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catastrophe23
17 September 2007 @ 08:16 pm
No sé si la mayoría me conoceréis o no pero seguramente muchos de vosotros habréis oído hablar de mí y no muy bien. No me importa si lo que habéis oído sea bueno o malo pero lo que si me importa es que se hable mal de mi familia o se metan con ella. Esa es la razón de porque escribo esto. Dejar claros cuales son los motivos de mi forma de ser y actuar que muchos consideran interesada y que solo ayudo a la gente por dinero, lo cual es verdad en muchas ocasiones. Pero seamos sinceros, ¿quien puede acusarme de ser un interesado que solo piensa en el dinero en una sociedad en la que eso parece ser lo único que importa?
Claro que algunos de vosotros pensareis... ¿Quien diablos es este tipo? Mi nombre autentico no importa y si queréis saberlo preguntadlo, a lo mejor hasta os contesto y todo si estoy de humor. Así que si no queréis preguntar podéis llamarme simplemente por mi apodo: Fox.
Soy un Agente Paranormal o como preferimos llamarnos “Investigadores de Sucesos Fuera de lo Corriente” (ó I.S.F.C para abreviar) que se dedica a exterminar vampiros, meterles una bala de plata entre ceja y ceja a algún licántropo deseoso de carne humana, ayudar a las almas en pena o encerrarlas en un lugar donde no hagan daño y todo ese tipo de cosas... a veces incluso luchar contra unos simples terroristas o echar una mano a los entrometidos superhéroes... casi siempre cobrando por ello, por lo cual muchos de ellos no me ven como uno de los suyos pese a que he salvado el mundo, esta dimensión y la vida de miles de personas cientos de veces. Y todo porque muchas veces cobro por lo que hago. Es mi trabajo, me pagan por ello y necesito el dinero. Se podría decir que soy como un policía o un bombero. Pero nadie lo ve así.
Yo nunca quise ser un I.S.F.C, de echo ni siquiera sabia que existía ese trabajo y ni en un millón de años se me ocurriría que un chico como yo que estudiaba para ser bibliotecario acabaría convirtiéndose en uno de ellos.
Será mejor que empiece la historia por el principio, y para ello habría que remontarse unos seis o siete meses antes de empezar a trabajar como I.S.F.C. Cuando todavía era un simple universitario cuya mayor aspiración era la de convertirse en un tranquilo bibliotecario y mantenerse lejos de cualquier problema y que los problemas se mantuviera alejados de mí.
Era el segundo hijo de una familia compuesta por cinco hermanos y como no era el primogénito, ni el más listo, ni el pequeño ni el que más se metía en líos, ni el que destacaba en deportes, ni nada de eso pasaba totalmente desapercibido entre mi familia salvo para mi madre que cada dos por tres me estaba echando broncas ya que según ella si seguía trayendo libros a casa no tendríamos mas sitios donde ponerlos.
La verdad es que mis padres trabajan muy duro para mantenernos a mis hermanos y a mí y que recibiéramos la mejor de las educaciones y todas las ventajas que pudieran ofrécenos para salir adelante. Pero sinceramente en aquel momento de mi vida no estaba muy al tanto de ello ya que estaba mas preocupado por los exámenes que se acercaban cada vez más...








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catastrophe23
17 September 2007 @ 08:17 pm
La universidad era un sitio genial, siempre y cuando fueras uno de esos estudiantes que eran unos ases en los deportes, buenos estudiantes, eras invitados a todas las fiestas que se organizaran en el campus y con solo una sonrisa tuvieras a todas las chicas a tus pies. Pero para alguien como yo que era un pringao de la vida, (para que nos vamos a engañar no creo que haya por ahí muchos bibliotecarios que encajaran con la anterior descripción salvo en lo de buenos estudiantes), la universidad era un continuo campo de batalla en donde debía sobrevivir día a día a atletas hipermusculosos que te tiraban al suelo por diversión, chicas espectaculares que ni te miraban cuando pisaban por encima de ti cuando te tratabas de levantar y te ponían los apuntes perdidos de las huellas de sus zapatos de ultima moda. En resumen, que era como el instituto pero más grande y más malvado.
Yo no destacaba en ninguno de esos aspectos y tampoco me interesaba mucho destacar, quería llamar la atención sobre mi persona lo menos posible (sobre todo de los atletas hipermusculosos), algo que no era muy difícil de conseguir dado mi forma de ser y mi carácter tranquilo y tímido.
No obstante, si había algo en lo que me hubiera gustado llamar la atención. Y ese algo eran las chicas. Porque la ultima vez que conseguí ligar con una chica debió de ser en mi ultima vida y ni siquiera estoy seguro de ello.
- ¿Te gustaría que fuéramos juntos a la fiesta que pi, beta, gamma organiza este sábado?- pregunte a una compañera de clase después estar un rato conversando con ella mientras lograba reunir el valor suficiente para hacerlo.
- Lo siento, pero no eres mi tipo.- fue su respuesta.
“¿Me pregunto cuando encontrare alguna chica que sea su tipo?” no pude evitar pensar con un ligero aire tristón, “Bueno, por lo menos lo he intentado.”
Baje la cabeza con aire resignado y entristecido y continué mi camino pensado en que era la cuarta chica que me había rechazado en lo que llevaba de día. Estaba tan distraído que me choque levemente con alguien que iba en dirección contraria. Dije un débil "lo siento" y continué mi camino sumergido en mis deprimidos pensamientos.
- Espera un segundo.- dijo una voz llena de dulzura.
Me detuve y me gire lentamente. Se trataba de una chica de esas cuya palabra para describirlas era "¿Cómo puede existir algo tan bonito?" pero antes de que esa "palabra" surgiera en mi mente me fije en que lleva un uniforme de las pi, beta, gamma y se me vino el alma a los pies con el alegre pensamiento de "estoy muerto". Cabrear, enfadar o sencillamente hacer algo con lo que llamaras ligeramente su atención a una de esas chicas era convertir el resto de los días que pasaras en la universidad en un autentico infierno. Corrían rumores de que incluso podían hacer que los profesores te suspendieran e incluso llegarte a expulsar.
La chica me miro con aquellos precisos ojos azules detenidamente durante un segundo y esbozando una dulce sonrisa dijo: "Eres un chico muy mono, ¿cómo te llamas?" Creo que conseguí responderle de alguna manera a lo que ella respondió: "Nuestra faculta ha organizado una fiesta este sábado, ¿té gustaría venir conmigo?" Logre asentir con la cabeza como uno de esos muñecos que se colocan en los coches y ella se despidió con una sonrisa y con un: "Nos vemos el sábado. Ah, me llamo Tina"
Me quede allí parado como una estatua durante varios minutos hasta que mi cerebro logro procesar aquella información como algo real y no como un sueño. Me puse a dar saltos de alegría y a gritar a los cuatro vientos que tenia una cita y que se chinchara todo el mundo.
No solo había conseguido una especie de cita si no que además había sido con una de las chicas de pi, beta, gamma. Y encima había sido ella quien me la había pedido. Dios... ¿cómo se puede llegar a ser tan subnormal, imbecil e idiota todo en uno? Estaba tan feliz que en ese momento ni me di cuenta de que aquello era imposible y que nada bueno podía pasarme...
 
 
 
 
 

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