menos ahora si hay monstruos por ahí sueltos.
- Que lindo. ¿Tienes miedo de que me pase algo malo?
- Hará que te maten.- dije pasando de ella y poniéndome delante de mi padre.- Y encima iras de patrulla con ella. Tienes que pensar en tu seguridad. Desde ahora tienes que llevar dos chalecos antibalas y haz que ella camine siempre delante no vaya a....aaaahhhhgggg.
De pronto me encontraba de rodillas en el suelo con el brazo retorcido y con Megan prácticamente encima de mí.
- No deberías preocuparte por tu padre. Yo le cubriré las espaldas.
- Eso es precisamente lo que me preocupa. Que le pegues un tiro por la espalda accidentalmente.
Mi padre prefirió pasar de todo aquello, bastante cosas desagradables tendría que ver a diario como para encima llegar a casa y tener que aguantar peleas de crios.
- No te pases, Alex.- fue lo ultimo que dijo antes de entrar en el salón.
Medio segundo después me encontraba con la boca pegada al suelo y esposado por completo con su rodilla en la espalda.
- No te pases, canicas.
¿Por qué todo el mundo tiene que emplear la violencia conmigo? Solo porque se me dé de pena, no significa que todo el mundo que me conozca tenga que emplearla conmigo.
- Mmmarhhharmmmamm.- murmure lloriqueando.
- ¿Qué has dicho?- pregunto permitiéndome incorporarme lo suficiente para poder hablar.
Obviamente tenia ganas de decirle de todo menos bonita y esas cosas pero claro no tenia ni el valor, ni el cuerpo para soportar lo que podía llegar a ocurrir.
- Papá, dile que me suelte. Me ha esposado.- me chive.
- Meg.- dijo como si estuviera regañando a dos niños pequeños pero logro que Meg se me quitara de encima.
- Deberías sentirte afortunado. Hay un montón de tios que matarían por estar en tu situación.
- Si, ese sitio se llama psiquiátrico.- comente tratando de incorporarme objetivo que hubiera logrado de no habérseme echado encima.
- Ahora veras.
- Brutalidad policial, brutalidad policial.- me puse a gritar antes de que me hiciera algo raro y conociéndola como la conozco estaba seguro de por donde iba a comenzar el ataque.
- Vale ya de juegos, que se va a enfriar la comida.- nos grito mi madre saliendo con la sopera.
- Empezó él.- protesto Megan.
- Pero yo no se defensa personal y además estoy esposado.- me gire para que lo viera.
- Dejaos de juegos y a la mesa a comer.
- A ver si creces de una vez y dejas de pedir ayuda a tus padres cada vez que estas en un apuro, que ya no eres un niño, canicas.- comento yéndose tras mi madre al salón.
- Espera... No te vayas con las llaves.
 
 
catastrophe23
21 April 2009 @ 10:28 pm
Una de las ventajas de que tu padre sea policía es la posibilidad de saber si están cerca de atraparte. Aunque la principal ventaja es que obtienes un montón de objetos molones para jugar cuando eres pequeño (exceptuando el desagradable accidente con el spray de pimienta porque mi hermana tuvo que probarlo sin fijarse primero en que dirección estaba el agujero del spray y lo del taser, pero ese ya si que fue culpa mía por no recordar donde dejo las cosas)
- Se que no es tu zona, pero... cuenta, cuenta.
- Pero si ha pasado al lado de tu casa.
- No me lo recuerdes.- añadí con aire deprimido.
- ¿Has visto las noticias por la tele?
- No han echado otra cosa. En cuanto aparece un nuevo superhéroe todos los medios de comunicación saltan sobre él
- Pues ya esta. Ya sabes todo lo que tienes que saber. Dentro de cuatro días ya ni se acordaran de él.
- ¿Y si aparece otro monstruo?
- Seguramente todo habrá sido orquestado por ese tal Mantaman para hacerse famoso y todo eso. Ya veras como dentro de nada aparece para darse publicidad y todo eso.
- ¿Y si era un monstruo de verdad y ese Mantaman trata de ocultarse de la atención publica? ¿Y si es el nuevo heroe que tratara de salvarnos de los monstruos de turno?- trate de sonsacarle.
- ¿Y si solo apareció por casualidad en el peor momento y consiguió matar al monstruo de pura chiripa?- pregunto mi padre dando de lleno en el clavo y mirando al techo como si fuera la cosa más disparatada del mundo.
- Justo. ¿Y si fuera ese el caso?
- Pues entonces la policía no tendremos ningún problema en lograr acabar con ellos en el caso de que surjan más.
- Cierto.
“Si yo le vencí por accidente la policía que esta especialmente entrenada y dispone del equipo necesario para estas contingencias no será ningún problema. Así que no tengo que preocuparme por nada. La policía se encargara de todo.”
¡Ding, Dong!
- ¿Algún voluntario para abrir la puerta?
- Yo mismo.- respondí encaminándome hacia la puerta ya que mi padre se había decidido a sentarse en su butaca.
“Será el nuevo compañero de papá. Seguramente otro novato al que acabaran de ascender y que mi padre tendrá que cuidar o alguien que habrán degradado y tendrá que vigilarle.”
Abrí la puerta y me encontré con una supermodelo castaña de ojos color miel y unos sensuales labios vestida con ropa de calle normal y corriente a la que cerré la puerta de golpe apoyándome en ella.
- ¡No es nadie!- le informe a mi madre a voz en grito.
Obviamente la chica me debió de oír porque volvió a tocar el timbre.
- Solamente otra de las chaladas amigas de Jen.- tuve que añadir antes de volver a abrir la puerta.
- Jen no esta en casa y no se cuando volverá. Adiós.- portazo casi a media frase y apoyándome de nuevo en la puerta para mayor seguridad.
A lo mejor al cabo de un rato se hubiera cansado y se hubiera ido de allí pero mi padre tuvo que venir a ver lo que ocurría con la clara intención de intervenir.
- Alex, déjala pasar.- como esta de pie sobre la alfombra mi padre solamente si limito a abrir la puerta conmigo apoyado en ella fácilmente y volviéndola a cerrar sin el más mínimo problema.- Además, ella es mi nueva compañera.- comento haciéndola pasar al salón.
3...
2...
1...
- ¿¿¡¡QUEEEEEEEEEEEE!!??
 
 
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16 April 2009 @ 10:42 pm
Llegue a casa de mis padres todavía dándole vueltas al asunto.
Sin embargo, conforme estaba llegando, el sentimiento de volver a casa. Aquel sentimiento de rutina y vuelta al hogar, fue mitigando aquellos pensamientos. Sé que la técnica de “No hagas hoy lo que puedes dejar para mañana” fuera la más indicada, pero es que estaba en blanco y conforme le daba más vueltas al asunto menos sentido le encontraba a todo aquello.
Mi padres vivían en las afueras de la ciudad, en las típicas casas de dos pisos, con su desván, su sótano, su jardincito en la parte trasera y su vallita blanca. Vamos que más que típica era un tópico en toda regla.
Después de que mis padres se divorciaran y yo me fuera a vivir con mi madre, se volvió a casar un par de años más tardes. Pasando así de vivir con un nuevo papa y una hermanita dos años mayor que yo y completamente loca que entre ella y sus amigas también completamente locas me arruinaron la vida causándome un montón de traumas que a día de hoy no he podido superar y que no es plan el explicarlos ahora y a ser posible nunca.
- ¡Hola, mamá!- grite entrando por la puerta.
- Estoy en la cocina.
Fui derecho a darle un par de besos.
- Llegas justo a tiempo para ayudarme a poner la mesa.
- Si quieres puedo volver un poco más tarde.
- Saca los cubiertos.
- Vale, vale.
Saque los cubiertos y fui a llevarlos a la mesa del salón pero me detuve en seco al ver la mesa y los platos sobre ella... un, dos, tres y cuatro. Cuatro juegos de platos. Eso significaba que iba a comer cuatro personas en aquella mesa. Y hasta donde mis matemáticas llegaban mi madre, mi padre y yo sumábamos tres.
Volvi hacia la cocina.
- ¿Mama...
- Va a venir a comer el nuevo compañero de tu padre. Ya te dije que tu hermana tenia trabajo y que no venia a comer hoy.
Respirando un poco más aliviado coloque los cubiertos, justo en el momento en que oía como mi padre empezaba a bajar las escaleras tarareando una antigua melodía. Seguramente mama le habría obligado a arreglarse para la comida.
- Hola, papá.
- Hola, hijo. ¿Te lo pasaste bien ayer?
- Fue genial. Y triunfe con el traje. Muchísimas gracias por tu ayuda. Lastima que esas sabandijas me engañaran y fuera el único disfrazado. Pero me hice fotos con un montón de chicas guapas.
“Las cuales no te enseñare mientras viva para que no veas el traje que llevaba.”
- ¿Conseguiste algún numero de teléfono o email?
- Tú siempre teniendo que amargarme mi momento de gloria.- dije dolido.
- Deberías en madurar y echarte novia de una vez.- me reprendió.
- ¿Cómo cierto padre que deja a su querido hijo abandonado cuando más le necesitaba?- le pregunte cambiando de tema.
- Siento no haber podido ir ayer a buscarte pero le tuve que cambiar el turno a un compañero.
- No pasa nada. Ya me conoces, cuando llega la convención de comics no puedo controlarme y acabe comprando más cosas de la cuenta...
- Y como no querías volver cargado con todo eso, decidiste llamar a tu viejo para que te llevara a casa.
- Básicamente, salvo que en vez de viejo iba a decir fornido e increíblemente apuesto sargento del cuerpo de policía.- comente haciéndole la pelota descaradamente.
- Traduciendo, que quieres saber acerca del monstruo, ¿verdad?
Así con la cabeza enérgicamente y con una gran sonrisa.
 
 
catastrophe23
14 April 2009 @ 09:31 pm
Pegue salto acabando en el otro extremo del sofá, con tan solo un cojín como protección de aquel extraño y amenazador aparato que volvió a sonar un segunda vez.
- Si que se han dado prisa en encontrarme.- pensé en voz alta con un hilito de voz.
El teléfono sonó una tercera vez y de alguna forma, sabiendo que no podía dejar que el teléfono sonara todo el día.
- ¿Diga?- pregunte con un hilo de voz esperando que fuera la policía, algún periodista u algún Nightmare cabreado por la muerte de su compañero.
Claro que de ser eso ultimo, lo más probable es que en vez de llamarme por teléfono hubiera venido a hacerme una visita. Y no una de esas visitas de cortesía, sino de las letales.
- Ahhhh, Hola mama.- no me había dado cuenta que había estado aguantando la respiración hasta ese momento por lo que suspire aliviado.- Estoy bien, llegue a casa en metro... No, lo estoy viendo ahora mismo por las noticias.- Me levante y fui hasta la terraza, abrir la cortina y vi como todo el parque estaba cubierto por varios medios de comunicación.- No, debí de llegar antes de que todo pasara. Sí, esta todo llenos de periodistas... Sí, mama... Sí... Sí, iré a comer a casa hoy, ¿Jen trabajaba hoy, verdad?... Sí... Si... No, mamá... Si, tendré cuidado... Yo también te quiero... Os veré luego. Hasta ahora.- y colgué el teléfono.
- Ains, madres...- fui a encender de nuevo la televisión pero el teléfono volvió a sonar.- A ver que se le ha olvidado.
Con un poco de resignación volví a coger el teléfono.
- Dime, mama.
- ¡Qué mama ni que niño muerto!
- Hola, Victor. ¿Te has enterado de lo del nuevo superhéroe?
- ¡¡ERES TÚ!!- grito a más no poder.
- Nooo. ¿Qué voy a ser yo? ¿Has perdido el juicio?
- ¿Quién más iría por ahí vestido de Mantaman?
- Me robaron el traje. Me golpearon por detrás y me lo quitaron. Te lo juro. Tuve que volver a casa en calzoncillos.
- Me estas mintiendo. Hubieras preferido morir a manos de ese monstruo antes que ir por ahí en calzoncillos.
- Mira no sé lo que pasó. Todavía estoy en estado de schock. Esta tarde cuando nos veamos te lo explicare. O lo intentare. O yo que sé.
- Más te vale, si es que aprecias en algo tu vida.
- No estoy yo muy seguro de eso. En estos momentos tengo la impresión de que mi vida vuelve a ser tremendamente complicada. Te veo esta tarde. A las cinco y media donde siempre.
- No faltes.- me advirtió antes de colgar.
Me tumbe en el sofá tapándome la cara con las manos mientras pensaba en mis opciones.
La opción uno (y la principal) era seguir con la historia de que me habían robado el traje y atenerme a ella mientras fuera torturado por mis amigos.
Pros: Podría olvidarme de todo esto y volver a mi preciosa vida monótona, vulgar y corriente donde los únicos monstruos que hubiera en ella estarían en el ordenador o en mis estanterías.
Contras: Mis amigos me sacarían la verdad mediante tortura extrema y puede que no me volvieran a hablar en mi vida (si no me matan durante la tortura)
La opción dos era confesar que había sido yo quien había rescatado a la chica y acabado con el monstruo sin saber como.
En ese caso podían pasar varias cosas: a) Que me ayudaran a investigar que eran los Nigthmares, como había conseguido realizar un Puño Manta Rayo de verdad y ayudarme a detenerlos; b) Que me ayudaran para así poder quedarse todo el merito y poder ligar con todas las chicas que se cruzasen en su camino, c) Que dieran por perdida la ciudad y se fueran de ella cuanto antes o d) Que actuaran como personas lógicas y racionales y no quisiera verse involucradas en algo tan peligroso.
Esas eran mis dos opciones principales ya que la opción tres de abandonar la ciudad y empezar de nuevo en otro sitio la iba a dejar apartada de momento aunque no eliminada.
 
 
catastrophe23
07 April 2009 @ 09:18 pm
Desperté al día siguiente en mi cama y envuelto entre las sabanas como si fuera un gusano en una crisálida.
- Vaya pedazo de sueño que he tenido.
Logre salir de mi crisálida y de la cama mientras me estiraba un poco y comprobaba que mi traje de Ultra Rider Manta se encontraba encima de la silla. Pasé de largo ignorándolo y me fui a la cocina a desayunar después de una ligera parada en el baño.
Tras prepararme un buen tazón de cereales, hice lo que más me encanta hacer un sábado por la mañana. Pasármelo tirado en el sofá viendo la tele.
Pero al encender la tele no salieron los dibujos animados, si no un especial informativo hablando del nuevo héroe de la ciudad.
Mantaman.
La cucharada de cereales que tenia en la boca salió disparada por todos lados.
En la pantalla de televisión salía la chica que había rescatado de Sharket con un montón de micrófonos delante de ella.
- Fue horrible. Esa cosa apareció de repente y empezó a comerse a la gente. Todo el mundo empezó a gritar y a correr... yo salí corriendo también pero mi tacón se rompió y caí al suelo. Mi novio trato de ayudarme a ponerme en pie y esa cosa se lo comió también... Entonces apareció ese tío vestido como de manta y me salvo...
De alguna forma mi dedo reacciono solo y cambio el canal de televisión, solo para encontrar que estaban dando la misma noticia en todos los canales.
- ...entonces tenia usted razón, Profesor Archival, estas desapariciones han estado causadas por el ataque de otro monstruo.
- Como ya dije monstruo o monstruos, todavía no podemos dar por sentando que este monstruo haya sido el responsable de todas las desapariciones.
- No obstante, si bien es cierto que ha aparecido lo que parece ser un nuevo héroe para combatir dicha amenaza, este llamado Mantaman... ¿Cómo nos afecta el que esta vez sea un héroe solitario en vez de un grupo de ellos?
- La figura del héroe en solitario no es ninguna desconocida, ya que las primeras apariciones de los ahora conocidos como “héroes” fueron en un principio de forma solitaria. Y no nos hemos de olvidar que últimamente son este tipo héroes los que están apareciendo con mayor regularidad desde la separación de las SMG, aunque ninguno de ellos han causado un gran impacto en la sociedad excepto aquellos que se han dedicado a comercializar su imagen.
- Lo que más ha llamado la atención de la gente, es que este héroe ha utilizado lo que parece ser el transporte publico para desplazarse. ¿Cree que nos encontramos ante un nuevo tipo de héroe ecologista como lo fueron en su día los “Ecowarriors”?
- Lo dudo, al parecer según los testigos nos encontramos ante el tipo de héroe que no posee el capital necesario para sufragarse sus propios vehículos de transporte.
- Lo que no tengo es carnet de conducir.- respondí apagando la televisión
Tras apagarla tarde un par de segundos en percatarme de toda la situación.
- ¡Ay, mi madre! Que todo eso no ha sido ningún sueño.
De forma inconsciente regresaron a mi mente los recuerdos de cómo había salido corriendo del parque, abierto la puerta de la urbanización prácticamente volar por el patio y las escaleras hasta llegar a mi casa y meterme bajo un enorme montón de sabanas esperando que todo fuera un sueño.
Fue un milagro que nadie me viera.
Claro que bien mirado lo que realmente fue milagroso es el hecho de que pudiera realizar un Puño Manta Rayo y acabara con el monstruo.
Pero eso es imposible. Tiene que haber alguna explicación lógica y racional que lo explique. Como que en aquel instante me alcanzara un rayo y me lanzara a supervelocidad contra Sharket haciendo explotar en un montón de arena.
Puede que no fue muy lógica y racional, pero es mucho más plausible y probable que la generación de superpoderes basados en un antigua serie de televisión de forma espontánea.
En medio de aquellas cavilaciones el teléfono empezó a sonar a mi vera.
 
 
catastrophe23
02 April 2009 @ 10:30 pm
Después de la paliza que me había propinado Sharket solo pude hacer una cosa cuando veía como el suelo subía rápidamente hacía mí. Y fue cerrar los ojos.
¿Os habéis caído alguna vez desde una gran altura? Es como la primera vez que te caes al suelo cuando eres apenas un bebe pero un millar de veces peor. Como si esa caída te golpeara en cada milímetro de tu cuerpo y cada oleada de dolor llegara al cerebro al mismo tiempo para informar de ellos haciendo que este tenga que bloquearse temporalmente para evitar el colapso total.
Nigthmares.
Mi mente se perdió en aquella palabra durante lo que pareció una eternidad.
Pesadillas.
Así es como Sharket se había identificado así y a los suyos.
Definitivamente era una palabra que le iba como anillo al dedo.
¿Serían todos ellos idénticos a Sharket o serían todos diferentes al igual que lo es una pesadilla de una persona a la de otra?
A los suyos.
Eso significaba que eran varios.
¿Cuántos Nightmares habría sueltos? ¿Habría tantos como pesadillas tiene la humanidad en una oscura noche sin ninguna luz?
El dolor comenzaba a filtrarse poco a poco, como una presa que se va rompiendo surgiendo pequeñas grietas al principio antes de desbordarse.
Pude oír como Sharket se acercaba mientras me encogía en posición fetal.
- No pensamos permitir que nadie y menos un héroe de tres al cuarto interfiera con nuestros planes.- era obvio por el tono de su voz que estaba realmente enfadado. Por lo que se veía los héroes no le debían caer muy bien, o tal vez solo fueran los héroes de tres al cuarto como yo.- Así que muérete de una maldita vez por todaaahhhhhhh...!
En cuanto estuvo casi encima de mí me estire de golpe alcanzándole en una de sus piernas con ambos pies haciéndole perder el equilibrio y cayendo hacia mí sin que sus tentáculos pudieran evitarlo.
Gire hacia un lado dejando que se estrellara tranquilamente contra el suelo y luego volví a girar para subirme encima de su espalda. Comencé a golpearle con la barra derecha en los dientes rompiéndole todos ellos sistemáticamente.
- Nunca lo permitiré. ¿Me oyes? Nunca.- le hice saber gritando y golpeándole con todas mis fuerzas.
Me envolvió de nuevo con sus tentáculos y girando sobre si mismo pudo finalmente zafarse de mí arrojándome a un par de metros de distancia.
Ambos nos pusimos en pie al unísono pero mientras que yo me ponía en posición para reanudar el combate, Sharket se detuvo a comprobar el estado de su dentadura con sus tentáculos y su lengua. Le había roto prácticamente todos los dientes.

- Yo les protegeré.- declare regresando durante un momento a mi infancia y la felicidad consistía en escuchar a Ultra Rider Manta decir aquellas mismas palabras antes de derrotar al monstruo de turno mientras tu corazón se llenaba de emoción ante lo que se avecinaba.
Aquella misma emoción me embargaba en aquellos momentos acompañada de una sensación muy extraña. Era cálida y reconfortante y al mismo tiempo era como si fuera una descarga eléctrica que te recorriera el cuerpo entero haciendo que cada célula... no, cada átomo de tu cuerpo se llenara de una fuerza indescriptible.
- Yo les protegeré a todos.- declaré aun más firmemente invadido por aquella extraña fuerza y sintiendo como, aunque fuera solo durante un segundo, si realmente fuera el autentico Ultra Rider Manta.- ¡Puño Manta Rayo!- grite con toda mi alma.
Y a veces. Un segundo es todo lo que necesitas para que ocurran los milagros.
Recorrí quince metros en un segundo, convirtiéndome en un rayo que atravesó la distancia que me separaba de Sharket, a Sharket y varios metros más antes de detenerme en la misma postura que me encontraba.
- Si eres realmente una pesadilla, desaparece como lo hacen con el primer rayo del amanecer.- ordene abandonando aquella postura y poniéndome en posición de descanso.
Tras lo cual Sharket sencillamente exploto. Pero no lo hizo en una gran explosión como solía ocurrir en las series de los Ultra Riders, estallo en una nube de arena que fue arrastrada por el viendo.
Esa fue la señal para que volviera en mí y me girara en redondo.
- ¿Cómo... cómo he hecho eso?- logre preguntar tras recuperar el habla.
Las sirenas de los coche patrulla acercándose terminaron de sacarme de mi estado de shock.
- Mejor me voy aquí que no quiero averiguarlo en un celda.- di media vuelta y empecé a correr tan rápido que casi me caigo.
 
 
catastrophe23
31 March 2009 @ 09:09 pm
Invadido por aquella serena calma salte hacía delante, hice salir la barra derecha y la clave en la lengua de Sharket con tantas fuerzas que conseguí partírsela en dos al hacerlo me fije durante un segundo en los pies de la chica. A uno de sus zapatos le faltaba uno de los tacones. Aquel debía ser el motivo por el que no habría logrado huir y estar a punto de morir.
Al rompérsele la lengua tan de golpe, pillo desprevenido a Sharket y cayo al suelo momentáneamente.
Me gire como un rayo hacía la chica y le quite los zapatos casi de un manotazo.
- ¡Sal de aquí!- le grite para que reaccionara.
No sé si fue porque mi grito la hizo reaccionar o es que sencillamente la asusto lo suficiente como para que reaccionara, pero la chica se giro y empezó a correr incluso antes de ponerse del todo en pie.
Así que me pude centrar toda mi atención de nuevo en Sharket el cual ya estaba lanzando de nuevo sus látigos derechos en dirección a la chica.
Me lance hacía él sin pensarlo y golpee sus tentáculos con la barra desviándolos en el ultimo segundo e impactando de lleno en un banco que había al lado de la chica convirtiéndolo prácticamente en astillas.
- ¡Déjala en paz!- le ordene recorriendo la distancia que nos separaba y atizándole con la barra en el pecho con todas mis fuerzas añadí.- ¡Por la Gran Manta que envuelve al mundo con su amor y bondad, que te destruiré cueste lo que cueste!
Desenfunde la barra izquierda y empecé a golpearle con ambas barras en un ritmo frenético que incluso a mi me costaba seguir. Llego un momento en que incluso llegue a girar sobre mi mismo para poder golpearle con ambas barras en un golpe de tijera abierta tal y como solía hacer Ultra Rider Manta.
Cada golpe que propinaba a Sharket lograba hacerle retorcer un paso, hasta que decidió que ya era suficiente y nos envolvió a los dos con sus tentáculos en un retorcido abrazo con la clara intención de romperme los huesos.
- No creas ni por un instante que tendrás puré de manta como guarnición.- conseguí decir aguantándome las ganas de gritar a pulmón, los cuales dicho sea de paso estaban a punto de reventármelos, para no darle ni siquiera esa pequeña satisfacción.
A fin de cuentas, iba a quedar bastante satisfecho cuando me hubiera devorado.
Eche la cabeza hacía atrás todo lo que puede y le propine un cabezazo que le rompió un par de dientes.
Pero no basto para que me soltara en lo más mínimo por lo que continué dándole cabezazos con todas mi fuerzas acompañados de patadas, pisotones y rodillazos. Con el mismo éxito.
Con mucha dificultad pude mover el brazo izquierdo lo suficiente como para poder disparar los clavos que llevaba directamente sobre el pie derecho de Sharket.
Y aquello si que funciono.
Me desenvolvió de su aplastante abrazo y sin darme tiempo a reaccionar me dio una patada que me envió a varios metros de distancia, los suficientes como para que me lloviera una buena ración de latigazos por todas partes.
Me hice un ovillo tratando de protegerme inútilmente de los golpes.
- Miserable humano, ¿crees que tenéis alguna oportunidad de luchar contra nosotros?- pregunto destilando un desprecio con cada una de sus palabras que de no haber estado ocupado protegiéndome de sus golpes me hubiera puesto la piel de gallina.- ¡Llevamos siglos esperando el momento para acabar con vosotros! ¡Siglos esperando a que hubierais perdido la esperanza!¡Y ahora que ese momento ha llegado ningún humano volverá a interponerse en el camino de los Nigthmares!
Me envolvió con sus tentáculos, me levanto en el aire y me golpe violentamente contra un árbol que había a la izquierda del parque dejándome medio atontando y luego contra un árbol de la derecha haciendo que el dolor me espabilara para notar como elevaba aún más alto y me lanzaba contra el suelo con todas sus fuerzas
 
 
catastrophe23
26 March 2009 @ 09:27 pm
No sin cierta dificultad, me puse en pie de nuevo procurando respirar lo menos posible para que mis costillas no se sintieran más presionadas de lo normal y dejaran de dolerme un rato.
Sharket gruño molesto por tanta interrupción de su cena y ataco de nuevo.
En vez de saltar a un lado para esquivar el tentáculo, salte hacia delante, rodé en el suelo y logre ponerme en pie justo delante de él tomándole totalmente desprevenido. Bloquee su tentáculo derecho con mi brazo izquierdo y le golpee con toda la fuerza que tenia con el derecho.
Desde tan cerca no podía imprimir toda su fuerza a sus tentáculos para usarlos como látigos.
Al igual que le había ocurrido al monstruo de los capítulos veintitrés y veinticuatro en Ultra Rider Runner.
Aunque claro, mis puñetazos no eran tan efectivos como los de Runner que lograba hacer que el monstruo levantara los pies del suelo con cada puñetazo y los míos apenas le hacían daño.
Pero se lo hacían, el suficiente como para que abriera la boca de par en par y una enorme lengua puntiaguda saliera disparada hacia el cielo como un misil y cayera en picado hacia mí.
Salte hacia atrás de forma instintiva para esquivarla, momento que aprovecho Sharket para alcanzarme con uno de sus tentáculos y mandarme directo hacia la chica.
Me erigí como pude y le mire tratando de que el aire llegara a mis pulmones como fuera.
“¿Cómo demonios me he metido en este lio?” me pregunte a mi mismo en un intento de poder entender la situación en la que me hallaba envuelto o al menos de encontrarle algún sentido por pequeño que fuera.
Sharket alzo los tentáculos que tenia en su lado derecho y lo lanzo en mi dirección a una velocidad asombrosa.
Recordando que la chica esta justo detrás de mí y que si esquivaba el golpe ella lo recibiría de lleno sin ninguna protección salte hacia ella y la protegí con mi cuerpo notando el impacto de ambos tentáculos en la espalda.
Casi note como las placas de metal se rompían en pedazos y que ese sería el destino de mis vértebras si no me movía y lo hacía más rápido de lo que lo había hecho nunca.
- ¡Vamos!- grite a la chica obligándonos a ambos a ponernos en pie y correr.
Aquello parece que la hizo reaccionar y empezó a correr aunque cojeaba al hacerlo por lo que tuve que cargar ligeramente con ella pese a estar casi al limite de mis fuerzas.
Pero Sharket no era de los que dejaban escapar una comida y menos una que le había estado dando tantos problemas.
Abrió de nuevo su boca y lanzo de nuevo su lengua enredándola en la pierna de la chica y dio tal tirón que ambos nos caímos al suelo. No tenia tiempo para pensar ni quejarme por el golpe, Sharket estaba arrastrándola al interior de su boca.
- ¡Socorroooooo!- gritó con tanta fuerza que casi me dejo sordo.- No quiero morir como mis amigos.- lloriqueo hundiendo las uñas en el suelo y dejando surcos en el mientras era arrastrada.
Hasta ese momento había estado aterrorizado a más no poder. El miedo que siempre había en mi interior se había intensificado hasta limites extremos pero de alguna forma había lograrlo dejarlo de lado con cierta dificultad.
Pero como he dicho, aquello había sido hasta ese momento. En el momento en que vi como la chica iba a ser devorada, el miedo desapareció por completo y una fría y al mismo tiempo cálida calma se apodero de mí borrando todo rastro de miedo, duda así como cualquier otra molestia.
Iba a salvar a aquella chica, fuera cual fuera el precio que tuviera que pagar.
 
 
 
 

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