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catastrophe23
09 February 2010 @ 10:29 pm
- ¡¿Tú te crees que estas son horas de llegar al trabajo?!- grito Sheyla esperando que la oyeran en todo el edificio y los colindantes.
Debería haber saltado de la limusina cuando hubiera estado algo más cerca del trabajo. La verdad es que me había dejado bastante lejos y había tardado en llegar por culpa del lio que se había armado por mi pelea, y si a eso sumamos el retraso por la pelea en sí y la mala leche que arrastraba Sheyla que le había pillado el atasco de lleno daba como resultado la bronca que me estaba echando desde hacia casi un cuarto de hora para quitarse la frustración de encima.
Creo que de no estar bastante destrozado por la pelea le hubiera dicho un par de cosas bien dichas o me hubiera echado a llorar a lagrima viva. Ni siquiera me importaba el que me despidieran y no saber como iba a pagar el alquiler, así que use todas las fuerzas que me quedaban en quedarme allí de pie hasta que se cansara y se fuera de vuelta a su trabajo o a molestar a otro.
Cosa que hizo al cabo de un rato.
- ¿Estas bien?- me pregunto Victor asomando la cabeza.
- No. Me duele todo y encima tengo hambre. Que la zurzan. Me voy a pillar algo de la maquina, ¿te vienes?
- He llegado antes que ella así que estoy a salvo.- se encogió de hombros y me acompaño.
Mientras él se detenía en la maquina de cafés y yo en la de comida viendo que tipo de chuchería o similar podía meterme en el cuerpo para calmar el estomago le solté la bomba a Victor.
- Arnold Wolfington me ha ofrecido trabajo.
La maquina de café quedo totalmente empapada.
- ¡¿Qué él qué?!- logro preguntar atragantándose.
- Todo ha sido un montaje suyo. Envió a las hermanas Wingfire y a los Tech solo para tener una amigable charla de negocios. Incluso mi ruta de huida.
- Intentaron matarte.
- Creo que fue parte de la prueba de admisión para su “supergrupo de héroes”.- deje claro por mi tono de voz lo poco que consideraba como héroes a sus componentes.- Si sobrevivía es que merecía la pena representarme; si moría pues imagínate los rankings de audiencia y el cachet que hubiera supuesto para las hermanas Wingfire y para sus intereses.
- ¿Por eso han atacado un lunes por la mañana? ¿Para ser la noticia de la semana?- alucinaba tanto como lo había hecho yo.
- No solo la semana, ya tenia planeada toda mi vida profesional y sentimental. Lo más probable es que incluso la de mis hijos.
- Le mandarías a tomar por culo, ¿verdad?
- Especialmente cuando dijo que la única razón por la que no mandaba a sus “chicos” a combatir contra los Nightmares era porque a la audiencia esas cosas no les interesaba. Claro que no le ha sentado nada bien y que se vengaría.
- Típico. Tú no te preocupes que has hecho bien.- declaro firmemente.
- ¿Tú crees?- pregunte más para mi que para cualquier otro ya que ahora con la cabeza en frío me asaltaban las dudas.
- Esa escoria ha sido lo peor que le ha pasado a los superhéroes desde Fineman.- me aseguro, tras tirar el café que le quedaba y sacarse un descafeinado esta vez.
Yo por mi parte finalmente decidí por una tableta de chocolate, de las que venían con fotos de animales realmente bellas. Más que nada por la tarjeta con la foto de un animal y una descripción de sus características que venia con ella.
- Pero imagínate lo que hubiera podido hacer con el dinero que hubiera ganado. El pedazo de supertraje que me hubiera podido fabricar, o que cualquier compañía de los patrocinadores me hubiera fabricado únicamente para hacer publicidad. Tal vez incluso hubiera podido convencerle para que sus chicos acabaran con los Nightmares.
- ¿Incluso aunque eso hubiera significado el salvar a la humanidad aún a costa de tu propia alma?- pude ver como me taladraba con su mirada reflejada en el cristal de la maquina.
- Es lo que hacen los héroes. Salvar a los demás sin importar el precio que hayan de pagar para hacerlo.
- En tu caso no hubiera servido para nada. Aunque solo te hubieras unido para conseguir mejor equipamiento o dinero ten por seguro que hubiera encontrado la forma de quitártelo en cuanto dejaras el equipo. Y dudo mucho que le hubieras convencido para que él y ese supertruño de pacotillas acabaran con los Nightmares.
- Ya lo sé.- comente abriendo la chocolatina esperando que una dosis de azúcar me animara.- Es solo que me gustaría estar seguro de que he hecho lo correcto y... Ok. Señal recibida.
Antes de que Victor pudiera preguntar sobre que diablos estaba hablando le mostré la tarjeta que había venido con la chocolatina. En la foto se podía ver a una manta nadando por el océano azul de una forma majestuosa transmitiendo una sensación de paz y tranquilidad perfectamente retratada en aquella imagen.
 
 
catastrophe23
04 February 2010 @ 10:31 pm
De aquella voz solo pude ver que su dueño llevaba unos zapatos realmente elegantes, y por realmente elegantes quiero decir esos zapatos que debían costar un año de mi sueldo incluyendo las pagas extras.
Por regla general no suelo aceptar ese tipo de invitaciones de desconocidos pero dadas las circunstancias decidí que lo más practico sería aceptar su amable invitación y saltar al interior de la limusina.
- Ya podemos irnos, Mike.- ordeno al chofer.
Mike se apresuro a obedecer y lo poco que había conseguido incorporarme cayo de nuevo al suelo de la limusina.
- Vaya pedazo de moqueta para una limusina.- comente levantándome por segunda vez apoyándome en uno de los asientos.
- Era de una vieja alfombra persa que tenia en mi mansión. Me canse de ella e hice que la convirtieran en alfombrillas para el baño y mi limusina.- pude notar el encogimiento de hombros en su voz ya que yo me encontraba prestando más atención al chofer de la limusina.
O mejor dicho en la silueta que se dejaba ver a través del cristal tintado.
Decir que el tipo al otro lado del cristal era grande, era quedarse corto.
- Tenia muchísimas ganas de conocerte personalmente, Manta. Espero que no te importe que te tutee.- siguió hablando con toda la tranquilidad del mundo.- Oh, pero dónde están mis modales. Permíteme presentarme soy...
- Sé quien es usted.- dije finalmente volviéndome hacia mi rescatador sin la más mínima pizca de agradecimiento en mi voz y no era por el modulador de voz del casco.- Arnold Wolfington, el “representante” de superhéroes.
¿Quién no ha oído hablar de Arnold Wolfington? En el caso improbable que nunca lo hayáis hecho imaginad a la persona más arrogante, creída, pagada de si mi misma, puro ego en su estado más infame con el cuerpo de un galán de cine de cuarenta años, con las mejores ropas que el dinero puede comprar y la sonrisa blanca de los mejores dentistas y tendréis una imagen de cómo seria un tiburón del infierno vestido de etiqueta.
- Prefiero el termino de “Agente”.- comento sonriendo de forma conciliadora.
- Y yo casi hubiera preferido que me pillara la policía.
- Jajaja, veo que has oído todo eso que se habla sobre mí, pero no dejes que eso te impida hacer negocios conmigo.
Lo vi todo tan claro como si un relámpago hubiera surgido en una terrible noche de luna nueva sin estrellas.
- Ha sido usted quien ha enviado a las hermanas Wingfire tras de mí.- le acuse.
- Por supuesto y también a los soldados Tech.- es que no solo no se molesto en negarlo todo, lo confirmo como si fuera lo más obvio del mundo.- Era la mejor forma de organizar esta pequeña reunión. De no haber sido así hubiera mandado a mis chicos para que solucionaran el asunto.
Por la Gran Manta que envuelve al mundo con su amor y bondad, seguro que incluso la forma en la que había escapado había sido dispuesta por él, por eso había aparecido como caído del cielo. Únicamente estaba esperando a que fuera yo quien cayera del cielo.
- ¿Y por qué no ha mandado a sus “chicos” a pelear contra los monstruos que han estado apareciendo?- era básicamente la única cosa que quería saber de él.
- ¿Monstruos? Vamos por favor. Eso ya no se lleva. La gente quiere ver peleas entre superhéroes guapos y perfectos contra los típicos villanos grandes, feos y estúpidos y supervillanas tremendamente atractivas. Lo cual me recuerda que me va a costar una pasta el cirujano plástico para operarle de nuevo la nariz a Firebell. Pero me gusta esa forma de actuar tuya. Un superhéroe del siglo veintiuno con mano dura, con una mentalidad nada sexista... Bien, como es lunes por la mañana podemos estirar esta noticia durante toda la semana y para el fin de semana organizar algunas entrevistas en algunos platos de televisión para entonces ya te aseguro que te habré conseguido jugosos contratos de promoción con mínimos de seis ceros, tal vez incluso siete si la cosa cuaja. Obviamente la semana que viene ingresarías en el equipo a lo grande, con una gran fiesta en donde conocerías a alguna actriz o supermodelo con la que iniciarías una relación que ocuparía portadas en todo el mundo, luego vendría la ruptura y tras unas cuantas misiones vendría las noticias de haber encontrado el amor con una de tus compañeras superheroinas, a la gente le encanta ver cuando dos “capas” empiezan a salir...
Definitivamente debí haber dejado que la policía me pillara.
- Paso.- declare firmemente cuando finalmente logre encontrar el botón que abría el techo lunar del coche.- Búsquese a otro para su circo.
- Escúchame bien, porque me da la impresión que ese casco tuyo te aprieta demasiado la cabeza. Estamos hablando de millones de...
- He dicho paso.- la limusina se paro en un semáforo y aproveche para salir por el techo lunar.
- Muy bien, pero te lo advierto, que si no trabajas para mí me asegurare de poner a todos los medios de comunicación en tu contra.- me grito mientras saltara a la acera y me iba sacudiéndome el polvo, sentía el cuerpo como si hubiera salido de un lugar realmente asqueroso por lo cual no preste mucha atención a sus amenazas vanas.
Pronto descubriría las repercusiones de aquellas amenazas.
 
 
catastrophe23
02 February 2010 @ 10:17 pm
- ¡¿Soldados Techs?!
Me quede tan asombrado al verlos aparecer que perdí el control de mis piernas durante un par de segundos, lo que aprovecharon para tropezar y caer al suelo sobre las rodilleras justo delante de los tres Techs en el instante en que disparaban. Lance un gancho al bio-rifle del que estaba en medio logrando de esa forma desviar su disparo hacia arriba, entre eso y que los otros dos fallaron el disparo pude evitar mayores desgracias personales.
Me puse en pie dando un rodillazo al Tech que tenia frente y procuraba apartar los bio-rifles de sus compañeros que había girado hacia mi de nuevo.
Los soldados Tech eran la infantería ligera de “La Organización Del Gran y Magnifico Astroid Para La Dominación Mundial Absoluta Con Ferra Mano Dura Llena De Pinchos”. Así tal cual suena.
Obviamente como eso no había forma de ponerlo en los monogramas ya que su lunático y egocéntrico líder Astroid no quería que se pusieran solo las iniciales, su símbolo era una rosa negra envuelta en espinas siendo apretada por un guante de acero.
Parecerá una organización de tres al cuarto con ese nombre si nunca habéis oído hablar de ellas, pero su verdadero poder residía en sus líder Astroid. Un genetista de gran renombre científico que cansado de cómo el mundo le había maltratado durante años creo que particular ejercito para rehacer a la humanidad según sus criterios.
Los Tech solían ser vagabundos, drogaditos, matones de tres al cuarto y gente cuya desaparición no llamara la atención los cuales fueron sometidos a operaciones y lavados de cerebros que los transformaros en seres sin alma, corazón o tan siquiera un sentido de la auto-supervivencia que únicamente saben cumplir ordenes.
Tras la destrucción de dicha organización y la mayoría de sus secretos perdidos para siempre los Tech supervivientes encontraron un nuevo hogar en el mercado negro.
Aquella información surgía de mi memoria a borbotones mientras peleaba contra aquellos tres Tech y procuraba que no fuera mi sangre la saliera a borbotones. Tenia que golpearlos casi a los tres a la vez sin permitir que se alejaran y procurando que no consiguieran disparar su bio-rifles. No les importaba que al hacerlo a la mínima distancia sus compañeros o incluso el propio Tech que efectuara el disparo salieran heridos si con eso conseguían su objetivo de alcanzarme.
Saque las barras y use la derecha para clavarla en el bio-rifle de uno de ellos mientras lo sujetaba con la mano izquierda. Un asqueroso y viscoso liquido azul chorreo del arma quedando totalmente inutilizada.
- Para que luego digan que ser un friki de los superhéroes no vale para nada.- no pude evitar sonreír al inutilizar el bio-rifle del Tech.
Al bajar la guardia el Tech me inmovilizo con su otro brazo apretándome contra su cuerpo. Su bio-rifle emitió unos pitidos chirriantes que aumentaban en velocidad e insistencia.
Había activado la autodestrucción.
- ¡Suéltame!- grite peleando con todas mis fuerzas sin resultado alguno.
Con el tiempo acabándose y aumentando mi miedo hasta convertirse en un pánico descontrolado use una de las barras para hundirlas en el brazo del Tech, el mismo asqueroso liquido azul salió de su brazo pero no me soltó. Le hundí aun más profundamente con un grito atroz notando como el hueso se partía.
El brazo que me sujetaba perdió fuerza y puede escapar, no sin antes darle una patada al Tech para tirarle al suelo, pero en vez de eso sirvió para darme impulso y saltar lejos de él segundos antes de autodestruirse en una violenta explosión.
Entre mis confusos recuerdos creo que caí rodando hasta chocar contra algo, creo que fue la escalera de incendios derribada. Busque con las mirada a los otros dos Tech pero habían desaparecido al igual que las dos hermanas Wingfire así que me deje caer para recuperar el aliento.
Me dolía todo el cuerpo, la cabeza me daba vueltas, tenia ganas de vomitar y oía campañas que conforme pasaba el tiempo ganaban en intensidad. Aquello aclaro mi mente lo suficiente para darme cuenta de que eran sirenas de la policía.
Tenia que escapar de allí pero ya.
Y entonces vi la salida.
Fue como si la Gran Manta me la hubiera dejado allí, porque ni aposta tendría tanta suerte.
Me puse en pie y empecé a correr con los primeros coches de policía llegando a la zona, oí los chirridos de los frenazos, los agentes salido y gritando que me detuviera sin detenerme en lo más mínimo. Me subí de un salto sobre el capo de un coche aparcado, de ahí al techo que me permitió saltar sobre una furgoneta mal aparcada. Los primeros disparos surcaron el aire, me quedaba sin fuerzas así que tuve que darle el todo por el todo en el ultimo salto, un pequeño muro que me permitiría llegar a una calle principal y escapar.
Aterrice casi en medio de la carretera entre coches que me esquivaron dando un fuerte bocinazo. Una limusina se detuvo frente a mí, se abrió la puerta de atrás y una voz de hombre me ordeno:
- Sube.
 
 
catastrophe23
28 January 2010 @ 10:07 pm
Wingting aparto a su hermana y disparo una bola de fuego directa contra el coche sobre el que había aterrizado.
- ¡MANTA SAGRADA!- grite echando a correr y saltando por los aires junto con el coche siendo arrastrado por la onda expansiva.
Caí y rodé por el suelo sin saber como era posible que siguiera vivo. Tampoco quise pararme a pensarlo no fuera a morirme por darme cuenta de que tendría que estar muerto.
- Estoy empezando a cansarme de estar siendo amable con vosotras dos, así que dejad de jugar y rendios o me tendré que poner serio y haceros daño.- grite muy enfadado tras ponerme convenientemente a cubierto.
- Nooooooo.- grito Omega dejándome medio sordo.- No las hagas daño, son demasiado bellas.
- Por nosotras no te cortes.- grito Wingting acompañando sus palabras con otra explosión cerca de donde me ocultaba dejándome con la duda de si estaba jugando conmigo o realmente no sabía donde me encontraba disparando orientándose por mi voz.
Entre eso y que Omega no dejaba de gritarme me estaba empezando a dar dolor de cabeza.
- Vale ya. Se acabo el juego.- declare cortando la radio.
Salí de mi escondite y me plante ante ellas con el brazo derecho levantado en su dirección.
- Os lo advertí.- con aquel tono de “os lo dije” accione el disparador de mi brazo derecho.
Nada. El cargador estaba vació.
Cambie de brazo pero el resultado fue el mismo.
- ¡MANTAS RAYADAS!- eche a correr tan rápido que por poco me caigo al suelo entre estalactitas de hielo y bolas de fuego, claro que gracias a esas conseguí la cobertura para esconderme tras una esquina debido al humo de las explosiones.
Me senté dejándome caer tras una esquina y me golpe la cara con ambas manos con tanta fuerza que de no haber tenido el casco hubiera tenido las mejillas rojas durante tres días al menos.
- ¿Qué puñetas te esta pasando? Siempre, siempre hay que contar los disparos. Esto no es ningún juego, ¿es que no lo entiendes? Ya sé que es extrañamente divertido el poder pelear contra dos supervillanas que están cañón, pero esto es la vida real. Si no hacemos algo antes de que las autoridades lleguen podrían resultar heridas así que deja de jugar de una vez y compórtate como lo haría el autentico Ultra Rider Manta.- me gritaba enfadado, apretando los dientes de la rabia que sentía y teniendo que contenerme para no partirme la cara por estúpido.
Me puse en pie, respire profundamente y con paso tranquilo fui de nuevo al combate.
- Este debe ser el héroe más estúpido de cuantos nos hemos enfrentado.- declaro Bellfire.
- Para mí todos los son. ¿Por qué no dejamos de jugar ya con él y lo aplastamos?
- Ya sabes porque...- no pudo terminar la frase porque salte desde el coche que tenían a su espalda y le di una patada en la cara.
No la deje reaccionar, di dos pasos en su dirección dándole un derechazo en el estomago, izquierdazo directamente a la cara y otro derechazo en la barbilla que la obligo a subir la cabeza. De esa manera la pude sujetar de las solapas de su uniforme y tirar de ella hacia mí al mismo tiempo que la propinaba un cabezazo con todas mis fuerzas.
Abrí las manos y deje que cayera al suelo con la nariz rota y la cara manchada de sangre.
- Os dije que esto no es ningún juego y os rindierais.- me volví hacia la hermana que quedaba.
- ¡Tú maldito bastardo...!- a continuación una larga lista de insultos muchos menos finos preparándose para disparar sus bolas de fuego sin parar con la esperanza de rostizarme y convertirme en un delicioso plato de “Manta a la parrilla ligeramente tostado”.
- Estoy aquí para proteger los sueños de la buena gente que hay en este mundo.- no pude evitar recordar aquella frase que decía Ultra Rider Manta en el segundo episodio.- Y no puedo perdonar a aquellos cuyos sueños son convertirse en las pesadillas de los demás.
Corrí hacia ella pero en ese instante tres hombres vestidos con monos de operarios y gorras que les cubrían la cara se interpusieron entre ambos, alzaron su brazo derecho y estos se convirtieron en una especie de bio-rifles que no dudaron en disparar contra mí.
 
 
catastrophe23
26 January 2010 @ 10:30 pm
De no haber reaccionado como panteras y atacar con una velocidad de vértigo.
Wingting se tiro al suelo enredando su piernas en las mías llevándome con ella y permitiendo de esa manera que Firebell pudiera dispararme una de sus estalactitas a la mínima distancia.
Encogí las piernas y gire usando mi fuerza y peso para obligar a Wingting a interponerse entre ambos, su hermana freno el ataque en seco lo que de paso obligo a Wingting a soltarme. Gire de nuevo poniendo a Wingting en el suelo y dándole una patada a Bellfire sin levantarme y bocabajo, no la alcance pero la obligue a retroceder dando un pequeño salto. Ate las manos de Wingting con una tira de plástico como las que solía usar la policía para retener a los delincuentes y me lance tras ella.
- Es imposible, deberías estar muerto y enterrado entre los escombros.- gruño mientras nos enzarzábamos en una pelea de esquivar y parar puñetazos y golpes.
- Tengo a la Gran Manta de mi lado.- sonreí recordando como tras abrir la puerta había bajado corriendo hasta la escalera de incendios evitando la explosión por los pelos y desde ella subir hasta la azotea pillándolas desprevenidas.
- Yo prefiero tener a mi hermana mayor.- replico con una siniestra sonrisa.
- ¿Crees que una simple tira de plástico puede detener a quien invoca el fuego?- grito su hermana disparando.
Nunca dejare de darle las gracias a la Gran Manta porque los malos son igual de bocazas en la vida real como en la de ficción, ya que con una hábil finta por mi parte me situé detrás de Firebell en cuanto termino su frase.
Firebell fue rápida y creo un escudo de hielo que detuvo la bola de fuego de su hermana para acto seguido caer inconsciente al suelo.
- Ya lo sabía, solo necesitaba ganar algo de tiempo.- comente señalándola con la barra derecha que había usado para noquear a su hermana.
- Malnacido...- añadió alzando su mano hacia mí.
Ya había salido lanzado rezando para recorrer la distancia que nos separaba antes que pudiera disparar o a lo sumo esquivar la primera bola de fuego. Iba con la vista fija en sus manos para esquivar en el instante justo por lo que cuando mi pierna perdió sujeción y resbalo hacia delante seguida de la otra pierna me encontré con mi espalda en un charco de hielo sin posibilidad de detenerme girando como una tortuga bocabajo hasta estrellarme contra el borde del tejado.
- Hace falta mucho más que un simple golpe por la espalda para derribarme.- declaro Firebell ya en pie y junto a su hermana.
- ¿Qué esperáis ganar con esto? ¿Fama? Lamento informaros que soy un héroe de tercera. Así que no ganareis gran cosa derrotándome.
- Vamos a ganar más de lo que te piensas, estúpido.- sonrió Wingting.
- Me encanta verlos cuando tratan de ganar tiempo.- soltó Firebell.
- Interesante.- susurre ante la forma en que Firebell había cortado a su hermana.
Había algo tras todo esto y mi intuición me decía que eran los Nightmares.
Entonces quién, qué y por qué eran las respuestas e iba a obtenerlas aunque fuera a la antigua usanza.
Apoya el pie en la pared y me impulse para salir del hielo rodando a un lateral lanzando mis clavos con ambas hermanas. Un grito de dolor seguido de un “¡Hermanita!” me indicaron que, una vez más había dado en el clavo.
Wingting estaba sentada en el suelo con un clavo atravesando su bota a la altura del tobillo. Bajo su instinto de protección, Firebell cargo en brazos a su hermana y huyo con ella usando su increíble agilidad. Me puse en pie, salte sobre la escalera de incendios persiguiéndolas y disparando en su trayectoria hacia el suelo hasta que no me quedaron más clavos y llegaron a su destino lo que hizo que Firebell contraatacara.
No con sus estalactitas de hielo, si no congelando la escalera de incendios para que se viniera abajo aún cuando yo ya había saltado al interior del edificio y bajaba por el ascensor.
Sentí como todo el edificio temblaba cuando la escalera empezó a desprenderse del edificio y el impacto hizo temblar todo el lugar provocando que se fuera la luz un instante y el ascensor se detuviera un par de segundos para a continuación reanudar su camino hasta el primer piso.
Salí disparado al pasillo y de ahí a la ventana ya que las puertas seguían bloqueadas. Una parte de mí esperaba que ambas hermanas hubieran huido y otra que siguieran esperándome. Salte por la ventana rota para caer sobre lo que quedaba de la escalera de incendios parte en el suelo retorcida y parte incrustada en el edificio de enfrente.
Desde ella salte sobre el capo de un coche que estaba aparcado enfrente de las hermanas y las apunte con el disparador de mi brazo derecho.
- ¿Qué tal si esta vez os rendís y os entregáis pacíficamente de una vez?
 
 
catastrophe23
21 January 2010 @ 10:23 pm
Dispare un par de clavos contra la ventana que se rompió con un estruendo a cristales rotos, que dicho sea de paso no es tan espectacular en la vida real como en las películas.
Apoye el pie en el marco de la ventana entre dos trozos de cristal y salte con todas mis fuerzas.
Durante un par de segundos el tiempo se quedo tan alucinado de mi locura que se detuvo durante unos instantes. Aquella segunda vez fue totalmente diferente a cuando tuve que hacerlo para detener a JD. Movía lo pies como si todavía corriera por el suelo y bolas de fuego y estalactitas de hielo aparecían y desaparecían a mi alrededor atraídas por la gravedad dándose cuenta entonces de que yo también estaba bajo su mando y debía caer.
Debí de descender unos cuatro pisos antes de caer de lleno en la escalera de incendios golpeándome por todas partes con todas las barras de metal al mismo tiempo, conserve el aire y los ánimos suficientes de auto-supervivencia para ponerme en pie y romper el cristal de la ventana colándome en el interior del edificio.
Nada más hacerlo las piernas me fallaron como si creyeran que todavía estuvieran pataleando en el aire y me deje caer al suelo apoyando la espalda en la pared con el sonido de unas carcajadas de fondo.
- ¡Dios, eso ha sido alucinante!- declaro Franciscout aullando como si hubiera sido él quien hubiera saltado.
- ¡Manta, Manta, Manta...!- coreaba Dustin.
- ¡Bravooooooo!- grito Horas bastante alegre.
- El vuelo un poco cutre, pero mucho mejor que el aterrizaje desde luego.- pude entender más o menos lo que dijo Necrogeorge ya que fue el único que no grito.
- ¡¿Estas loco?! Eso ha sido una locura.- me grito Victor ahogando los gritos de animo y apoyo que soltaban los demás.
- Te lo dije.- hasta que no dije aquello no percate que aquel sonido de carcajadas eran las mías.- Me duele todo el cuerpo.- comente levantándome apoyándome en la pared reprimiendo definitivamente las carcajadas.
- Deberías pedirle a tu Gran Manta que te protegiera mejor.- me aconsejo Omega muy seriamente.
- Ya lo hace.- declare muy seriamente.- ¿Te parece poco haber saltado de esa forma y sobrevivir teniendo únicamente el detalle de dejarme dolorido para que nunca vuelva a hacer una chorrada semejante?
Me dirigí al ascensor y fui hasta el ultimo piso, me acerque a la ventana para comprobar que la escalera de incendios siguiera en su sitio subí por las escaleras hasta llegar a la puerta que conducía a la azotea.
Pegado a la pared comprobé que estaba abierta, algún vecino que subiría a fumar algún cigarrillo de vez en cuando se la habría dejado abierta. Si esto fuera una película o serie de acción lo indicado sería abrir la puerta de una patada y disparar a diestro y siniestro mis clavos.
Así que abrí la puerta muy, muy lentamente y la empuje para que se terminara de abrir muy suavemente.
Nada más tocar la pared todo voló por los aires golpeado por un huracán de vapor, fuego y hielo no dejando más que escombros irreconocibles.
- Que estúpidamente predecibles son estos héroes, ¿verdad hermanita?- pregunto Wingtill bajando el brazo derecho y volviéndose hacia su hermana.
- Claro que si, hermana mayor.- respondió Firebell bajando el brazo izquierdo y volviéndose también hacia su hermana sonriendo dulcemente.
- ¿Qué te apetece que hagamos ahora, hermanita?- volvió a preguntar abrazando a su hermana.
- ¿Qué tal si bajamos y volamos un par de cosas por los aires para la televisión antes de que llegue la policía?- comento Bellfire devolviéndole el abrazo.
- ¿Qué tal si mejor os rendís y os entregáis pacíficamente?- propuse a mi vez apoyando cada disparardor en sus cabezas casi sin aliento.
Desde aquella distancia, ni yo podía fallar.
 
 
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19 January 2010 @ 10:15 pm
Alcance la esquina de milagro y salte a un lado mientras las dos ultimas bolas de fuego impactaban una justo en el suelo de la esquina y la otra volaba la pared más o menos a la altura que hubiera estado mi pecho si no me hubiera tirado al suelo.
- ¿Qué ocurre? ¿Estas bien? ¿Qué es todo es de verdes y naranjas?- preguntaban todos a la vez.
- Chicos, ahora no es un buen momento.- explique arrodillándome y pegándome a la esquina sacando un pequeño espejo de uno de los bolsillos para poder espiarlas.
Desde aquella posición pude observarlas de una forma algo más completa y no solo de un primer plano demasiado personal.
Wingtill seguía arrodillada y su hermana se había vuelto hacia ella tratando de calmarla.
La verdad es que pese a ser hermanas, no podían ser más opuestas.
Wingtill a pesar de ser la mayor era la mas baja de las dos, su piel era casi de nieve de lo blanca que era y tenia el pelo corto hasta la altura del cuello y lo llevaba tenido de azul celeste casi tirando a blanco que hacia juego con su traje, uno de esos que suelen llevar los hombros al descubierto y sin mangas complementados por falda corta, guantes largos y botas casi hasta la rodilla. En definitiva, uno traje cuya efectividad en combate contra cualquier cosas que no se sintiera atraída por las hembras dejaba mucho que desear.
Bellfire vestía de forma idéntica a su hermana salvo que ella iba de rojo, y no un rojo cualquiera si no de rojo pasión que se ve a un kilómetro de distancia incluso en el infierno. Incluso su cabello estaba tenido de ese color y eso que le llegaba hasta la espalda. Su piel era morena, no del moreno natural, del bronceado y del bueno.
De improviso Bellfire giro la cabeza en mi dirección y desaparecieron.
- Pero, ¿qué...? ¿Desde cuando se pueden teletransportar?
- No pueden.- me aseguro Dustin como experto en el tema.- Wingtill tiene poderes de hielo, Bellfire tiene poderes de fuego y ambas tienen una increíble...
- Súper agilidad.- recordé de golpe a tiempo de evitar una oleada de estalactitas de hielo y bolas de fuego.
Ambas hermanas habían logrado llegar hasta lo alto del edificio de enfrente saltando de un lado a otro hasta llegar a la cima. El cual además tenia que ser el más grande de la zona dándoles una ventaja táctica aún mayor ya que no solamente quedaban totalmente fuera de mi alcance, podían ver perfectamente todos mis movimientos pasando a ser un blanco extremadamente fácil.
Decidí ir por el camino fácil, atravesando la calle para llegar a las puertas del edificio y subir por las escaleras hasta la azotea.
Un plan sencillo exceptuando que cuando me faltaba muy poco para llegar a las puertas algo callo del cielo justo enfrente de mi que hizo volver el mundo del revés como si alguien le hubiera dado una patada al universo y girara sin control.
Cuando todo se detuvo descubrí que volvía a estar al otro lado de la calle y la puertas que estaba apunto de atravesar se encontraban congeladas y rodeadas por una llamarada de fuego para mayor seguridad.
- ¿Por qué nunca se puede ir por el camino fácil?- gruñí poniéndome en pie como pude y comenzaba a correr por mi vida.
- ¿Qué pasa ahora, friki de pacotilla?- oí que gritaba Wingtill desde lo alto del edificio.- ¿No te paras a ver el paisaje?
En realidad, eso era prácticamente lo único que hacia sin dejar de correr buscando cualquier lugar donde resguardarme azotado por la lluvia de estalactitas que impactaban por todas partes y las bolas de fuego que hacían volar coches por los aires a diestro y siniestro.
Me detuve en seco y les hice un claro gesto de burla que no dudaron en responder con un ataque conjunto que esquive por los pelos pero que voló por los aires la puerta enrejada que había detrás de mi.
- Gracias por la ayuda.- grite colándome en el interior.
Fui directo al ascensor y pulse el botón del ultimo piso.
- ¿Qué diablos estas pensando hacer?- me exigió saber Victor temiendo que fuera a hacer alguna locura.
- Una locura.- respondí saliendo del ascensor y dirigiéndome corriendo a la ventana que estaba situada al final del pasillo.
 
 
catastrophe23
14 January 2010 @ 10:42 pm
- ¿Estas ya despierto?- me pregunto Victor con voz ligeramente alta por enésima vez a través de los auriculares del casco.
- Más o menos.- respondí por enésima vez.
Conforme me iba despertando del todo recordaba como Victor me había vuelto a llamar de nuevo mientras me iba despertando, me ponía mi uniforme y salía disparado al metro, que dado era hora punta estaba hasta los topes e iba cual sardina enlatada de tal forma que aunque la gente hubiera querido apartarse de mí no hubiera podido.
Y obviamente la idea de bajarse para esperar al próximo tren ni se les pasaba por la cabeza.
- ¿Quién puñetas ataca un lunes a primera hora? Nadie ataca un lunes a primera hora. Ni los Nightmares ni ningún monstruos ni los aliados el día “D”. Así que repito mi pregunta, ¿quién puñetas ataca un lunes por la mañana cuando todo el mundo esta de mala hostia?
- Me parece que alguien se ha levantado hoy con el pie izquierdo.- comento NecroGeorge.
- Mira, me he despertado antes de que suene el despertador, no he desayunado y encima voy a llegar tarde al curro, con lo cual me va a caer una bronca de aquí te espero.
- Míralo por el lado bueno.- me trato de animar Horas.- Lo mismo ni siquiera sobrevives.
- No creo que tenga tanta suerte.- me lamente sinceramente.- Y como mi jefa este de aún más malhumor que de costumbre no me lo quiero ni imaginar.
- Pues me temo que deberías empezar a imaginártelo porque no veas el atasco que hay montando.- me informo Victor que iba en coche.
- Vale, concentrémonos. Repasemos toda la información que conocemos de las Sisters Wingfire y... ¡POR LA GRAN MANTA!
- ¿Qué paso?- preguntaron asustados.
- Alguien me acaba de meter mano.- trate de girar la cabeza buscando al responsable pero fue inútil.
- ¿Podemos volver a lo importante?- pregunto Victor al mismo tiempo que le oi tocar el claxon de fondo.
- Claro, como no ha sido a ti a quien le han sobado el trasero. Solo espero que por lo menos haya sido una mujer.- me aclare la garganta y continué como si no hubiese ocurrido nada.- De acuerdo, las dos Sisters Wingfire son dos hermanas mutantes que básicamente se ganan la vida atacando a superhéroes por todo el país para salir en la prensa y ganar dinero por ello con la venta de merchandising y las entrevistas que dan por la tele y en la revista “Corazón de superhéroes”entre otras cosas. Wingtill es la mayor, es bastante bajita y esta muy poco desarrollada en comparación a su hermana, suele vestir de color celeste, es la más apasionada, actúa sin pensar y eso le lleva a dejarse llevar fácilmente por la ira, su poder consiste en atacar con hielo... ¡VALE, YA ESTA BIEN! MÁS LE VALE A QUIEN QUIERA QUE ME ESTE TOCANDO EL CULO QUE SEA UNA TIA, O LO VA A PASAR MU MAL, ¿HA QUEDADO CLARO?!- grite activando el micro exterior y hablando a todo el mundo en el vagón.- Por otro lado esta Firebell...
- Esa esta cañón.- comento Dustin, casi podía oír como le caía la baba sobre el micro.
- Pues eso, actúa siempre de forma lógica y razonada y por eso suele ser quien lleva la voz cantante, su poder consiste en atacar con fuego. ¿Algún consejo?- pregunte mientras llegaba a mi destino.
- ¿Te importaría dejarte ganar? Es que son tan monas.- suplico Dustin.
- ¿Algún consejo útil?- repetí saliendo al exterior de la estación.
- ¿Qué tal decir tus ultimas palabras?- dijo una voz femenina detrás de mí.
Me gire como un rayo para apuntar a las Wingfire que se encontraban subidas sobre la marquesina de un restaurante con las manos estiradas en mi dirección preparadas para atacarme.
- Ve... verdes y naranjas.- fue lo único que conseguí articular.
Ambas se quedaron mirándome sin comprender hasta que Wingtill empezó a gritar poniéndose de rodillas y tapándose la minifalda con las manos mientras su hermana empezaba a dispararme estalactitas de hielo.
- Serás pervertido...- gritaba enfurecida mientras disparaba.
- Eh, soy un tío. Vosotras sois las pervertidas quienes se han subido a un lugar alto llevando minifalda.- grite en mi defensa mientras corría por mi vida.
 
 
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12 January 2010 @ 10:38 pm
Mientras se terminaba de hacer la pizza en el horno fui echando un vistazo a los comics y libros que me había traído J.D., el cual pese a toda la mugre y pelo que debía haberse dejado en los desagües de mi cuarto de baño lo había dejado bastante arreglado, creo que estaba incluso más limpio.
Había bastantes comics antiguos sobre todo del “Skull Knight” que era de mis favoritos. Eran de los originales aunque era obvio que habían conocido tiempos mejores pero aun así estaban en bastante buenas condiciones. Supuse que los encontró de la misma forma en que encontró el tentempié de la otra noche.
- ¡Ostras! Si incluso esta el numero treinta y siete.- me quede tan alucinado al verlo que casi se me quema la pizza.
El próximo día que fuera al Dragons Realms tendría que comprar un par de bolsas especiales para comics.
Había también unos cuantos actuales, de haría unos cinco o seis meses en buen estado y lo mismo pasaba con los libros. Algunos tenían pintas de antiguos y otro de un par de años.
“¿Cómo podría alguien tirar a la basura un libro?” pensé echando un vistazo a uno de ellos mientras me comía la pizza.
Termine de cenar y me puse frente al ordenador. Me fije en que Stormy estaba conectada y la salude.
“Ultra Rider de la justicia dice:”
- Stormyyyyyyy ^^ – esperando que viera el mensaje.
“Stormy, diosa nocturna de tus pesadillas dice:”
- Hola Rider ^^ ¿Cómo estas?
- Genial. Un amigo me ha traído unos comics viejos y entre ellos estaba el numero treinta y siete del Skull Knight
- ¿Y eso es bueno?
- Es genial. Ten en cuenta que dentro de un par de semanas saldrá el 471, por lo que lograr encontrar uno original de los cincuenta primeros es sumamente difícil.
- Entonces es muy valioso.
- Si quisiera venderlo por ebay podría sacarme fácilmente unos trescientos pavos o más por él.
- O.O ¿Y tu amigo lo sabía?- ni siquiera lo había pensando.
- No lo creo. :S Supongo que tendré que devolvérselo. Es cierto eso de que la basura de un hombre es el tesoro de otro. Y_Y
- Desde luego, mira que eres friki a veces.
- Que cruel eres.- puse un emoticón que se ponía a llorar como una magdalena con ríos de lagrimas.- No me puedo creer que incluso tu me odies por ser un friki.- y añadí otros cuantos emoticones de llorar.
A lo que ella respondió con el típico emoticón de abrazo.
- ¿Quién ha dicho que te odio?
- No sé. Creo que eres una de las pocas chicas que conozco que no me odia por ser lo que soy.
- Eso es porque soy una mujer desde hace mucho tiempo. Y no me importa que seas o no friki, sino lo buen chico que eres.
- Lastima que ese no sea el tipo de chico que atrae a las chicas.- emoticones de risa.
Es lo bueno que tenia hablar con Stormy, que siempre conseguía hacerme sentir mejor incluso muchas veces en las que ni siquiera sabia lo que mal que estaba y necesitaba hablar con alguien. Es lo que tiene a veces hablar con un extraño.
Prácticamente charlar con Stormy y ver algunos capítulos de Ultra Rider Grasshopper y Train-V fue lo único que hice el domingo.
El lunes por la mañana llego más pronto de lo que esperaba, especialmente porque el despertador no paraba de sonar por mucho que tratara de pararlo hasta que finalmente me desperté lo suficiente como para ver que aun faltaban diez minutos para que sonara el despertador y lo que realmente sonaba era el teléfono de mi casa.
- ¿Diga?- aunque más que un diga fue un bostezo.
- ¡¡Las Sister Wingfire están atacando el centro de la ciudad!!- grito Victor al otro lado del teléfono.
- Ok, buenas noches.- y colgué el teléfono para seguir durmiendo.
 
 
catastrophe23
07 January 2010 @ 10:46 pm
- Ains, otro repe.- tuve la amabilidad de informar a Victor acerca del gashapon que me había tocado con un profundo suspiro de resignación.
- ¿Otro mecasoldier?
- Pues si.
- Tu pequeño diorama tiene que estar quedado bastante bien.
- ¿Quieres verlo?- pregunte poniéndole una foto que tenia en el móvil casi delante de los ojos.- En cuanto consiga los dos que me faltan quedara aun mejor.
- Si, lastima que no lo conseguirás completar.
- ¡Eh! Pueda que esta vez lo consiga... No, definitivamente esta vez lo conseguiré.- declare firmemente como había anteriormente varias veces sin éxito.
- Fracasaras.- aseguro sencillamente Victor entrando por la puerta.
- Que cruel eres. ¿No se supone que eres mi amigo y tendrías que apoyarme en vez de lanzarme bidones uno tras otro?
- Una cosa no quita la otra.- declaro con una radiante sonrisa.
- Hola, chicos. Tienes mala cara.- fue el amable saludo que me dio Tdjicun.
- Díselo a esto, que como tiene competición de airsoft me ha estado usando todo el día como diana móvil.- comente señalando a Victor con un tono más que despectivo.
- Tenia que practicar mi puntería y calibrar las armas. Y es más divertido dispararle a él que a unos cuantos blancos de cartón.
- Tiene razón.- concordó Tdjicun con él haciendo que Victor sonriera aun más.
- Pues si que esta hasta rebosar la tienda hoy, ¿no?- comento Victor.- ¿Estais de rebajas?
- No, tenemos algo mejor.- con su mejor sonrisa nos dio dos tarjetas de visita de la tienda.
La diferencia con las anteriores es que ahora por una de las caras estaba la foto que me había echo el otro día con ellos tres junto con el nombre de la tienda y un lema que rezaba “el lugar donde los héroes hacen sus compras”.
- El photoshop os ha quedado genial.- les felicito Victor.
- No es photoshop. Vino a nuestro refugio a conseguir información de los Nightmares y se hizo una foto con nosotros.
- ¿Podéis pedirle un autógrafo de nuestra parte?- le pregunte ilusionado ante la idea.
- ¡Ouch! Mira que olvidarnos de pedirle un autógrafo.- se lamento ante la idea.
- Mejor la próxima vez, así no abusáis.
Atravesando la pequeña multitud allí reunidas logramos ver las escasas novedades y después pasamos por caja para que Victor pudiera llevarse el ultimo numero de su serie de mechas favorita y así aprovechaba para pillarme un par de sobres de los Dinowars.
- Veo que te convencieron.
- Están muy echas y la historia esta genial.- admití mientras metía la mano en la caja y toqueteaba los sobres tratando de adivinar que figura contenía.- Lo malo es que menuda puntería que tuve, me fui a llevar al líder de los malos, el Capitán de los Espinosaurios.
- ¿No te he dicho que no te pilles esas chorradas un millar de veces?- me regaño y le mire con mis ojitos de corderito a punto de ser degollado.- Haz lo que te de la gana.
El resto fue igual que siempre, ninguno había averiguado nada sobre esa “luz”, que si debía entrenar más para lograr hacer el “Puño Manta Rayo” siempre que yo quisiera, acerca de películas, series y otras idas de olla habituales entre nosotros. Nos despedimos hasta llegar a casa para jugar al WoW.
Al cabo de unos minutos de volver a casa llamaron a la puerta, cual no sería mi asombro cuando al abrir la puerta me encontré a J.D. allí parado con una bolsa en una mano y una bolsa para trajes en la otra.
- ¿Qué haces aquí?- pregunte alucinando todavía.
- Necesito usar tu cuarto de baño y tu ducha.
- Replanteare la pregunta, ¿cómo has averiguado donde vivo?
- Eres bastante novato en esto de volver a casa sin que te sigan. Te he traído unos cuantos comics y libros.- dijo tendiéndome la bolsa.- El cuarto de baño esta...
- Fondo a la derecha.- le indique.
- Gracias.
- ¿Te quedas a cenar?
- No, puedo. Tengo que ir a una “reunión de negocios”.
Al cabo de media hora salió del baño todo afeitado, bien peinado y trajeado. Me costo mucho reconocerle sin la mugre y menos pelo, por suerte sus ojos seguían siendo iguales.
- ¿Necesitas mi ayuda?
- No, tranquilo. Nos veremos de patrulla.- y se fue tranquilamente.
- Mi vida es cada vez más rara.- le comente a la puerta de la calle antes de hacer la cena.
 
 
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05 January 2010 @ 10:51 pm
Avanzaba muy despacio en aquel laberinto ocultándome entre las montañas de palets de madera y los bidones abandonados hace tiempo atento a cualquier tipo de señal fuera del tipo que fuera que me indicara la posición de mi implacable cazador.
O tal vez no lo fuera tanto ya que acababa de descubrir su casco asomando ligeramente por una de las pilas de palets de madera.
- Ya eres mío.- susurre saboreando la venganza.
Con mucho sigilo fui rodeando su posición, acercándome cada vez más sin que hubiera advertido mi presencia. Me arrastre por el suelo hasta llegar junto a la pila tras la que se escondía y comprobé los disparadores de mis muñecas y su munición.
Había más que suficiente por lo que dando un pequeño salto y rodando por el suelo rodee la pila y le apunte directamente con el de mi mano derecha firmemente sujeta por la izquierda.
- Te pille.... ¡Mantas sagradas!- gruñí cuando comprobé que allí solamente había un casco sujeto por un palo.
“¿Cómo puedo haber caído en un truco tan viejo?” pensé notando tres ligeros impactos en mi espalda.
Gire en redondo tratando de apuntar en la dirección en que venían los disparos pero únicamente conseguí recibir un impacto directo en la visera de mi casco que acabo prácticamente con todo mi campo de visión.
Eso no me impidió disparar pero oí como mi cazador se tiraba al suelo para esquivar mis disparos.
- ¿Te he dado?- grite tratando de limpiar la pintura verde de mi casco con las mangas del impermeable.
- Ni de coña.- sentencio Victor orgulloso de si mismo.
Como era muy improbable que lograra seguir ganando los combates usando solo mi buena suerte puesto que al ser tan escasa era un milagro que no se hubiera apagado ya junto con mi vida había convencido a Victor para que me ayudara a entrenar.
A él aquella idea le había encantando puesto que de esa manera él también podía poner a prueba sus armas y sus habilidades para el próximo torneo de airsoft al que pensaba acudir por lo que no puso muchas pegas al asunto e incluso me había traído a aquel almacén abandonado para practicar.
Lo usaban prácticamente todos los fines de semanas para practicar y hacer batallas por lo que se conocía todo sus recovecos al dedillo y tender emboscadas en aquel lugar le era tan fácil como dispararme sin piedad con aquellas estúpidas balas de pintura.
Menos mal que había tenido la precaución de ponerme un impermeable para evitar mancharme el traje, porque ahora mismo estaba prácticamente cubierto de verde y naranja por todas partes.
Me quite el casco y trate de quitarle la pintura del visor usando un trozo de manga limpia que todavía tenia.
- Usa esto.- me dijo Victor lanzándome una especie de estropajo mientras se ponía en pie sobre la pila de palets sobre la que se encontraba. Lo pude interceptar antes de que me alcanzara en la cara.- ¿No vas a protestar diciendo “no habías dicho que subirse sobre los palets estaba fuera de los limites”?
- Los monstruos no respectan las reglas.- le recordé poniéndome en pie y el casco.
- Muy bien. Es hora de probar tu “golpes finales”.
- ¿Y cómo demonios piensas hacer para entrenar algo que no tengo ni idea de cómo lo hago?
- Con la ayuda de eso.- respondió orgulloso señalando algo a mi derecha.
Gire a tiempo la cabeza para ver como un bidón colgado de una cuerda impactaba de lleno contra mí levantándome del suelo y lanzándome contra la pila de palets que derribe fácilmente quedándome allí tirado gimiendo y tratando de ponerme en pie.
- ¿Estas bien?
- Si consigo ponerme en pie, el que no estará bien en una larga temporada serás tú.- me sentía como una tortuga que hubieran puesto boca arriba.
- Tienes que mejorar tu reflejos.
- Se supone que esto es un entrenamiento para “evitar que me maten”, pero creo que se te ha olvidado la parte de “evitar”. Baja y ayúdame a levantarme.- suplique finalmente.
 
 
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31 December 2009 @ 06:00 pm
Después de darme las gracias de nuevo por la foto y tan contentos y felices como un grupo de monstruos pudieran estar subieron por las escaleras comentando la suerte que habían tenido y que “no es tan mal tipo para ser superhéroe”.
Salí del edificio notando todavía aquellas miradas sobre mi espalda al mismo tiempo que le enviaba un mensaje a Victor para que se conectara por radio y así poder compartir la poca información que había conseguido.
Con un poco de suerte puede que entre todos consiguiéramos obtener algo en claro, a fin de cuentas ¿quién estaba mejor preparado para descubrir conspiraciones y descifrar misterios con solo un par de pistas que un puñado de frikis?
- ¿Hay alguien por ahí?
- Si, aquí estoy.- respondió Victor casi al instante.- ¿Qué has averiguado?
- Manta, estas bien. Que alegría me da oírte. Me dio mucha rabia no haberte podido ayudar el otro día pero es que me pillaste en el trabajo.- se quejo Dustin.
- Sí, es que los monstruos no respectan ningún horario. Es que son muy malvados.- comente procurando no reírme.
- ¿Has averiguado algo?- quiso saber Necrogeorge procurando volver al tema en cuestión.
- Si, he estado indagando en radio monstruo...
- Espera, ¿hay una radio monstruo?- interrumpio Omega.- ¿En que dial esta para sintonizarla?
- Es una expresión, Omega. Me refiero a lo que se comenta entre la comunidad de monstruos sobre los Nightmare.
- Aaahhhhhh.... Ya lo sabía.
- Claro, Omega claro. Bueno, como sabréis los Nightmares están colaborando de alguna forma con antiguos monstruos que pelearon contra antiguos héroes. Al parecer han estado reclutando a varios monstruos por lo que mucho me temo que voy a tener que enfrentarme a otros crossover.
- Te ayudaremos en todo lo que podamos.- declaro Franciscout.
- Estupendo. Porque creo haber averiguado el objetivo de los Nightmares pero no tengo ni la mas remota idea de lo que puede significar.
- ¿Y cual es?- pregunto Victor impaciente.
- Matar la luz.
- ¿Matar la luz? ¿Esa no es una canción de los Birthday Massacre?- pregunto una voz femenina que no conocía.- Hola a todos. Soy Horas, un placer.
- Hola Horas.- la saludaron prácticamente todos.
- Yo había pensado que se matar la luz era matar lo que es bueno y que el objetivo de los ataques es hacer salir a los superhéroes para acabar con ellos, pero si fuera eso, ¿por qué no escoger un Altruid que es la ciudad con mayor numero de superhéroes en activo de todo el país?
- ¿Y si lo que quieren es acabar literalmente con todas las luces del mundo y dejarnos en una oscuridad perpetua?- aventuro Dustin.
- ¿Y como iban a acabar con la luz del sol y la de las estrellas?- intervino Necrogeorge.- ¿O hasta con la mas mínima hoguera o linterna de todo el mundo?
- Son monstruos.- se defendió Dustin.
- ¿Alguna otra sugerencia sobre que puede ser esa luz? ¿Algún tipo de objeto, persona o entidad sobrenatural?- se hizo el silencio más absoluto, no se oía ni la estática.
- Puff, es que pueden ser tantas cosas. Como no nos des más pistas.- se quejo Ridli.
El resto estuvo en acuerdo con él así que cada uno decidió investigar un poco por su cuenta para ver si averiguaban algo de utilidad. Algo me decía que esta noche “matar la luz” iba a ser uno de los términos más buscados en google.
 
 
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29 December 2009 @ 10:54 pm
- Eso tendría más sentido si quedaran superhéroes en esta ciudad.- observo poniendo los ojos en blanco.
- Aún hay superhéroes.- replique pensando en J.D. más que en los otros capas que supuestamente había en la ciudad y que hasta ahora habían brillado por su ausencia.- Y muchos de los antiguos héroes esta ocultos viviendo una vida normal.
- Si querían matar héroes, ¿por qué no fueron a la ciudad de Altruid? Allí abundan mientras que aquí no son precisamente santo de devoción de esta ciudad.
- Buen punto.- tuve que admitir y me pare a meditar sobre todo ello solo consiguiendo más preguntas.
- Creo que esto tan solo ha servido para añadir más preguntas que respuestas.- comento Edward leyendo mi pensamiento.
- Estoy acostumbrado a ver series de televisión.- comente encogiéndome de hombros.- Lo bueno que tienen las nuevas preguntas es que muchas veces son más útiles que las respuestas.- me puse en pie.- “Las respuestas son solo el final del camino, las preguntas son el comienzo y el camino que te llevaran hasta ellas. Y como todo el mundo sabe, esos dos pasos son los que realmente cuentan en toda aventura.” del primer episodio de Ultra Rider Manta.
- Realmente eres un friki de los ultra riders.
- Todo el mundo en esta vida necesita un héroe del que tomar ejemplo. No importa que sea alguno de tus padres, un héroe de verdad o uno de ficción de una vieja serie de televisión, si no lo valores que aprendes de ellos y que luego usaras.
- ¿Y que valores aprendiste tú?
- Algunos de los que aprendí fueron que la verdad siempre brilla en la oscuridad, que la justicia siempre prevalece y que el bien siempre vence al mal.- no pude evitar una pequeña sonrisa casi triste al recordar alguno de esos valores.
- Bien, verdad y justicia.- resumió.- Suenan tan anticuados hoy en día...
- Cierto. Y luego la gente se pregunta como es posible que el mundo de hoy en día este como esta. Mucha gracias por su ayuda.
- Si averiguamos algo más se lo haremos saber.- aseguro mientras se levantaba y me acompañaba hasta la puerta de la calle.
- Se lo agradecería sinceramente.- le tendí la mano.- Ha sido un placer haber podido hablar con usted.
- El placer de conocer a un héroe que prefiere el dialogo y la educación antes que las amenazas o el típico enfrentamiento para demostrar quien manda ha sido para mi mucho más agradable.- esbozo una sonrisa ante mi extrañeza.- ¿No creerás que has sido el primer superhéroe que se ha pasado por aquí?- enarco una ceja y ensancho su sonrisa.- Pero si te sirve de algo has sido uno de lo más civilizados.
Ante aquellos comentarios no pude evitar imaginarme dichas visitas. Entrando en el edificio como si fuera una fortaleza maligna para obtener algunas respuestas o tan simplemente para amenazarles sobre que no hicieran nada raro porque les estaban vigilando muy atentamente.
Con aquellos pensamientos casi me estrello contra Ekwer, Tdjicun y Chilloff al salir del ascensor en la planta baja.
- Lo siento. Aunque parezca mentira no os había visto.- me disculpe dando gracias una vez más por el distorsionador de voz que Ridli me había puesto en el casco.
Si no fuera porque les conocía desde hace tiempo juraría que estaban algo nerviosos. Finalmente fue Ekwer quien tomo el mando de la conversación.
- Discúlpenos, señor Mantaman. ¿Le importaría que nos hiciéramos una foto con usted?
Eso si que no me lo esperaba.
- ¿Vosotros tres no sois los que tenéis una tienda de comics en el centro?
- Si, por eso pensábamos que si nos hacíamos una foto con usted la gente se daría cuenta de que no somos de los malos y continuarían viniendo a nuestra tienda.
- Y hasta es posible que aumentaran las ventas.- añadió Tdjicun ante lo que Ekwer le dio un codazo.- ¡¿Qué?! Es un héroe. Lo acabara descubriendo.
- Esta bien. No hay problema.
- Muchas gracias.- dijeron los tres tras lo cual me rodearon y Chilloff se encargo de tomar la fotografía gracias a sus enormes tentáculos.
 
 
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24 December 2009 @ 10:12 pm
- No es gran cosa, pero puede que cuentes con menos que eso.- me miro de arriba abajo examinándome como si no fuera gran cosa como superhéroe.
- No todos somos millonarios o contamos con el respaldo de súper-tecnología o entidades sobrenaturales de alto nivel.- tuve la necesidad de defenderme ante su mirada.
- Ya veo que algunos solo cuentan con viejas series de televisión.- murmuro.
- No te pases con los Ultra Riders. Marcaron a toda una generación.
- Lo siento. En el internado no nos dejaban ver esas cosas. Tenían cosas más importantes que enseñarnos. Cosas útiles para dirigir los negocios de nuestros padres...
- ¿Incluye esas “cosas útiles” el como crear una refugio para monstruos?
- Pásate tu vida encerrado en un internado sin ver prácticamente a tus padres y ya verás como buscas amigos y familia en cualquier parte.
- Podemos volver al tema de la información, por favor.
- De acuerdo, en primer lugar no se comportan como lo hacen normalmente los monstruos.
- Matar gente, aterrizar la ciudad, sembrar el pánico, causar grande daños... Hasta ahora lo están haciendo bastante bien.
- Desde mi experiencia hay dos tipos de ejércitos de monstruos. Los organizados con un plan de ataque o conquista y los desorganizados que se contentan con todo eso que has relatado. Pero por lo que se estos Nightmares reúnen las condiciones de los dos tipos. Están actuando como un ejército bien coordinado con un claro objetivo pero este tipo de ejército nunca y te aseguro que nunca buscarían apoyo en otros monstruos. Pero por otro lado su tipo de ataques es del tipo desorganizado, sus ataques están fuera de todo sentido.
- Puede que ese sea su sentido. Envían sus tropas para ver que poder ver como actúan nuestras defensas y aprender de ellas.
- Salvo que en mi opinión ya saben de sobra como son nuestras defensas.
- ¿En que te basas?- pregunte irguiéndome un poco en la silla acercándome ligeramente.
- Cuando el otro día te enfrentaste al Killchine, los terrores nocturnos esos hicieron su aparición como si ya supieran que poseíamos armas efectivas para detenerle.
Aquello tenia sentido de tal manera que tuve que reprimir un escalofrió.
- Además, tenias razón sobre lo de que ya han intentado contactar con algunos de mis chicos pero han sido más otros monstruos que los propios Nightmares.
- ¿Están usando intermediarios?
- Eso parece, pero creo que la razón es que mis chicos no sirven para sus planes.
- ¡¿Sabes cuales son sus planes?!
- Sé cual es su objetivo final. Matar la luz.
- ¿Matar la luz?- repetí perplejo.
- Es lo único que hemos oído. No sabemos que es esa luz, ni si es un objeto o una persona. Podría ser hasta el sol pero lo dudo seriamente.
- Matar la luz... ¿matar lo que es bueno?- pensé en voz alta.- Si fuera eso tendría cierto sentido que no hayan querido contactar con ninguno de tus chicos, ya que ahora ellos son de los buenos. Y no solo eso, también tendrían sentido esos ataques fuera de toda lógica.
- ¿Quieren acabar con los policías?
- No, quieren hacer salir a los superhéroes para acabar con ellos.
 
 
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22 December 2009 @ 10:17 pm
Entro de nuevo en la cocina y le seguí al interior sin dejar de notar las múltiples miradas algo muy difícil de pasar por alto dado el numero de ojos que tenían algunos de los inquilinos del edificio.
Nada más entrar casi me di de bruces con la grifo, pese a lo que el humano le hubiera dicho seguía sin caerle bien. Tal vez fuera porque era una monstruo o porque no le caía bien a las chicas, probablemente fuera una combinación de ambas cosas.
- ¿Te importaría dejarnos a solas un momento?- medio suplico el humano a la grifo.
Las miradas que había entre esos dos hacia que me sintiera igual que cuando algún amigo necesitaba un sujeta-velas o para tocar el violín durante una cita.
- Bonito pájaro.- fue lo primero que dije cuando se hubo marchado y cerrado la puerta.
Es oficial, definitivamente no tengo ni la más remota idea de cómo romper el hielo salvo con la cabeza.
- ¿Lleváis mucho tiempo saliendo?- pregunte tratando de arreglar las cosas
- Es una relación bastante complicada. ¿Alguna vez has tenido una de esas relaciones amor-odio en el que la idea de besarla o matarla están equilibradas?
- No. Lo más cercano es una especie relación odio-tortura.
Tras aquello lanzo un suspiro y me tendió la mano.
- Edward Primertor cuarto a su servicio.- se presento el humano optando por dejar todo aquello de lado y empezar con buen pie.
- Ultra Rider Manta al suyo, puede llamarme Manta o Mantaman como prefiera.
- Entonces, ¿qué es lo que le ha traído hasta mi hogar, Mantaman?- pregunto tomando asiento.
Me indico que tomara asiento pero preferí quedarme en pie.
- Obviamente sabe porque estoy aquí.
- Nightmares.
- Más que por ellos estoy aquí por los recientes acontecimientos en los que diversos tipos de “monstruos” están colaborando con ellos.
- ¿Y cree que mis “monstruos” y yo tenemos algo que ver?- algo en el tono de su voz indicaba que ya le habían echo esa pregunta.
- No creo que sus chicos y usted tengan nada que ver. Creo que ha hecho un gran trabajo con todo esto pero ambos sabemos que hay monstruos que no les interesa en lo más mínimo.
- Y otros que están tan desesperados que no dudarían en volver a sus antiguas vidas.- declaro derrotado, como si fuera culpa suya no haberlos podido salvar.
Fue entonces cuando me senté.
- Lo más probable es que los Nightmares vengan para reclutar soldados si es que no lo han intentado ya. Y los que no se unan a ellos representaran un problema y ya ha visto como les gustan resolverlos.
- ¿Y que quiere?
- Su ayuda. No puedo prometerle protección de ningún tipo y sinceramente no creo que la necesite. Cualquier Nightmare que tratara de atacarle tendría que pasar por encima de hasta el ultimo de sus chicos antes de poder siquiera tocarle un pelo. Yo no dispongo de tantos recursos por lo que si tratan de contactar con sus chicos o estos averiguan algo por algún rumor que les llegue a través de otros monstruos le agradecería que me informase siempre y cuando no tenga que poner en peligro la vida de ninguno de ellos para obtener la información.
- Traduciendo, quiere saber lo que se comenta en “radio monstruo”.
- La información es poder y siendo sincero, no tengo ni la más remota idea de cómo conseguirla.
- ¿Eso es todo?
- Veamos...- repase los puntos de la conversación esperando no haberme dejado nada en el tintero.- Si, creo que eso es todo.
- ¿Nada de amenazas ni nada por el estilo?
- Prefiero usar el “por favor” y “gracias”. ¿Por qué sabe? A la larga suelen ser más efectivos.- le confesé como si fuera uno de los grandes secretos que tenemos los superhéroes.
- De acuerdo.- sacudió la cabeza como pensando en sus opciones.- Le diré todo lo que sé.
 
 
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17 December 2009 @ 11:38 pm
- ¡Será posible...!- maldijo el humano dejando la discusión con Goldter y caminando con paso decidido hacia el telefonillo que había en la pared mientras unos pequeños trozos de yeso caían del techo. Marco unos números y espero pacientemente.- ¿Se va a quedar ahí mucho tiempo?- quiso saber mirando en mi dirección.
Mire en su dirección dejando de cubrirme la cabeza con los brazos.
- Supongo que no.- comente saliendo de debajo de la mesa viendo que todo el mundo se comportaba con absoluta normalidad y tranquilidad.- ¿Suele pasar esto muy a menudo?
- Demasiado.- suspiro con resignación expresión que cambio cuando alguien debió contestar al otro lado de la línea.- Por fin. Vamos a ver, ¿cuántas veces os he dicho que no hagáis explotar nada a partir de estas horas?... Porque para vosotros experimentar y explotar parece ser lo mismo... Pues por lo menos haced el favor de hacerlo cuando no este yo en casa...
Oí como el ascensor se detenía en aquel piso para apenas un par de segundos hacer su aparición un huracán de plumas bastante enfadado que se dirigió hacia el humano alzando una garra en su dirección y deteniéndola a escasos centímetros de sus ojos.
- Estoy en ello.- se le adelanto el humano señalando el teléfono.
- Dile a esos cientificuchos que como me vuelvan a molestar desearan haber muerto a manos de algún héroe de pacotilla.- gruño la arpía.
Y que coste que no lo digo en el mal sentido de la palabra, es que era realmente una arpía. Era como si a Megan tuviera manos y pies en forma de garras de pájaro así como unas largas y brillantes alas en su espalda con las debía volar majestuosamente y cuyas plumas se extendían a los largo de los brazos.
Mi mente friki no tardo más que unos segundos en catalogarla como una de las Harpy`s sisters. Lo que no sabía es que alguna hubiera sobrevivido.
Aparte de esos detalles podía pasar por una humana bastante guapa y con un pelo bastante llamativo que se movió como en un anuncio de champú cuando el humano me señalo y giro la cabeza en mi dirección.
Su reacción fue inmediata. Dio un salto hacia atrás lanzando un chirrido bastante molesto y adoptando una posición con la que me alegre de llevar un casco puesto que cubriera mis ojos. Fue como ver a un pájaro que acabara de encontrar a una serpiente en su nido.
- Hola.- salude levantando una mano procurando sonar muy amigable aunque casi sin voz.
- Adentro.- ordeno dándole un empujón al humano introduciéndole en el interior de la cocina y cerrando la puerta en donde fue obvio que tuvieron una enorme discusión.
Así que me quede allí de pie junto a un monstruo de dos metros al que no le caía bien con armadura dorada y una espada enorme sin contar con la decena de monstruos que me observaban.
Me sentía como en mis primeras entrevistas de trabajo y sin saber como romper el hielo.
- Bonito apartamento.- comente tras observar la decoración sin saber a donde mirar exactamente.
- Sí, lo es. Y procuremos que lo siga siendo, ¿entendido?- gruño pasándose la espada de una mano a otra.
- Vale.- acorde con un hilito de voz.
Al cabo de unos minutos de unos minutos que la verdad se me hicieron eternamente incómodos salió el humano de la cocina.
- ¿Por donde íbamos?
- ¿Podríamos hablar en un lugar algo más tranquilo?- pedí procurando que no sonara mucho a suplica.
- Claro. Sígame.
 
 
catastrophe23
15 December 2009 @ 01:04 am
Si os digo que en cuanto dije lo de Ultra Rider Manta sentí como si cientos de ojos expectantes me observaran desde todos lados durante el par de minutos que estuve esperando no os exageraría nada de nada.
Alce los ojos procurando que nadie lo notara y pude observar movimientos y sombras tras las persianas y ventanas de todo el edificio.
La sensación por la que venia acompañada no era la de un superhéroe que se fuera a meter de cabeza en una base enemiga, era más bien lo que debía sentir un lobo cuando encontraba la forma de entrar en el corral de las ovejas.
Abrí la puerta y entre al interior de la urbanización. Tenia un pequeña pista donde se podía jugar al fútbol y al baloncesto así como una piscina en donde poder hacer un par de largos. Oí como unos chapoteos procedentes de su dirección y por el rabillo del ojo observe unas figuras asomándose de su interior. Procure no girar la cabeza en su dirección para no asustarlos más de lo que ya estaban.
Exactamente.
Estaban asustados.
Y no era para menos. Con lo que se habían esforzado para tratar de llevar una vida normal y dejar atrás sus pasados en busca de un futuro que no fuera morir en combate contra un grupo de héroes, ahora aparecía uno de esos tíos disfrazados en su refugio.
Empecé a rezar para que ninguno de ellos presa de un ataque de histeria se lanzara contra mí.
La puerta de entrada al edificio se encontraba abierta, entre luchando contra aquella horrible atmósfera de aprensión y entre al ascensor notando como me llegaban unas miradas desde la escalera acompañadas de ligeros susurros. Esperaba que todo aquello acabara cuanto antes, me empezaba a sentir como si fuera un autentico criminal.
Al llegar al quinto piso me sentí manta muerta cuando al abrirse las puertas un enorme ser dos metros portador de una brillante armadura dorada y una espada plateada capaz de partir el ascensor en dos conmigo dentro se presentó ante mí.
- Sígueme.- ladro con susurro que bien podía haber pasado por “escoria”.
Le seguí procurando evitar que mi lado friki se desmadrara por conocer a Goldter en persona. Había sido el brazo derecho de uno de los villanos más malvados de toda la historia llegándose a enfrentar contra tres grupos de héroes y ni siquiera entonces pudieron acabar con él, solo herirle lo suficiente como para derrotarle y hacerle cambiar de modo de vida.
“Tú tranquilízate, y hagas lo que hagas procura no pedirle un autógrafo” tenia que ordenarme mentalmente.
Le seguí hasta el interior de uno de los pisos, en medio de la entrada se detuvo de golpe y se giro para mirarme fijamente con aquella cara mitad dragón mitad león alzando la espada hasta ponerla a menos de un centímetro de mi casco.
- Como se te ocurra atacar a alguno de los seres que están viviendo aquí te...
¡Clonk!
Un humano se le había acercado por detrás propinándole un golpe en plena cabeza que sonó como una campanada.
- Tendrá que disculpar a Goldter. Es un poco cabezón y sin modales en absoluto.
No podría ser más que un par de años mayor que yo y aunque su aspecto era bastante normal no tenia la pinta de ser el típico hijo de multimillonarios.
- ¡¿A que ha venido eso?!- exigió saber Goldter encarándose con él con las manos aún en la cabeza.
- Eso ha venido a que te he dicho muchas veces que hay que ser amable con los invitados y no amenazarlos de muerte pero si no es a golpes las cosas no te entran.- al mismo tiempo que le decía eso le metía los dos en los agujeros de la nariz.
- Eso es porque tú no tienes dos frente y has invitado a un maldito superhéroe.- soltó la espada y le tiro de las mejillas.
- Esto...- empecé a decir tímidamente ante lo que daba la sensación de ser dos niños peleando.
- Un segundo, que estamos en medio de una pequeña discusión.- me tranquilizo el humano sin darle la mayor importancia.
La cual finalizo cuando una explosión hizo retumbar todo el edificio.
 
 
catastrophe23
10 December 2009 @ 10:50 pm
Si después de todo aquello aún hubiera gente dispuesta a creer que los chicos estaban aliados con los Nightmares era para darles una somanta de palos que iban a estar morados el resto de sus vidas.
Por eso cuando volví horas más tarde a la tienda para espiarles llevando mi traje de Mantaman, me sentí bastante culpable. Decidí venir con el traje puesto que aunque llamaba la atención algo más mi ropa de calle, también era cierto que si los chicos me pillaban espiándoles no me reconocerían y no tendría que inventar ninguna excusa tonta, únicamente les tendría que decir la verdad acerca de mi búsqueda de respuestas sobre lo que estaba pasando.
Me situé en un callejón cercano desde el que tenia una buena vista de la tienda y estaba cubierto por unos contenedores de basura, hasta incluso encontré una silla algo destartalada (algo lógico teniendo en cuenta que estaba al lado de uno de los contenedores) donde poder sentarme mientras esperaba.
Este trabajo cada día que pasa me parece aún peor que el anterior. Empiezas con peleas a muerte que no vienen a cuento, luego tienes que mentir a tus padres, seguidamente espías a tus amigos para obtener respuestas a unas preguntas que ni sabes cuales son lo cual dificulta un montón el trabajo de encontrar respuestas... ahora como acabe viendo programas del corazón cuelgo el traje pero en el cubo de la basura...
No si al final mi padre va a tener razón con eso de que durante las vigilancias de tanto darle vueltas al coco por el aburrimiento se te pueden ocurrir algunas ideas bastante raras.
Media hora de la hora de cierre, los tres salieron de la tienda y tras cerrarla se fueron caminando charlando tranquilamente hasta la parada del autobús.
- Puede que a lo mejor me hubiera venido bien tener un vehículo propio para situaciones como esta.- al cabo de cinco minutos un autobús se dirigió hacia la parada y más de la mitad de las personas incluidas los chicos se pusieron a la cola.
- Un momento, si van a tomar el 64...- salí disparado hacia la derecha esperando llegar a tiempo.
Cerca de allí paraba el 53, que compartía el tramo final de la ruta del 64, si tenia la suerte de tener a la Gran Manta estaba de mi lado podría llegar a tiempo y seguirles.
Y allí se encontraba el 53, deteniéndose en ese momento en su parada.
Otras cuatro personas y yo logramos llegar justo a tiempo, ni que decir tiene que mi presencia resulto algo chocante. No esta muy acostumbrada la gente a esto de ver a un héroe en transporte publico y menos en autobús.
- Buenas noches.- salude mientras usaba el billete.
Sintiéndome muy, pero que muy incomodo por tantas miradas me fui a sentar a algún asiento libre.
- ¿Qué pasa, Mantaman? ¿Tienes el mantamóvil en el taller?- grito un chaval con pintas y el coro de amigos con el que iba estallaron a carcajadas.- ¿O es que no tienes dinero ni para uno de segunda mano?- nuevas risas por parte del grupo.
- Eso es muy gracioso teniendo en cuenta que ambos vamos en el mismo autobús, ¿no te parece?- replique a mi vez dándole un corte que hizo que se sentara y se callara hasta encontrar una nueva replica.
- Pero es que yo no soy un superhéroe.
- Ni te van a confundir con uno, así que tú tranquilo.
Después de aquello el viaje continuo sin problemas, aunque le amargue el resto del día al chaval, desde donde estábamos podía ver sin problemas al 64 que iba delante nuestro.
Al cabo de un cuarto de hora se bajaron del autobús, había otra parada cerca de allí, podía bajarme en ella sin perderles de vista aunque creía haber descubierto ya el objetivo al que se dirigían. Un edificio de apartamentos junto a un parque que estaba como a cierta distancia de los otros edificios ya que prácticamente estaba en el limite justo de la ciudad.
Baje del autobús observando como los chicos se dirigían hacia él y entraban por la parte de atrás. Espere casi otro cuarto de hora antes de dirigirme a la parte delantera del edificio y detenerme frente al telefonillo sin saber a que piso llamar. Decidí probar suerte con el piso en el que vivo.
- ¿Diga?- contesto una voz masculina.
- Buenas noches, me gustaría hablar con el señor Edward Primertore un momento si no es mucha molestia.
- ¿De parte de quien?- aquello significaba que había acertado de lleno.
- De Ultra Rider Manta.
Aquello hizo que se cortara la comunicación durante un par de minutos, tanto que creí que no iba a conseguir nada más por la vía diplomática.
- Adelante, pase. Le espero en la quinta planta.- respondió una voz masculina algo más joven.
 
 
catastrophe23
03 December 2009 @ 10:35 pm
Después de que se me pasara el disgusto más que nada debido al dolor que sentía en las manos decidí que sería más practico terminar de curarme las manos.
- Son en momentos como este cuando no puedo evitar preguntarme una y otra vez como es posible que le dieran una pistola. Que le dieran una placa es lógico porque la chica tiene cualidades, ¿pero darle un arma de fuego a una psicópata con graves dificultades para controlar su iré? Me parece que estuvieron muy poco finos los que hicieron su perfil psicológico.
- No te creas, hemos conocido policías y héroes mucho peores que ella.- comento Ekwer con aire fatalista.
- Y no eran tan atractivos como ella.- me aseguro Tdjicun.
- Bueno, al menos esta vez no me ha esposado.- ambos se me quedaron mirando fijamente.- Es una larga historia la cual básicamente puede resumirse en que le gusta meterse conmigo.
- Según mi experiencia con los humanos, eso es bueno. Significa que acabareis juntos. Suele ocurrir muy a menudo.- comento Ekwer.
- No, no lo creo. Vivo en un sexto.
- ¿Y eso que tiene que ver con el cortejo amoroso entre humanos?
- Pues que antes me tiraría por el hueco del ascensor que salir con ella.- aquella conversación me empezaba a dar nauseas por lo que trate de ir al tema que me había traído hasta allí creyendo haber encontrado la forma de alcanzar mi objetivo.- Es que ni siquiera conocer “Ley de amnistía de engendros rehabilitados” con lo que le costo a Edward Primertore conseguir que la aprobaran.
- Sí, Ed puede llegar a ser muy cabezota.- reconoció Tdjicun.
- Creo que es el único hijo de millonario que puede considerar la idea de adoptar y cuidar monstruos como una buena obra.- tuve que admitir.
- No te creas, muchos humanos lo hacen, claro que generalmente lo suelen llamar “guardería”.- declaro seriamente.
- Más que nada lo hizo porque se sentía solo. Con sus padres millonarios siempre fuera de casa y que nunca se ha llevado bien con los otros hijos de millonarios pues cuando encontro a Goldter malherido creo que ni se lo pensó a la hora de llevárselo para cuidarlo como si fuera un cachorrito malherido y abandonado.- explico Ekwer.
- Siempre he querido encontrarla.- confesé dejándome llevar por mi lado friki.- Con todos esos seres de ciencia-ficción corriendo en libertad por los extensos y majestuosos jardines de la enorme mansión.
- Que aunque seamos monstruos no vivimos en un área protegida como si fuéramos animales salvajes.- me hizo ver Ekwer.
- Cierto, no vivimos en la casa de sus padres en las afueras. Vivimos con Ed en el bloque de apartamentos pertenecientes a sus padres como si fuéramos seres normales salvo los cuadrúpedos que lo hacen en el parking porque así tiene más espacio para correr y esas cosas...- continuo Tdjicun.
Ekwer le dirigió una mirada de “estas hablando demasiado” pero ignore la mirada y continué como si no hubiera revelado algo de vital importancia.
- ¿No ha sido bastante con que esa loca me haya destrozado las manos como para que vosotros lleguéis vayáis y destrocéis mis sueños frikis?- al mismo tiempo que preguntaba conseguir arrancar un cacho de uña de una de las heridas.- Mira que bien, le he roto una uña. Lastima que no sea de las que están obsesionadas con la manicura.
- Creía que el sueño de todo friki era conseguir una cita con alguna superheroica de esas que suelen llevar minifalda y trajes ajustados.- replico Tdjicun.
- Sueños frikis con posibilidades de que lleguen a cumplirse alguna vez.- matice.- Mejor me voy antes de que me destroceis algún sueño más y encima echen la bronca en el curro. Oye, ¿estos son nuevos no?- pregunte señalando una caja con sobres que había sobre el mostrador.
- Si, lo han traído hoy mismo.
- “Dinowars, colecciona y crea a tu equipo de super soldados dinosaurios entre los invencibles T-Rex, los imparables Triceraptors, los astutos Velociraptores y muchas más razas cada una con sus habilidades únicas que ayudaran a tu escuadrón a ser los ganadores de la Dinowars”- leí lo que ponía en la parte de atrás del sobre.- Sonar suena genial. Me llevo uno a ver que tal salen.- deje el dinero sobre la mesa y me despedí de ellos.- Ya os comentare el sábado.
- Hasta el sábado.- se despidieron.
Cuando fui a salir casi me choco contra Chilloff, ni me había dado cuenta de que había salido de la tienda. Antes de poder despedirme de él, puso algo en mis manos. Se trataba del gashapon que me había quitado Megan y él había recuperado.
- Muchas gracias.- le agradecí sinceramente con lagrimas en los ojos a punto de echarme a llorar de nuevo.
Me dio una “palmada” en el hombro y se metió en el interior de la tienda.
 
 
catastrophe23
01 December 2009 @ 10:01 pm
Antes de que terminara de sonar el segundo tono la persona al otro lado del auricular contesto.
- ¿Papá?- pregunte esperando que no fuera mi madre quien lo hubiera cogido.
- ¡Dame el teléfono!- exigió de pronto Megan olvidándose completamente del tercer grado que estaba sometiendo a los chicos y volviéndose hacía mí.
Usando a Chilloff como protección corrí a su alrededor seguido de cerca por Megan que trataba de quitarme el teléfono. Cualquiera que llegara en ese momento y nos viese se llevaría la impresión de ver a dos niños peleando alrededor de un adulto.
- Sí, dime.
- Lamento molestarte a estas horas pero es que me he encontrado con tu compañera, la cual parece que entre los muchos términos que desconoce se encuentran los de “hostigamiento” y “Ley de amnistía de engendros rehabilitado” ya sabes esa que prohíbe tratar como delincuentes culpables a los monstruos redimidos.
Aquello ultimo lo dije en voz bastante alta esperando que Megan lo oyera, pero estaba demasiado ocupada tirándome al suelo y echándoseme encima mientras trataba de arrancarme el móvil de las manos clavándome las uñas.
- Aaahhh, pódate las garras arpía.- no pude evitar gritar por el dolor, pero me negué a soltar el teléfono.
- Dile que se ponga.- oí decir a mi padre con aire cansado.
- Es para ti.- comente poniéndole el teléfono en la oreja.
Se puso en pie y se alejo al otro lado de la tienda llevándose el teléfono con ella. Chilloff y Tdjicun me ayudaron a ponerme en pie.
- Aquí esta el botiquín.- anuncio Ekwer sacándolo de debajo del mostrador.
- ¿Para qué?- pregunte extrañado y vi que me miraba la manos, baje la vista y vi que el dorso estaba cubierto de arañazos y sangre, mi sangre para mas señas.- Mama.- gemí yendo junto al botiquín.- Oye, lo tenéis muy bien equipado.
- Normal. Acuérdate de la final de Warhammer del año pasado.
- Madre la que se armo.- recordé, y todo porque al caer el dado de la mesa quedo entre dos números.
- Habéis tenido suerte, frikis de pacotilla.- comento Megan de bastante mal humor después de que mi padre le echara la bronca.- Pero la próxima vez...
- Si hay una próxima vez que lo dudo mucho, más te vale que mi padre este contigo para evitar que la vuelvas a cagar.- la corregí haciendo caso omiso de su amenaza ya que sabía de sobra que no volvería a venir ella sola, no después de la bronca de mi padre.
Se dio la vuelta de peor humor y durante un pequeño instante me sentí muy bien conmigo mismo tras su derrota, hasta que llego a la puerta de la tienda.
- Casi se me olvida.- recordó en el ultimo instante sacándose el gashapon que me había quitado del bolsillo.
Abrió la puerta de la calle y cuando estuvo totalmente segura de que la prestaba toda mi atención lo arrojo a la calle con toda la mala leche que tenia en el cuerpo.
- Que puntería. Lo ha colado por la boca del desagüe.- comento Ekwer mirando por la ventana del escaparate.
- Ya ves tú que cosa.- me cruce de brazos y mire para otro lado cerrando los ojos como si no me importara en lo más mínimo.- Que sepas que lo tenia repe.
- Ya nos veremos, canicas.- se despidió cerrando la puerta tras de sí.
- ¿Pero ese no era uno de los que te faltaban?- recordó Tdjicun.
- Sí.- deje de fingir que no me importaba y apoyándome en Chilloff empecé a llorar a moco tendido.- Que monstruo.- Chilloff me dio una palmadas con su tentáculo para decir que “no pasa nada, ya te saldrá de nuevo”.- Y encima se ha llevado mi móvil.
 
 
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26 November 2009 @ 10:29 pm
Si algo podía caracterizar la tienda de Tdjicun, Chilloff y Ekwer, es que allí siempre se podía respirar un buen rollo en el ambiente que te hacía sentir como si en vez de entrar a una tienda a comprar fueras a casa de unos amigos para comentar las ultimas novedades.
Y si algo podía caracterizar a Megan es la de asustar y aterrorizar a cualquier cosa, incluso aunque fuera un espíritu ya que cuando ella entro y se dispuso a interrogar a los chicos fue como si aquel espíritu de buen rollo decidiera que era un buen momento para irse a tomar el café de la mañana.
- Muy bien, panda de monstruos de circo. Ya estáis desembuchando todo lo que sepáis sobre los ataques que han estado ocurriendo recientemente u os cierro este maldito chiringuito para perdedores.
Nada más decir aquello abandone el plan de escuchar y dejar que fuera ella quien sacara la información por mí y me vi obligado a intervenir.
- No tienes ningún derecho a hacer eso.- para cuando aquellas palabras terminaron de salir de mi boca de alguna forma me había puesto entre Megan y los chicos como si con mi sola presencia pudiera atraer la atención sus ataques.
Mi parte racional me advirtió de que me estaba comportando como lo haría Ultra Rider Manta, pero dado que últimamente no le hacia caso a aquella parte de mí pues como que no elegí este momento para empezar a hacerle caso de nuevo.
- Tú no te metas. Esto es un asunto de la policía.
- Precisamente por eso. Si te quieres arruinar la vida me parece muy bien, pero no permitiré que arruines la de mi padre o la de mis amigos.
- ¿Amigos?- se echo a reír sin ganas.- Solo un maldito friki como tú podría considerar a esos monstruos como sus amigos.
- No te pases ni un pelo. Monstruo es una palabra que se usa de una forma muy genérica cuando debería usarse de una manera más especifica.- comente procurando darle el suficiente énfasis a mis palabras para que se diera cuenta sobre lo que pensaba acerca de quien creía que era el único monstruo en aquel sitio.
- Por culpa de un monstruo como él un montón de mis compañeros murieron ayer.- señalo rabiosa a Ekwer.
- Y si tu te molestaras en hacer tu trabajo sabrías que el monstruo de ayer era un Killchine unas maquinas con una avanzada I.A. construidas por el Imperio...
- ... por el imperio sethkerot con la única misión de conquistar planetas para el triunfo y gloria de su oscuro emperador.- termino recordando lo que le dije ayer.- Ya tuve ayer una clase sobre monstruologia.
- Pues esta es la segunda lección: Ekwar pertenece a los Biominators, una raza de robots vivientes nacidos por la gracia del dios maquina Crafterd. Era así, ¿no? Crafterd.- me gire hacia Ekwar para buscar confirmación ante lo cual asintió.- Vale, es que a veces me confundo con el nombre.
Megan, cansada ya de tanta clases (a fin de cuentas nunca fue lo suyo eso de estudiar) me lanzo una de sus miradas asesinas y dio un paso en mi dirección haciendo que mi cuerpo reaccionara dando un paso lateral hacia atrás a la izquierda y luego otro paso lateral hacia atrás a la derecha quedando de esa forma detrás de Chilloff que era el más alto de los tres.
Una cosa es que no le hiciera mucho caso a mi parte racional y otra muy distinta a la que se encargaba de la autoconservación después de haber ignorado a la primera.
- Lo siento, chicos.- dije con un hilito de voz.- Así que creo que mejor voy a llamar a los refuerzos.- comente en voz baja sacando el teléfono móvil.
 
 
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24 November 2009 @ 10:13 pm
Si bien era cierto que cabía la posibilidad de que el reclutamiento del Killchine fuera algo único y que no volviera a repetirse, también era cierto que los Nightmares podían estar procediendo a reclutar a otros monstruos.
Y dado que no tenia ni la más mínima idea de cómo recurrir a antiguos superhéroes, tendría que echar mano de mi única fuente fiable y disponible.
Un trío de antiguos monstruos.
Así que tras salir de la oficina me fui rumbo a la tienda de comics pensando en la forma más practica de abordarles.
La mayor parte de mí quería ir por la vía directa, decirles que yo era el ultra rider manta y que si me podían dar alguna información que me sirviera de ayuda acerca de los Nightmares o incluso de mis propios poderes. Es una lastima que la parte que se oponía a ese enfoque fuera igual o más grande debido sobre todo a dos factores. Uno era que superhéroes y monstruos no solían llevarse muy bien y principalmente porque no quería ponerles en peligro, quien sabe lo que podrían hacerles por tratar de ayudar a un superhéroe.
El que pudieran estar trabajando o lo hicieran en un futuro para los Nightmares o para cualquier otra fuerza del mal me resultaba tan descabellado que no es que lo rechazar de pleno si no que ni se me llego a pasar por la imaginación.
Por lo cual tendría que optar por un enfoque algo más indirecto.
Pero antes que nada...
Me pare frente a la maquina de gashapones de la entrada para ver si hoy tenia algo de suerte.
- Por favor... por favor... por favor...- suplicaba mientras giraba el mando hasta que cayo la bola. Al recogerla pude comprobar si abrirla que era uno de los que me faltaban.- ¡Bien!
La alegría que sentí se esfumo cuando alguien me quito el gashapon de las manos con un:
- ¿No deberías estar trabajando en vez de perdiendo el tiempo con estas chorradas?
Salte hacia atrás tan deprisa que me tropecé con la maquina y me caí al suelo de culo.
- ¡Me... Megan, ¿qué estas haciendo aquí?!
Nada más hacer la pregunta llegue a la conclusión de que ambos estábamos allí por la misma razón, aunque seguro que ella iba a emplear métodos menos agradables y sutiles para conseguir su información.
- Trabajar. Si es que sabes que significa esa palabra.- comento dirigiéndose al interior de la tienda.
- Es... espera, eso es mío. Devuélvemelo.- casi le suplique poniéndome en pie y siguiéndola al interior de la tienda.
Para ser una policía, que poco sabe esta mujer de “Propiedad ajena”.
- ¿No me digas que por fin has ligado?- pregunto Tdjicun asombrado al vernos entrar.
- Dejemos las cosas claras desde el principio. Una cosa es que se me dé de pena ligar, pero nunca voy a estar tan desesperado como para llegar hasta ese punto.- declare señalando a Megan como si fuera la cosa más horrible del mundo antes de que pudiera abrir la boca por lo cual me di prisa en continuar.- Antes que nada, os advierto que es una policía psicópata y amargada de la vida por lo que será mejor que tengáis cuidado u encontrara la forma de pegaros un tiro en defensa propia. Ah, es una antigua amiga de mi hermana y he tenido la desgracia de encontrármela en la entrada, así que me hace tan poco gracia o más que este aquí.
Comente tratando de pasar de largo de la que se iba a armar, aunque procurando tener bien atento el oído.
 
 
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19 November 2009 @ 10:28 pm
Al recobrar el conocimiento comprobé que seguía bajo la furgoneta aunque conforme me dolía el cuerpo hubiera preferido despertar en la cama de un hospital pesé a todo lo que ello hubiera implicado.
No sabía cuanto tiempo había pasado desde mi perdida de conocimiento. Aún había luz pero la presencia policial había disminuido bastante, los que quedaban eran casi todos de la policía científica recogiendo pruebas. Mejor sería que me fuera de allí antes de que me encontraran.
Salí de mi escondite procurando ahogar los gemidos de dolor que me provocaba mi contusionado cuerpo protestando para que le dejara descansar un par de horas más aunque fuera allí tirado.
Si lograba salir de allí lo primero iba a ser ir a casa a dejar el traje, luego ir al hospital para una pequeña revisión no tuviera algo roto aunque lo dudaba, pero ya que iba al hospital pensaba seriamente en pasarme por el departamento de psiquiatría. Con un poco de suerte dictaminarian que había perdido el juicio y me mandarían unas pastillas o una bonita camisa de fuerza a juego con una celda acolchada cualquier cosa que evitar volver a pelear contra un monstruo hasta el punto de perder el conocimiento y despertar tirado en cualquier parte totalmente echo polvo.
Porque ya me había pasado dos veces.
Dos.
Y os lo repetiré de nuevo. No hay dos sin tres y a la tercera va la vencida.
Desgraciadamente, tras tantos años conviviendo conmigo mismo llegue a la conclusión de que fuera la tercera, la cuarta, la décima o las que fueran, me levantaría mientras hubiera gente en peligro ya que como diría cualquier Ultra Rider, “Es lo que hacemos.”
Así que con mucho cuidado y precaución, logre escapar de allí especialmente porque la policía estaba más interesada en que nadie entrara que en que nadie saliera.
Una hora más tarde me encontraba en el hospital siendo atendido por tercera vez por el medico nuevo.
- ¿Y ahora que te ha pasado?- pregunto con aire cansado al verme.
- Me ha atacado una escalera mecánica.- solté así de simple con toda la naturalidad del mundo.
- ¿No habrás estado viendo la película de “La revolución de las maquinas” demasiadas veces?
- No, es verdad. Me ataco.- comente levantando la pierna para que viera el desgarro de mis pantalones que me hizo la escalera mecánica antes de que mi vida empezara a complicarse.- Me engancho de los pantalones y me tiro al suelo. Me caí sobre los escalones golpeándome el pecho y el estomago, creo que me ha roto un par de costillas. Además luego se me cayo un gordo encima que...
- Esta bien, esta bien. Mandare que te hagan una radiografía.- comento dándose media vuelta para evitar oír el resto de mi historia.
Las pruebas revelaron lo que ya había sospechado. Ningún hueso roto, pero las costillas habían quedado algo magulladas así que me ofreció un par de días de baja para que descansara y me mantuviera alejado de las escaleras mecánicas pero tuve que rechazarlos por muy tentador que fueran. Faltar tantos días al trabajo no era muy aconsejable si quería seguir recibiendo mi sueldo a fin de mes durante bastante tiempo.
A media mañana del día siguiente volví a acercarme al despacho de Sheyla para comunicarle que tenia que recoger los documentos que fui a llevar ayer. A través del reflejo de la ventana pude ver que estaba chateando por el messenger y por su cara seguro que era con algún chico por lo que me volvió a despedir con un gesto de la mano, eso o estaba apartando alguna mosca.
- Ya te escaqueas.- dijo Victor sin que fuera una pregunta para nada mientras me acompañaba al ascensor llevando unos informes en la mano para disimular.
- Voy a investigar. Puede que lo de los demonios Necrotikres fuera casualidad, pero lo del Killchine desde luego que no lo ha sido.- llame al ascensor.- Así que voy a ver si consigo reunir algo de información.
- ¿Dónde?
- ¿Dónde va a ser?- replique mientras se abrían las puertas del ascensor y me metía dentro.- Del único sitio que conozco más fiable que internet.
 
 
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17 November 2009 @ 11:47 pm
Odio a Megan.
Es oficial y algo que todo el mundo sabe, la odio con todas mis fuerzas desde el día en que por su culpa perdí la mandíbula. Antes solo me cai mal porque siempre se estaba metiendo conmigo, pero desde aquel día la odie a muerte.
Y que me quitara mis colecciones de Ultra Rider no mejoro lo que sentía por ella lo más mínimo.
Pero una cosa es que la odiara a muerte y otra cosa es que la mataran.
Así que tuve que correr hacia el Killchine alcanzo mi brazo derecho y empecé a dispararle al cuello rezando para que la Gran Manta guiara mis clavos e impactaran en el blanco.
No sé si la Gran Manta escucho mis suplicas o tan solo fue suerte que volviera a fallarle el mecanismo del cuello pero al girar la cabeza bruscamente fallo el disparo por muy poquito, lo suficiente como para que le rozara y la tirara al suelo sin dañarla.
Lo único que sé y que importa es que pude lograr llegar hasta él antes de que pudiera realizar el segundo disparo y golpear su único brazo con mis barras para desviar el siguiente disparo.
- ¿Me abandonas por una tía buena?- le pregunte incrédulo soltándole una lluvia de golpes en las partes donde había perdido el blindaje.- Estoy acostumbrado a que eso me lo hagan mis amigos, pero que lo haga un monstruo contra el que estoy combatiendo eso ya es pasarse.
No creáis que porque le faltara un brazo y no pudiera controlar su cabeza ya se le podía declarar oficialmente derrotado. Seguía demostrando unos reflejos, fuerza y agilidad muy superiores a las mías ya que paraba casi los dos tercios de los golpes que le lanzaba y logro precipitar el final cuando pudo detener ambas barras con un par de sus pinchos semi-amputados tras lo cual con un brusco giro partió en dos ambas barras.
Rompiendo de esa forma mi defensa, me sujeto del casco con la mano guiándolo directamente hacia su rodilla. El tremendo golpe me derribo dejándome medio k.o.
- Esta me la pagas, chatarra oxidada.- oí que gritaba Megan acompañado del sonido de disparos.
Gire la cabeza lo suficiente como para ver que se había puesto de pie y que ahora una parte de su melena era más pequeña que la otra.
Los impactos de bala no le hicieron nada y todos rebotaron inofensivamente salvo uno que le dio en el cuello haciendo que se detuvieran sus bruscos movimientos de cabeza.
- ¡¿Quieres dejar de fastidiarme la existencia?!- grite enfadando en su dirección.- Que cabreo se va a pillar Ridli cuando se entere.- comente cuando al tratar de incorporarme vi las barras rotas.- Las acababa de estrenar.- le informe saltando hacia delante, rodé por el suelo para recoger dos pedazos de los pinchos que le habían volado las fuerzas especiales y se los incruste en el estomago.
Una táctica excelente que se llevo como premio una patada en el estomago que me mando volando por los aires y un par de disparos que esquive usando toda mi suerte y habilidad provocando que el Killchine volviera a apuntar a Megan.
Salte en plancha interponiéndome entre la bola de energía verde y Megan. El impacto me acertó en todo el pecho haciéndome desear no haber perdido mi peto acorazado a manos de Sqlar, pensé en eso y que si me hubiera acertado de nuevo en el estomago no sé si el blindaje hubiera aguantado y ni si quiero oír la respuesta de labios de Victor.
Además el impacto me hizo girar en el aire y acabe estrellándome de nuevo contra la furgoneta cayendo al suelo como un muñeco de trapo muerto.
Estaba más allá del limite de mis fuerzas y aún así me levante.
- Eso ha entrado directamente en el cuarto lugar de mi top ten de malas ideas. Y que conste que el tercer lugar lo ocupa ponerme este traje y luchar contra monstruos.
- Es imposible. Tendrías que estar muerto. Es imposible que puedas permanecer en pie.- declaro tajantemente el Killchine. Aquello iba en contra de toda su lógica y le estaba empezando a afectar.
- Eso es porque creo que el otro día me pase con el almidón.- con una triste sonrisa levante los trozos de pinchos del Killchine que no había soltado en ningún momento. Los brazos me temblaban como si pesaran una tonelada.
- Muerte, pedazo de trozo barro evolucionado.- grito disparando.
Cerré los ojos.
Estaba en paz.
La bola de energía impacto en la punta de las barras. Levante los brazos al cielo. Gire en redondo notando más que viendo como la energía pasaba del color verde al azul eléctrico de mi traje. Al acabar la vuelta, baje los brazos y le devolví la bola convertida en un rayo azulado.
- Aguijón Justiciero.- grite.
El impacto hizo explotar en pedazos al Killchine.
- Mantatransportación.- grite ya casi sin fuerzas dejándome caer al suelo y rodando bajo la furgoneta esperando que nadie me hubiera visto gracias a la explosión.
 
 
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12 November 2009 @ 10:47 pm
Recuerdo más el golpe que sentí en la espalda al impactar contra el lateral de una furgoneta que había allí aparcada que la sensación de salir volando debido a la onda expansiva.
Debido a la explosión se levanto una pequeña polvareda de la cual no fui afectado debido al casco. Me levante como pude con la vista fija en el cráter que había donde hasta hacia apenas unos segundos se encontraba el Killchine.
- Quedas detenido.- dijo una voz entre toses a mi vera.
- Sabía que tenia que haberte quitado la llave de las esposas pero no tenia tiempo para pararme a registrarte.- comente con la vista fija en la escena de la batalla.- No me interpretes mal, aunque hubiera tenido tiempo uno es un caballero y no hace esas cosas.
A fin de cuentas no necesitaba volverme para saber que era Megan apuntándome con la típica arma de repuesto que suelen llevar muchos policías en el tobillo. Entre otras cosas porque se la había notado cuando la había derribado.
- Ni se te ocurra moverte o intentar nada.- había aprendido la lección de antes y estaba a una distancia prudencial.
- Dejando a un lado que eres una persona bastante rencorosa, cualidad que no debería tener un buen policía, tengo que decirte que aún tengo trabajo por hacer.
- Lo único que vas a hacer es ir a la cárcel, maldito hijo de...- alce un dedo en su dirección.
- Un buen policía tampoco dice palabrotas. Y sí me disculpas, tengo que un trabajo que terminar.
- Esa cosa ha volado por lo aires.- tuvo la delicadeza de informarme de lo obvio.
- Esa “cosa” es un Killchine. Un robot súper adelantado construido por el imperio sethkerot con la única misión de conquistar planetas para el triunfo y gloria de su oscuro emperador. En otras palabras más simples para que hasta alguien como tú pueda entenderlo, esa “cosa” es el equivalente a un terminator cargado de esteroides programados con la única función de exterminar humanos. Un tanto lineales y pero muy efectivos.
A medida que hablaba el Killchine empezó a hacer su reaparición saliendo por el escaparate de la tienda que había atravesado cuando la explosión lo arrojo violentamente con ella. Le faltaba el brazo izquierdo y parte del blindaje de la parte izquierda del torso y la cabeza, esto ultimo le provocaba que la moviera bruscamente de la izquierda al centro, como si se hubiera estropeado el mecanismo que le permitía centrar la cabeza.
- Tremendamente efectivos. La única manera de acabar con ellos es lograr provocarles el daño suficiente como para que se active su dispositivo de autodestrucción y se incineren para que no se pueda recuperar su tecnología y ser utilizada en contra de sus creadores.
El Killchine pudo por fin centrarse lo suficiente como apuntarnos con su brazo derecho y disparar. Salte hacía Megan para derribarla de un empujón y quitarla de la trayectoria al tiempo que ella disparaba su arma contra mí. La bala rozo el casco pero sentí como si me hubieran sacudido un golpe con un martillo.
Rodee por el suelo alejándome de ella y procurando orientarme ya que el disparo me dejo algo atontado. Pude oír la voz del Killchine, pero mi cerebro tardo un par de segundos en comprender lo que me estaba gritando.
- ¡¿Cómo te has atrevido a dañar una propiedad del Imperio Sethkerot, asqueroso montón de barro evolucionado?! Me asegurare de llevarle tu cabeza al Emperador.
- Actualízate. Tu querido emperador murió a manos de los M-soldiers hace ya casi quince años.
- El emperador no puede morir y mucho menos a manos de la escoria.- era obvio que estaba programado para seguir con su misión pasara lo que pasara.
Alzo su brazo apuntándome mientras me preparaba para saltar y esquivar el disparo. Entonces, con lo que parecía una sonrisa cruel deformada por sus daños faciales el Killchine cambio de objetivo y apunto a Megan que se estaba levantando.
 
 
catastrophe23
10 November 2009 @ 10:14 pm
Lo primero fue acabar con los terrores nocturnos que quedaban esperando que de esa manera los pocos policías que quedaban pudieran reorganizarse y contraatacar pero los escasos policías que habían logrado sobrevivir más o menos intactos estaban más preocupados en sacar de en medio a sus compañeros heridos.
Tendría que encontrar la forma de darles tiempo para que pudieran conseguirlo y la encontré tropezándome con ella.
- Eh, Killchine de pacotilla, aún tenemos un asunto pendiente.- le recordé tras recoger unos de los rifles especiales del suelo y apuntándole con él.
Y quiera o no, tengo que reconocer que teniendo aquella pedazo de arma en mis manos me sentía mucho más machote.
El Killchine se detuvo en seco cuando iba a rematar a dos policías y se volvió hacia mí.
- Nunca me dejara de asombrarme la estupidez humana.
- A mí tampoco, pero ese ya no será tú problema.- comente asegurándome de tenerle en la mirilla del arma antes de apretar el gatillo.
Y nada.
Ni rayos eléctricos, ni el Killchine desintegrándose en una explosión ni nada de nada por mucho que apretare el gatillo.
- Manta sangrada, ¿no fastidies que he ido a coger una de las que estaban rotas?- no pude evitar preguntar como esperando que mi mala suerte respondiera.
- Las armas están diseñadas para que solo puedan ser utilizadas por los miembros del cuerpo especial de policía.- me advirtió el policía mientras salía corriendo llevando a su compañero herido con él.
- Bueno, al menos no he cogido una rota.- suspire mientras me agachaba para esquivar el puño del Killchine y le golpeaba en el estomago con la culata del rifle.- Hora del plan C.- tuve la delicadeza de informarle en voz alta golpeándole con el rifle en la cabeza.
Puede que no disparara pero seguía funcionando como arma, usándola tanto para atacar como para defenderme deteniendo sus ataques.
- Eres un Killchine, ¿qué haces trabajando para los Nightmares?- le interrogue golpeándole repetidamente en plena cara con la culata del rifle, como si los golpes fueran a reblandécele los sesos los suficiente como para que me contestara.
Cosa que parece que funciono.
- Deberías saberlo. Una nueva guerra esta por venir y como en toda guerra siempre hay quien se beneficia de ella.
- Así que ahora sois mercenarios.- el desprecio en mi voz era más que evidente.
- Matar humanos es mi única meta en la vida. Me da igual quien de la ordenes.
- No os lo permitiré.- no fue ni una promesa ni ningún tipo de juramente, si no una sencilla afirmación.
- Para tu información, patético humano, los muertos pueden hacer muy poca cosa. Así que muere y deja que siga con mi diversión.- grito furioso golpeando el arma con uno de los pocos pinchos que le quedaban partiéndola en dos limpiamente.
Aproveche el impulso del golpe para saltar hacia atrás y poner la máxima distancia posible entre ambos solo para quedar al alcance de sus cañones.
- ¿Alguna otra chorrada antes de morir?- su sonrisa de acero era despreciable pero era mejor mirar eso que ver los cañones de su brazo derecho apuntándome.
- Solo una. Gracias.- comente al tiempo que golpeaba la culata rota del arma contra el suelo.- Llevaba un buen rato intentando romper el arma.
Lo que parecía un pequeño cilindro azul fosforescente eléctrico cayo del arma rota. Lo recogí y se lo lance. El Killchine disparo acertándole de lleno y provocando una violenta explosión cuya onda expansiva me levanto del suelo y me mando volando por los aires.
 
 
catastrophe23
05 November 2009 @ 11:36 pm
Lo primero que se me paso por la cabeza, sin contar con que el universo parece odiar mi simple existencia fue el preguntarles si no tenían nada mejor que hacer que interrumpir en medio de una pelea donde uno de los participantes era un monstruo capaz de volatilizarlos con la ayuda de sus cañones.
Por no decir que detener a la única cosa que evitaba que el monstruo les hiciera eso no era una gran idea, a no ser que quisieran conseguir algún tipo de condecoración póstuma.
Mientras todo eso pasaba por mi cabeza y no por mi boca, fue principalmente que me fueran a descubrir pese a mi modificador de voz.
Eso y que al girar la cabeza para ver que estaba haciendo el Killchine pude ver como era rodeado eficazmente por un montón de agentes de policía espacialmente equipados para enfrentarse contra la amenaza de los Killchine.
Tras rodearle abrieron fuego con sus armas Electrodisruptoras y sus potentes Rompedoras (las cuales eran básicamente unas ametralladoras de mano construidas para atravesar los espesos blindajes de los Killchines) Resulto de los más eficazmente letal ya que en menos de un minuto le volaron por los aires casi todos los pinchos que tenia en el cuerpo.
En cuestión de minutos el blindaje del Killchine pasaría a la historia y él se convertiría en una bonita explosión, al mismo tiempo que yo me dispondría a pasar un tiempo en chirrona, eso si tenia suerte y mi padre no me mataba antes cuando descubriera mi identidad secreta.
Dado que ninguna de ambas opciones eran apetecibles tendría que encontrar la forma de escapar.
- No te muevas.- me advirtió mi padre mientras Megan guardaba su arma y sacaba las esposas.
- Esta vez no.- susurre.- Ojo con la cabeza al caer.- les advertí rodando del coche y cayendo a sus pies.
Entrelace mis piernas con las de mi padre y mis brazos en las piernas de Megan antes de invertir el giro provocando que cayeran hacia delante y que soltaran las armas y las esposas.
Ponerme en pie, quitarles el arma y esposarles fue un visto y no visto.
- Lo siento de verdad. Pero es que no creo que sea una buena idea lo de meterme en la cárcel.
- Ya verás lo que te voy a meter yo cuando me libere.- gruño Megan.
- Las lenguas sucias echan a perder la belleza de mujer.- del capitulo treinta y tres de Ultra Rider Manta.
- Lo que voy a echar a perder es una bota y hasta puede que las dos.
Unos gritos que no tenían nada que ver con los del Killchine interrumpieron la discusión, al menos por mi parte.
Y es que el brillante plan de ataque ejecutado a la perfección se había encontrado con un ligero contratiempo en la forma de tres terrores nocturnos que sin dudar se habían abalanzado sobre los policías para acabar con ellos y romper la formación .
Varios de sus compañeros dejaron apuntar al Killchine y dispararon contra sus compañeros tratando de salvarles, pero aquellas armas que casi habían logrado acabar con el monstruo eran inútiles contra ellos.
Excepto para darle al Killchine de disparar contra ellos ahora que el fuego había bajado su intensidad.
- Me encantaría seguir charlando amigablemente pero tengo un Killchine que destruir.- me disculpe precipitándome hacia la masacre olvidando una vez más cualquier instinto de auto-conservación.
 
 
catastrophe23
03 November 2009 @ 10:46 pm
Se de sobra que debería estar preguntándome que diablos hacia un Killchine acompañado de Terrores Nocturnos, la infantería ligera de los Nightmares. Pero la verdad es que en aquel instante mi orden de prioridades estaba encabezado por “¿y ahora que hago?” junto con un urgente “¿cómo voy a salir de esta con vida?”
Era obvio que en cuanto saliera de mi refugio seria como un blanco de feria para aquel sus cañones y aunque no saliera , ya se encargarían los Terrores Nocturnos de sacarme de allí por la fuerza...
Eso es.
Los Terrores Nocturnos.
Salí del coche directamente hacia ellos impulsado por la locura de mi plan esperando que tuviera el mismo desprecio por su subordinados como solían tener los de su clase.
No tardo ni medio segundo en empezar a disparar contra mí mientras corría hacía él cubriéndome con los Terrores Nocturnos que desaparecían con cada impacto que recibían.
- Gracias por la ayuda.- grite cuando llegue hasta él propinándole un puñetazo en el pecho con todas mis fuerzas.- Por la manta madre...- gemí dando un salto hacía atrás.
“Pero seré gili... ¿A quien se le ocurre golpear con todas sus fuerzas a un ser de metal”- me reprimí sacudiendo la mano sintiendo con ligero terror como me dolía la mano al hacerlo. Solo faltaba que me hubiera roto la muñeca con el primer golpe.
Durante aquel breve recuento de daños, dos Terrores Nocturnos me agarraron uno por cada brazo facilitándole el trabajo a su jefe.
- Demasiado fácil.- grito riéndose saltando hacía mi dispuesto a traspasarme con sus pinchos.
Le hice la zancadilla al terror nocturno de mi derecha e impulse todo mi cuerpo hacia ese lado procurando que cayéramos los tres pero aquello no detuvo al Killchine que continuo se embestida y acabo con el terror nocturno de mi izquierda faltando muy poco para que hiciera lo mismo con mi brazo.
Una vez liberado desenfunde la barra, que es lo que debería haber hecho en primer lugar y golpee al otro terror nocturno en la cabeza velozmente para liberarme. Al deshacerse el terror nocturno y quedar libre de nuevo salte sobre el killchine antes de que se diera la vuelta y así poder atizarle en la cabeza.
Fue como golpear una campana de hierro macizo.
Mucho ruido pero sin provocar daño físico alguno.
- ¿Querías algo?- pregunto girándose.
- Que te largues de mi ciudad de forma pacifica.
- Prefiero acabar contigo de forma violenta.- replico empezando a disparar contra mí para darle mayor énfasis.
Me tire al suelo y rodé disparando a mi vez contra sus cañones con la esperanza de lograr acertar en sus cañones de energía y que explotaran. Objetivo que no logre por muy diversas razones desde el mal equilibrado de mis lanzadores, lo pequeño que era mi objetivo, el viento en mi contra así como mi mala puntería.
Me lance de nuevo contra él golpeando con ambas barras pero ni se molesto en tratar de defenderse.
- Patético. Te enseñare como se hace.
Me agarro por el hombro derecho, puso la boca de sus cañones en mi estomago y disparo haciéndome volar por los aires. Aterrice de espaldas sobre uno de los coches que había allí aparcados con todo el estomago cubierto de una enorme mancha negra.
Me sentía como si un dos rayos hubieran impactado directamente en mi estomago. Casi no podía moverme por culpa del dolor y creo que salía humo de la zona del impacto. Estaba seguro de que no ser por el gel de impacto que había usado Victor a la hora de mejorar mi coraza ahora mismo estaría frito.
- Por la gran manta...- me lamente tratando de incorporarme inútilmente.
- Alto, policía. Estas detenido.- me informo una voz femenina que me era horriblemente familiar.
Me esforcé por abrir los ojos y pude ver a mi padre y a Megan bocabajo y apuntándome con sus armas.
- Definitivamente el universo me odia.
 
 
catastrophe23
29 October 2009 @ 10:42 pm
Menos mal que ya había usado ese truco con anterioridad. La verdad es que era especialmente útil cuando Sheyla estaba realmente cabreada (y me refiero a cabrada de verdad no enfadada como solía estar casi siempre) o cuando la pila de cadáveres cerca del cubiculo de Kaitlyn amenazaba con desbordarse o sencillamente salía algún libro o videojuego interesante y no podía esperar a terminar el turno por temor a quedarme sin él, lo cual me había ocurrido hasta que empecé a usar aquel pequeño truco.
Decir que aquella pequeña trampa me había salvado la vida en innumerables ocasiones no sería decir ninguna tontería.
Conecte la emisora del casco y el modulador de voz del casco pero al ser tan temprano no había nadie a la escucha así que o bien estaban en el trabajo o en la universidad o instituto o bien seguían durmiendo.
El lugar del ataque estaba a apenas dos paradas de distancia pero en aquella ocasión tardaría menos yendo a patas dado que las estaciones hacían una curva para abarcar mejor la ciudad.
Así que prácticamente no habían llegado más que un par de coches patrulla cuando finalmente llegué al lugar aunque había llegado prácticamente sin aliento y con los pulmones ardiendo y con la típica punzada de dolor que te da cuando corres demasiado y no estas acostumbrado.
“Tenía que haber tomado el metro. No se puede llegar a una pelea como si acabaras de salir de una. Esto sería mucho más fácil si tuviera una moto como en la serie o si pudiera volarrrrrrrrrrrggggg”
Aquel pensamiento fue interrumpido cuando empecé a volar de verdad.
El suelo había estallado bajo mis pies provocando que saliera despedido como si me hubieran dado una patada gigante en el trasero. Perdí toda perspectiva de mi situación en el espacio incapaz de identificar donde esta el suelo por mucho que me dirigiera a estrellarme contra él.
De alguna forma instintiva me hice un ovillo como solían hacer los actores especialistas en las series y rodé por el suelo al aterrizar. Desenrollarme y saltar detrás de un coche en busca de protección fue todo uno.
Me incorpore lo suficiente para poder echar un vistazo y tratar de averiguar tanto el origen del ataque como el que me había atacado. Lo primero no pude averiguarlo y lo segundo casi me vuela la cabeza de no haberme dejado caer de espaldas viendo pasar por encima de mí una enorme bola de energía roja que se estrello contra una farola destrozándola por completo.
- ¿Así que tú eres la molesta pulga que tengo que eliminar? Va a ser un trabajo muy fácil.- oí como decía una voz con el típico tono de “dinero fácil y además de forma divertida”
- Eso no te lo crees ni tú.- le grite poniéndome en pie y apuntándole con el lanzador de la mano derecha de forma que pude verle por primera vez, lo cual provoco que volviera a ponerme a cubierto detrás del coche al grito de...- ¡Mantas sagradas!
Mi oponente tenia un cierto parecido con maldito tanque bípedo amante de los pirsin, y cuando digo tanque esta vez lo digo literalmente. Era grande, metálico, con cuatro cañones en la espalda apuntando al cielo y dos más en los brazos y con pinchos casi por todas partes tanto como para asustar como para matar con ellos.
Pero esa no era la razón por la que me había puesto a cubierto de nuevo.
La razón es que aquel ser muy aterrador que fuera no era un Nightmare, aquel ser era un Killchine, los enemigos de los Ecowarrios.
Por lo tanto la pregunta era “¿servirían mis “poderes” para derrotarlo?
- Bueno, si no quieres salir a jugar tendre que enviar a mis nuevos amigos a buscarte.- se rió con aire juguetón.- ¡Terrores Nocturnos, a por él!
- Vale, ya esta liada.- más que un gruñido fue un lloriqueo por mi parte.
 
 
catastrophe23
27 October 2009 @ 12:12 am
Después de aquello no había mucho más que contar, el resto del paseo fue igual que cualquier otro sábado. Salvo que Victor tuvo el detalle de tráeme unas nuevas barras reforzadas y más resistentes para mi traje.
Así que mi plan para el sábado por la noche fue pasarme media noche poniendo las nuevas barras y hacerles unos pequeños ajustes así como darles un par de capas de azul forescente, chatear con mis amigos y jugar al WoW cenando una pizza calentada en el horno.
Curiosamente aquello se parecía a cualquier otro plan de mis sábados por la noche. Tal vez tendría que hacer como el resto de la gente e ir a discotecas a ligar, podía incluso llegar a emplear una de las estrategias casi infalibles que usaba Charles para ligar permanecer ebrio el mayor tiempo posible hasta encontrar a una chica que tenga el mismo grado de alcohol en sangre que tú.
Claro que empezar a beber a mis años pues era tirar por la borda un hígado sano en muy buena condiciones.
“Olvídate de ligar, en estos momentos no quiero los típicos líos que ocurren porque los Nightmares decidan atacar justo cuando había quedado en una cita.”
Odiaba admitirlo pero era prácticamente perfecto para ser un superhéroe. Sin vida social, sin prácticamente amigos a los que poner en peligro, sin una novia a la que dejar plantada cada dos por tres... Las cosas que me hacían de mi vida normal a veces tan vacía era algo bueno a la hora de ponerse el traje. Que ironías de la vida.
En cuanto al domingo pues me pase prácticamente todo el día con el traje puesto y con el oído atento a la radio de la policía esperando que se repitiera un nuevo ataque tal y como había ocurrido la semana pasada.
Así que me pase medio día charlando tranquilamente con Stormy y con Victor entre otros esperando en cualquier momento tener que saltar a la calle en dirección al metro. El otro medio día me lo pase viendo un par de películas y comprobando los episodios de Ultra Riders que me había bajado.
El lunes fui al trabajo sin que nada hubiera cambiando. Bronca de Sheyla, nueva humillación a manos de Kaitlyn, montañas de papeleo y al final vuelta a casa del curro pasándome por el supermercado a hacer unas compras.
El martes más de lo mismo. Un nuevo intento de asesinato por parte de Kaitlyn sin que nadie me ayudase y eso que pedí auxilio, nueva bronca de Sheyla por molestar a los compañeros cuando pedía auxilio, más papeleo y al final vuelta a casa del curro.
El miércoles fue cuando se complico la cosa a base de bien.
Cuando iban a dar las once recibí un mensaje de Victor vía pelota de papel en pleno coco.
- Calla y léelo inmediatamente.- me ordeno justo antes de que le devolviera la pelota con todas mis ganas.
Alise la bola de papel y pude leer el mensaje que había escrito en ella.
“Ataque de Nightmare. Tienes que ir inmediatamente.”
Me quede un par de segundos contemplando aquella nota mientras mi cerebro trataba de comprender que clase de ser podía atacar un miércoles por la mañana. En horario laboral. ¿Acaso no saben que la gente tiene que trabajar?
Mira, a lo mejor ese ha sido el motivo.
Tendría que usar uno de mis ases bajo la manga.
Cogí un sobre de uno de los cajones de mi mesa y me fui al despacho de Sheyla. La puerta se encontraba abierta y pude verla trabajando en su ordenador. Di unos golpes a la puerta para llamar su atención.
- Sheyla, tengo que llevar unos informes urgentes al centro para que me los firmen.- comente moviendo el sobre para llamar su atención sobre él.- Espero volver antes de comer.
- Sí, sí... Vente.- me echo de allí como si fuera una mosca pesada.
No espere más, salí velozmente del edificio recogiendo antes la bolsa del despacho con mi traje de Mantaman y tirando aquel sobre lleno de papeles viejos e informes que Sheyla me había hecho repetir en el primer contenedor de papeles que vi.
 
 
 
 

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